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El reto de la Navidad sostenible

Cuidar el medio ambiente durante las fiestas navideñas se puede convertir en un desafío, ya que se trata de fechas en las que aumenta el consumo, tanto de productos como de energía.

El fuego se produjo por un cortocircuito provocado por las luces del árbol de Navidad
El tipo de árboles de Navidad es uno de los aspectos más comentados en cuanto a sostenibilidad.

Ser Greta Thunberg en Navidad puede ser complicado, si se tiene en cuenta las convicciones de la adolescente y que es un tiempo en el que aumenta el consumo en general y, tal vez, se respete menos al medio ambiente que durante el resto del año.

El primer reto comienza antes del inicio de la Navidad: la decoración de la casa. Si bien el belén se suele recuperar de un año a otro, a veces no ocurre lo mismo con los árboles de Navidad. En el mercado se pueden encontrar naturales y artificiales, es decir, de plástico. Según un estudio realizado por eBay, el 68% de los abetos que decoran los domicilios de los aragoneses son artificiales, mientras que el 5% opta por el real; el resto no recurre a esta decoración. ¿Cuáles son más sostenibles? Cada uno tiene sus pros y sus contras. Cierto es que dentro de cada uno de los tipos se puede encontrar muchas diferencias. Los naturales pueden ser con raíz o sin raíz. El primer grupo, que es más habitual adquirirlo en viveros, es más recomendable que el segundo, ya que se pueden trasplantar una vez terminadas las fiestas. Dentro de los artificiales hay más variedad. En los comercios y de venta por internet se pueden comprar árboles artificiales de polietileno (PE), mezclas de polyester (PET), polipropileno (PP) o de cloruro de polivinilo (PVC). Además, los motivos que se cuelguen de estos árboles pueden ser trabajos de materiales reciclados.

¿Dónde se pueden encontrar esos tipos de plásticos? Según Greenpeace:

  • El polietileno (PE) es el material que se utiliza en la fabricación de bolsas, láminas y películas de plástico. También es la materia prima de contenedores y microesferas de cosméticos, habituales en productos exfoliantes.
  • Las botellas, envases, prendas de ropa o películas de rayos X contienen poliester (PET).
  • El polipropileno (PP) está presente en electrodomésticos, muebles de jardín o varios componentes de vehículos.
  • Con cloruro de polivinilo (PVC) se realizan tuberías, válvulas o ventanas; también árboles de Navidad.

La polémica de la sostenibilidad navideña también llega a las calles. En algunas ciudades han tenido en cuenta el medio ambiente para decorar sus aceras, como por ejemplo en La Coruña. En esta ciudad gallega han optado por aparejos de barcos de pesca, con el fin de reivindicar el oficio de las rederas y también con el objetivo de cuidar el medio ambiente sin contaminación lumínica. Una propuesta más discreta que la de Abel Caballero, alcalde de Vigo.

Pasan los días y se acerca la fecha de escribir la carta a Papá Noel o a los Reyes Magos. Si a la mayoría de los niños les cuesta escribirla porque tienen que decidirse, más complicado le resultará a Greta, siempre y cuando practique esa tradición. Como anécdota, la misiva debería estar escrita en papel reciclado y no habría que fijarse en catálogos de papel satinado, sino en versiones digitales.

El siguiente paso es decidirse por los regalos. Una opción sería apostar por las piezas artesanales. En caso de que sean necesarias pilas, deberían ir acompañados de baterías recargables, en lugar de con pilas de un único uso. Además, para intentar ser más consecuentes se puede optar por elementos que lleven la impronta del Certificado de la Unión Europea, en cuanto a responsabilidades medioambientales.

Cuando se desea un regalo no se tiene en cuanta el paquete. Acercarse el 25 de diciembre y el 6 de enero a los contenedores llenos de cajas de cartón, bolsas y envases de plástico evidencian que los empaquetados de algunos productos no son los más adecuados para el medio ambiente. En todo caso, se debería presar atención y separar las distintas partes de los paquetes. Aunque viajen sobre camellos o en trineo tirado por renos, los Reyes Magos y Papá Noel no siempre son los más respetuosos, tampoco cuando los envuelven con papel de regalo ya que no siempre hacen uso de papeles específicamente sostenibles. En definitiva, si se quiere conseguir una Navidad totalmente sostenible, sería más consecuente optar por experiencias, en lugar de por algo material.

Los convites

Hacer la compra intentando ser medioambientalmente responsable puede convertirse en un reto. Los turrones, mazapanes o los polvorones se venden en copiosos envases. Lo mismo ocurre con las uvas Fin de Año. Una alternativa a estos envoltorios puede ser adquirir los productos en mercados tradicionales, a granel. En caso de que no se disponga de estos establecimientos cerca, Greenpeace realizó una clasificación de los supermercados más y menos contaminantes.

Muchos menús de Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se cocinan en el horno. Según una guía de ECODES, este electrodoméstico es uno de los “que más energía demandan por hora”. Desde la entidad recomiendan apagarlo cinco minutos antes de que se termine la cocción. "Ese calor (...) nos ha costado dinero generarlo y estamos malgastando", señalan. Además, sugieren no abrirlo innecesariamente, ya que se pierde "un mínimo del 20% de la energía acumulada en su interior". Y también apuntan que es interesante mantener limpias las paredes del horno, ya que de esta forma se reduce el consumo energético a la hora de calentarlo.

La Cumbre del Clima que se celebra esta semana en Madrid, tal vez conciencie más si cabe sobre el cuidado al medio ambiente y ayude a preservar la naturaleza incluso durante la Navidad.

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