Despliega el menú
Aragón

aragón

La oposición salva la "unidad" frente a la covid en el primer año del cuatripartito

Cs e IU confían en que la estrategia para la recuperación fije las líneas económicas, el PP ve poco "pulso político" y Vox pide eliminar gastos superfluos.

Los diputados han guardado varios asientos de distancia entre ellos como medida de prevención.
Las Cortes de Aragón.
Guillermo Mestre

El cuatripartito que gobierna Aragón (PSOE, PAR, Podemos y CHA) está a punto de superar el primer año de un atípico mandato condicionado por la pandemia. Y la oposición, a cuatro días del aniversario de la toma de posesión de Javier Lambán como presidente, hace un balance agridulce de la gestión. Ciudadanos e Izquierda Unida destacan, como el principal logro, la unidad de las fuerzas políticas que, a excepción de Vox, apoyaron la estrategia aragonesa para la recuperación económica y social, un plan de 273 medidas que esperan que sirva de guía para fijar, a corto plazo, las prioridades. Más crítico se muestra el presidente del PP-Aragón, Luis María Beamonte, que denuncia la «falta de pulso político» del Gobierno en un momento complejo. El portavoz del Vox en las Cortes, Santiago Morón, alerta de que la compleja situación que se deriva de la pandemia obligará a afrontar reformas importantes en la Administración, e insta a eliminar «gastos superfluos» como resulta, en su opinión, el dinero que se destina a ayudas al desarrollo.

Considera Beamonte que la «lealtad» que su partido muestra con el Gobierno de la Comunidad no se recompensa con más «sensatez». «Si hay un problema hay que saber afrontarlo», advierte. Y en su opinión, Aragón lo tiene con «ingresos por covid que aumentan día a día porque no se hacen las cosas como tendrían que hacerlas. No valen las «excusas», es «lo peor» que se puede hacer, dice en una alusión directa a las críticas a la falta de transparencia. Para el líder del PP regional, hay que gobernar, y eso se mide con la gestión y sus resultados, y «la gestión da poca solidez a un Gobierno que está más preocupado por subsistir que por resolver los problemas de los aragoneses».

Asegura rotundo el líder popular que «la pandemia se llevará por delante toda la legislatura». Afea que la Comunidad se enfrenta a la crisis en una posición de «debilidad» tras la legislatura pasada, en la que Lambán presidió un Gobierno PSOE-CHA. Tras unos primeros meses de la actual (hasta marzo) en los que el cuatripartito funcionó «a golpe de anuncio», afronta ahora la situación sanitaria y económica con una deuda desorbitada y un déficit desbocado. «Dentro de un año llegaremos a 40.000 parados más, el sector servicios estará destruido y seguirá cayendo el consumo», alerta.

Más conciliador se muestra el portavoz de Ciudadanos, Daniel Pérez Calvo, que destaca «el consenso y el acuerdo entre las fuerzas para sacar adelante la estrategia para la recuperación económica y social», un pacto fundamental, dado que «el acuerdo al que llegaron PSOE, PAR, Podemos y CHA ya no va a ser viable». Este plan para limitar los efectos de la covid sería, en su opinión, «un buen punto de partida» para plantear la estrategia económica de los próximos años, una idea que comparte, en cierto modo, el diputado de IU, Álvaro Sanz.

Para Pérez Calvo, hemos vivido un «atípico» primer año de legislatura, condicionado por la pandemia, con una casi paralización de la actividad parlamentaria. Tuvimos una primera parte en la que «se tenía que engrasar» el cuatripartito con «equilibrios difíciles». Destaca, a pesar de ello, el «mérito» de lograr sacar adelante a tiempo los presupuestos, aunque sea necesario replantearlos en estos momentos. Más, en una situación tan complicada como la que atravesamos ahora: «Es difícil poner fecha al fin de la covid, pero nadie pensaba que íbamos a estar ya en una segunda oleada».

El virus hará que «no le salgan las cuentas» al Gobierno aragonés, según advierte el portavoz de Vox en las Cortes, Santiago Morón. En el primer año de legislatura, que coincide con su estreno con tres diputados en el Parlamento aragonés, ha visto al cuatripartito como un «bloque sólido, que se ha abierto poco a poco a propuestas de otros grupos» como Cs y PP. No ha ocurrido lo mismo en su caso, con «propuestas razonables que se han rechazado desde el sectarismo». Es Vox la única fuerza política que no quiso sellar la estrategia aragonesa de la recuperación económica y social. Lo hizo, destaca Morón, porque querían «dar transparencia a las negociaciones y que se discutiera en las Cortes», propuesta que salió adelante. Insiste el de Vox en la necesidad de recortar «gastos superfluos», y propone empezar por los destinados a ayuda al desarrollo.

Álvaro Sanz ha intentado hacer oposición desde la izquierda, y confía en que se cumpla el acuerdo que selló con Lambán para ofrecerle su apoyo sin entrar en el Ejecutivo autonómico. Ha alzado la voz para criticar la falta de diálogo al priorizar el gasto de la estrategia para la recuperación, y confía en que se retome la negociación a partir de septiembre. El diputado de IU destaca, como principal logro del cuatripartito, que durante la pandemia «asumió una actitud de escucha», y una atención que hay que retomar para trabajar «de forma proactiva». Detalla que su partido ha finalizado este curso político con «un análisis crítico» porque no ve que el Gobierno sea «igual de leal». Adolece el cuatripartito de «falta de audacia y de valentía», y reclama que apueste por la «justicia social y por los servicios públicos». No cierra la puerta a un acercamiento a Podemos, tras la mano tendida que reflejó Maru Díaz, su nueva coordinadora, a la que recuerda que él siempre apostó por «la unidad de las fuerzas de izquierda».

Solo el aragonesista Arturo Aliaga, vicepresidente de la DGA, valoró ayer el primer año de gestión; y lo hizo para destacar que ha sido «un Gobierno compacto, robusto y sólido, que ha sabido afrontar la crisis desde la cohesión, aparcando las diferencias programáticas». Hasta que llegó la crisis, que les llevó de pactar con los demás partidos un plan para afrontar la recuperación.

Etiquetas
Comentarios