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Los ‘bardaleras’ de Torrellas y su pacto sagrado con el fuego

La fiesta de San Antón vuelve a alimentarse este año de las zarzas recogidas en el soto del Queiles por una familia del pueblo... y todos los que han querido sumarse.

Foto de Torrellas
Jesús Ledesma y Rodolfo García ,miembros de la saga de los Bardaleras, en la hoguera de San Antón
Laura Uranga

Vicente Ortega es el concejal de Cultura ‘y de lo que toque’ en Torrellas, y trabaja por tercera legislatura consecutiva para el consistorio regido desde 1999 por Pilar Pérez. Vicente es funcionario de justicia en los juzgados de Tudela, nació en Tarazona y vive desde hace muchos años en Torrellas, localidad natal de su esposa Mayte. Por ahí le viene la conexión con los ‘bardaleras’, el mote de la familia encargada desde hace casi un siglo de encender la hoguera de San Antón en las fiestas de invierno del pueblo. Este año se ha recuperado una tradición relativa a esa fiesta, que consiste en subir desde el Queiles los ‘bardales’ o zarzas con los que se prendía la hoguera hasta finales de los 50.

Lo que viene ahora es una clase de lengua local. “Aquí, en el barrio de San Antón –explica Vicente– tenía vivienda un antepasado de Mayte y muchos otros vecinos, el tío Juanico, que se hizo responsable de encender la hoguera cada año para el santo. Se hacía con los ‘bardales’ enredados o ‘preñados’ en una ‘y’ de madera de ‘doloño’ o almez; a esa pieza le llamamos aquí ‘guión’. La hoguera y el bocadillo que brinda el ayuntamiento se han seguido haciendo cada año, pero lo especial de éste fue el detalle de ese paseo”.

Vicente confiesa que no estaban seguros de la respuesta de la gente, pero todo funcionó. “No cargamos demasiado el ‘guión’ por ser el primer año; íbamos 4 ó 5 de mi quinta, varios de los ‘bardaleras’ originales y muchos niños, que estaban encantados. Es importante, porque luego mantendrán la tradición. Como cuando cae entre semana no hay mucha gente en el pueblo, lo que hacemos es celebrar San Antón el sábado con las cuadrillas del pueblo”.

Vicente rompe una lanza por la opción de la vida rural. “Nosotros decidimos quedarnos a vivir aquí, y nos implicamos todo lo posible en que haya cada vez más actividad aquí. Pilar, la alcaldesa, lleva 20 años en el puesto y ha trabajado muy duro, somos de la misma quinta; me pidió un día que ayudase en el cuarto centenario de la expulsión de los moriscos del pueblo, que supuso la salida de casi 2.000 personas de aquí, y ya he seguido colaborando en todo lo posible. Ojalá más gente que se anime: estamos a 5 kilómetros de Tarazona, con todas las ventajas de vivir en un pueblo”.

De abuelos a nietos por San Antón en Torrellas

Jesús Ledesma y Rodolfo García (también está Juan Carlos García Ledesma, de una generación inferior) han estado presentes este año en la hoguera de San Antón y el regreso de los ‘bardales’. “Nuestro abuelo Juanico –recuerda Jesús– bajaba con una bota de vino y nueces a encender la hoguera; luego se quedó un tío con la faena. Cuando faltaron fuimos llegando los demás. De chaval ya participé, y como yo, todos los que estábamos allá; todos a a tirar de la cuerda con el ‘guión’ y los ‘bardales’, igual estábamos una veintena de 8 ó 9 años”.

“En las casas –dice Juan Carlos– no había leña de sobra, se guardaba para que durase meses, por eso había que bajar a buscarla. Ver ahora a los chavales cómo siguen la costumbre es muy bonito, ojalá siga. Rodolfo recuerda que ya de más mayor le tocó ir con el remolque más de una vez a buscar leña. “También echábamos cañas y lo del maíz. Este año nos ha tocado encender también la hoguera. Lo hemos pasado muy bien”.

Una hermosa galería de arte urbano con acrónimo canino

Torrellas lleva diciendo ‘G.U.A.U.’ desde 2015. Un acrónimo (Galería de Usos de Arte Urbano) que gritado suena a asombro del bueno, que de ladrido tiene poco –solamente un guiño a otro festejo– y que alude al rosario de murales que adorna las calles de Torrellas desde hace un lustro. Vicente Ortega explica un poco el contexto. “Es un guiño al Museo Incabado de Arte Urbano (M.I.A.U.) de Fanzara en Castellón; lo vi, me hizo gracia y propuse que cambiáramos un poco la nomenclatura para adaptarla a nuestra iniciativa. Allá por 2015 no era habitual el tema de los grandes murales en los pueblos; luego ha ido a más, todos tenemos presente Alfamén y el festival Asalto”.

En Torrellas hubo concurso ‘guau’ en 2015 y el color empezó a llenar las paredes del pueblo, pero desde 2019 la idea ha derivado más en un encuentro que en una competición. “Tras hablar con varios artistas, entendimos que era mejor este formato, así que invitamos a 3 de ellos, recomendados por participantes de años anteriores, y que se amoldaron sin problema al presupuesto. La experiencia funcionó gracias estas 3 fantásticas personas: Manolo Mesa, Mr. Chapu y Carlos Callizo”.

De Carlos destaca un gran mural en el centro del pueblo con el rostro de una mujer; pinta con biberones de cocina y espátula. Chapu hizo un homenaje a la tradición de la dula con un mural gigante en spray y Manolo Mesa pintó un hermoso bodegón en pared con pincel y brocha. Han recomendado otros 3 nombres, y es muy posible que el cartel de este año (la actividad se celebrará a finales de junio) sea totalmente femenino.

Ángel Xolaka es otro de los artistas participantes en años anteriores. “Quiso pintar una puerta de chapa –explica el concejal de Cultura– con un rostro y acabamos encargándole muchos; 5 niños de distintas razas, 5 ancianos, 5 jóvenes... este año queremos cerrar el proyecto con 5 personalidades fundamentales para la convivencia entre culturas, desde Gandhi a Mandela. En abril pintará las cinco nuevas puertas. Este proyecto salió en HERALDO y de ahí hubo repercusión nacional; empezaron a llegar turistas, y nunca los habíamos tenido”.

Vicente ha aludido a la Duwhala, una tradición local recreada el año pasado y que en 2020 volverá a tener sitio en el calendario local. “El dulero se dedicaba a recoger cada domingo las caballerías del pueblo y llevarlas al parque de los Lombacos a que descansaran y pastaran; al final del día las devolvía a sus dueños. Para recordar esa costumbre hicimos a finales de mayo pasado una jornada de convivencia en ese parque, alquilamos 30 burros que pastaron en la zona, los subimos e hicimos almuerzo popular con música en vivo; luego vino una ‘romería laica’, que le llamo yo, de nueve horas al parque con grandes y chicos, los chavales no podían llevar móviles y el día fue de comba, canicas, tabas... lo repetiremos, y este año me toca hacer de ‘dulero’, con traje típico y su característica caracola. Un honor”.

Vídeo de Torrellas en 'Aragón es extraordinario'
Vídeo de Torrellas en 'Aragón es extraordinario'
Laura Uranga

Cómo  llegar a Torrellas... y a cosas bellas

Comarca. Tarazona y el Moncayo.

La capital de la comarca, Tarazona, está a 5 kilómetros. Desde Zaragoza, su capital de provincia, se llega tras recorrer 90 kilómetros. La ruta más directa es por la AP-68 y luego salir a la altura de Gallur para coger la N-122 hasta Tarazona. También se puede ir vía La Muela, Epila y Borja, pero el recorrido es de aproximadamente 25 kilómetros más.

Hostelería. El pueblo tiene dos bares, el Tendido 7 en la Plaza Mayor, junto al Ayuntamiento, y la Terraza del Queiles, en el barrio de San Antón, a unos metros del lugar donde se enciende la hoguera cada enero.

La plaza Mayor. Porticada y en ligera cuesta, es una visita insoslayable en Torrellas por su gran belleza.

Huella morisca. La iglesia de San Martín de Tours conserva el cuerpo inferior de la antigua mezquita. En el Centro de Interpretación ‘La Huella del Islam’ se detalla la vida en Torrellas hasta 1610.

Reportaje de la serie 'Aragón es extraordinario'.

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