Aragón

Los municipios afectados por la riada hablan ya de "millonarios" daños estructurales

Se centran en riegos, motas, parques y caminos de la ribera alta y baja, donde urgen a actuar de inmediato

La crecida ha anegado miles de hectáreas en el entorno de Pina de Ebro
Raquel Labodía

La última avenida extraordinaria del Ebro ha provocado "millonarios" daños estructurales en los municipios de la ribera. Así se desprende de la primera valoración realizada por los ayuntamientos, que tenían hasta este martes a las 12.00 para dar parte a la Delegación del Gobierno en Aragón. Las afecciones se centran en caminos, motas, acequias, tuberías... Los alcaldes urgen a las administraciones a actuar, ya que los accesos aún cortados imposibilitan la vuelta a la normalidad.

En Novillas, a las 500 hectáreas dañadas (300 de trigo y 200 de alfalfa) se unen riegos y terraplenes "destrozados". Su alcalde, José Ayesa, espera tratar este tema en la reunión convocada mañana en la Consejería de Agricultura. También reclamará, como el resto de regidores, una limpieza integral del cauce. Ayesa insiste en que "es un problema político". "Si no cambiamos las leyes nos arruinaremos todos. Hay que cuidar el sector primario", asegura.

Luis Eduardo Moncín, alcalde de Pradilla, ha cuantificado 300 hectáreas de cultivo afectadas. La mayoría, según explica, son "de trigo y cebada". "El problema es que aún hay zonas a las que no se puede acceder", añade. Allí es necesario reparar "al menos tres caminos principales" y otros de carácter secundario que han quedado "completamente embarrados". Será necesario, asimismo, limpiar las orillas. Sobre todo "aquellos puntos concretos en los que se generan tapones". "Así, los campos sufrirían menos. Hay que darle paso al agua", opina.

La situación es similar en Cabañas de Ebro, donde urge actuar en "motas, taludes, acequias y caminos agrícolas". Aunque de acuerdo con su alcaldesa, María del Carmen Lázaro, las consecuencias son "menores" en comparación con 2015, la crecida ha generado "dos puntos débiles" que requieren atención. "Son el muro de hormigón, donde se han vuelto a abrir simas, y el camino de Alcalá. Habrá que ver cómo se va asentando el terreno una vez que se vaya el agua", señala.

Alcalá de Ebro tampoco se escapa de las consecuencias de la avenida. "Hay campos que no drenan bien. El agua está produciendo problemas de olores en las inmediaciones del pueblo", expone su regidor, Miguel Ángel Achón. En este caso hay 400 hectáreas afectadas. También hay desperfectos en los riegos, en la vía que circunda el municipio, donde habrá que reponer el firme, y en las tajaderas. "Es importante que actúen pronto. También pedimos que se desbrocen zonas concretas de la ribera para facilitar el desagüe", dice. Achón estima que la localidad necesita un mínimo de 60.000 euros, una cantidad que el municipio no puede asumir por sí solo. "Con un presupuesto de entre 400.000 y 500.000 euros supone un roto muy gordo", razona.

La ribera baja también maneja una primera valoración. Roberto González, alcalde de Villafranca, recuerda que en su localidad "cuatro instalaciones ganaderas" tuvieron que evacuar a los animales. La planta de áridos, por su parte, ha sufrido daños de entre 50.000 y 60.000 euros. A esto hay que sumar "caminos intransitables" -sobre todo el que discurre en paralelo a la ARA-1-, riegos, motas y tuberías rotas... "También hay 500 hectáreas afectadas. Creemos que la mayor parte del cultivo no se va a poder salvar", afirma. En relación a la limpieza del cauce, critica el "poco respeto" del presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) al asegurar que no se contempla una actuación integral. "No puede escudarse en la ley. Hay que actuar, el tiempo nos está dando la razón", añade.

En Pina siguen embarrados "prácticamente la mitad de los campos". Su alcaldesa, Marisa Fanlo, cree necesario actuar "en el parque, en el convento y en el paseo de la arboleda", entre otros puntos. En el primer caso será necesario reponer parte del mobiliario (señalización, papeleras). También hay que vigilar el estado de los pinos. "Tras la crecida de 2013 se cayeron unos 300", recuerda. El Consistorio prevé, asimismo, solicitar que se amplíe la mota que protege al núcleo urbano. Mientras, se sigue trabajando para reabrir la A-1107, cerrada al tráfico desde hace ya más de una semana. "Van a abrir un agujero para comprobar su estado. En función de lo que vean podrían permitir circular por un carril de cara al final de la semana, pero aún no han nada decidido", expone.

Partes al seguro

Los agricultores aragoneses ya han dado parte al seguro de más de 6.826 hectáreas inundadas, según datos de Agroseguro. Se trata de una cifra que seguirá incrementándose en los próximos días, ya que, como apuntan los alcaldes, "muchos todavía no han podido acceder a sus terrenos". El 97,9% de estos cultivos son de trigo o alfalfa. También hay frutales (0,93%) y hortalizas (0,85%). Más de 6.750 son de Zaragoza. No obstante, municipios como Bailo (68,7), Grañén (4,77) y Gurrea de Gállego (1,19), en Huesca, también parecen haber registrado afecciones. En el eje del Ebro destacan las 303 hectáreas anegadas de Alagón, las 255 de El Burgo de Ebro, las 391 de Gallur y las 545 de Novillas. Otros casos: Pina de Ebro, con 419 hectáreas siniestradas; Quinto, con 782, y Zaragoza capital, con 518.

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