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Huesca

valle de estós

Un ganadero alerta de la presencia de un lobo en Benasque

Fue testigo de cómo el animal salvaje mataba a un corzo en una pista forestal. "Estoy casi seguro al 99% de que era un lobo", afirma, a falta de confirmación oficial.

El cadáver del corzo en un camino, por el que lo arrastró el animal que lo atacó.
El cadáver del corzo en un camino, por el que lo arrastró el animal que lo atacó.
Heraldo

"Vi cómo un animal estaba devorando a un corzo. Estoy casi seguro, al 99%, de que era un lobo, aunque no lo quieran reconocer". Así explica un ganadero de Benasque, que prefiere no hacer público su nombre, el episodio que presenció el pasado sábado en un camino del valle de Estós. El suceso ha causado preocupación en la zona. De momento no hay confirmación por parte del departamento de Agricultura sobre si efectivamente era un lobo. En el Pirineo solo hay constancia oficial de la presencia de un ejemplar detectado por las cámaras de fototrampeo en los municipios de Bisaurri y Laspaúles, también en la comarca de la Ribagorza.

El ganadero había subido con su hijo por la mañana para recoger las últimas vacas, después de la bajada de los rebaños desde los prados de altura por el inicio de la temporada invernal. El valle está cubierto de nieve y en ese momento apenas empezaba a amanecer, incluso iba con las luces del coche puestas.  

"Lo primero que pensé es que era un oso, por la forma en que miró y saltó. Pero luego comprobé que no. Si era un perro, era muy grande y muy raro, que no he visto nunca. Yo tengo claro, al 99%, que era un lobo", asegura, "aunque solo lo pudiera ver unos segundos". El bicho, al que describe con mucho pelo, oscuro, flaco y "muy feo",  salió huyendo por las luces del coche . 

La bestia arrastró al corzo dejando un rastro de sangre en la nieve.
La bestia arrastró al corzo dejando un rastro de sangre en la nieve.
Heraldo

El ganadero y su hijo se bajaron del vehículo y se acercaron al corzo, comprobando que lo había arrastrado por el camino, como indicaban las huellas de sangre en la nieve. Llevaba varias dentelladas en el cuello. "Lo toqué y estaba todavía caliente". Hizo fotos y dio aviso a los APN (agentes de protección de la naturaleza). En un primer momento, ha explicado, le dijeron que habría sido un zorro, "pero yo sé cómo es un zorro y segurísimo que no". 

Dos agentes se desplazaron hasta allí para ver el cadáver, pero el viento y la nieve habían borrado cualquier huella. De momento no se ha podido determinar qué animal lo cazó. "Luego ya me dijeron que seguro que no había sido un zorro, que un perro asilvestrado o un lobo", indica el ganadero, pero él insiste en su idea, "porque aquí hay muchos cazadores y a un perro ya lo habrían visto". También rechaza que se trate del ejemplar de lobo asentado en la comarca de la Ribagorza desde hace dos años. "Vi la foto que hicieron una vez unos cazadores y no era el mismo. Este era más peludo y más oscuro".

El corzo tenía heridas causadas por mordiscos en el cuello.
El corzo tenía heridas causadas por mordiscos en el cuello.
Heraldo

Los criadores están preocupados desde hace tiempo por la presencia del lobo en la zona, aunque nunca se había detectado en Estós, un valle con una importante carga ganadera. En la comarca de la Ribagoza tienen que convivir además con la amenaza del oso. De hecho, el pasado verano, un apicultor de Castejón de Sos colocó una cámara en la zona de Coll de Fades para detectar la presencia de algún ejemplar de esta especie y acabó captando la imagen de un lobo. 

El Gobierno de Aragón reconoció en 2018 la presencia de un ejemplar en la comarca. Las cámaras de fototrampeo que tiene el departamento de Agricultura para seguir el rastro de los osos detectó un lobo macho en los términos municipales de Laspaúles y Bisaurri, aunque nunca ha habido noticia de ataques en explotaciones por parte de este ejemplar, a diferencia de lo que ocurre con el que habita en la comarca de Monegros. Desde el departamento de Agricultura recuerdan que los ganaderos de la zona tienen reconocidas las ayudas por estar constatada la presencia de un lobo y pueden pedirlas "hayan o no sufrido un ataque". Y además, aclaran, "deben tomar las medidas de autoprotección aconsejadas, que también entran en las ayudas". 

Las huellas captadas en la zona por el ganadero.
Las huellas captadas en la zona por el ganadero.
Heraldo

El episodio ocurrido en el valle de Estós ha venido a incrementar la alarma de los criadores de ovino y vacuno. "Entre el oso, el lobo y los precios, la baja rentabilidad de las explotaciones..., dentro de unos años no quedarán ganaderos", asegura la persona que captó las imágenes del corzo en Estós, con las consecuencias que ello tendría para los hábitats de alta montaña, donde la presencia del ganado es un elemento de conservación. "Al final se quemarán hasta los pueblos".    

  

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