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Concierto en Zaragoza

C. Tangana derrocha grandeza y ambición con una fiesta para 9.200 personas

El artista madrileño protagoniza en Zaragoza un ‘show’ de dos horas lleno de invitados, guiños y lujos.

Fotos del concierto de C. Tangana en Zaragoza
Concierto de C. Tangana en Zaragoza
Toni Galán

Por más que las crónicas de los cinco anteriores conciertos -Málaga, La Coruña, Madrid, Bilbao y Barcelona- avanzaban con siderales elogios la grandeza del espectáculo que anoche se servía en el pabellón Príncipe Felipe, las palabras no alcanzaban a definir lo experimentado durante dos horas por los 9.200 privilegiados que abarrotaron la pista y las gradas de la instalación zaragozana.

Había que estar allí para verlo y creerlo. C. Tangana, la estrella más brillante y masiva del panorama nacional con permiso de Rosalía, compareció con un alarde de medios y de ambición para facturar un ‘show’ total, donde el contenido y, sobre todo, el continente gritaban fiesta y gloria. ¿Fue un concierto? Sí, pero no solo eso. ¿Fue una película musical? También. ¿Fue una celebración colectiva? Totalmente.

En unos tiempos en los que las producciones faraónicas son recuerdos del pasado y en los que se economiza la presencia de músicos hasta hacerlos desaparecer del escenario, este artista llamado en realidad Antón Álvarez Alfaro, se ha propuesto -y conseguido- cambiar el paradigma o, más bien, crear el suyo propio.

En una escenografía que recordaba al cabaret Tropicana de La Habana, con sus coquetas mesitas con lamparitas y su siempre dispuesto ‘barman’ sirviendo espirituosos, asomó un ejército de músicos. A la izquierda, la sección de vientos y a la derecha, la de vientos. Guitarristas, percusionistas, palmeros... Todos participando y gozando el festín, de trago en trago y de canción en canción para mayor gloria de Puchito, del Crema, de Tangana, del Madrileño -los apodos y nombres que le acompañan en su carrera-.

Fotos del concierto de C. Tangana en Zaragoza
Concierto de C. Tangana en Zaragoza
Toni Galán

A sus 31 años, ha logrado hollar la cima que tanto ansió. Hasta hace cuatro días era un perfecto desconocido para el gran público, recluido en la mazmorra de la música ‘underground’, del rap y del trap. Hasta que durante la pandemia vio la luz y atendió a sus raíces y desterró los prejuicios para citarse con la copla, el flamenco, la rumba e incluso el pasodoble. Fruto de esa evolución es ‘El madrileño’, el disco más vendido en 2021 en nuestro país y su pasaporte al Olimpo del ‘mainstream’. Un éxito transversal y universal, como se demostró este viernes en Zaragoza. Entre los asistentes se hallaban desde pandillas de adolescentes hasta parejas maduras.

Ataviado con un traje azul de cuadro escocés, un ‘foulard’ y unas gafas de sol y con cuidada pose de ganador, exprimió un repertorio que arrancó con ‘Te olvidaste’ y que continuó con ‘Cambia!’. A la tercera, ‘Te venero’, apareció la primera de las colaboraciones de la velada. La catalana Rita Payés emergió con su sensibilidad para emular lo que ambos regalaron en la pasada gala de los Premios Goya. ‘Yelo’, ‘Bobo’ y ‘Párteme la cara’ fueron el preámbulo de otro bombazo. Lucía Carmona, hija de Antonio Carmona, ejerció de Nathy Peluso en ‘Ateo’, la bachata que rezuma sensualidad y que nació ‘hit’ con un polémico videoclip en la catedral de Toledo. El cantaor Ismael de la Rosa ‘El Bola’ hizo un guiño a Antonio Molina con ‘Yo quiero ser mataor’, antes de que C. Tangana recuperara los mandos para culminar la primera parte del recital con dos de las gemas de su arsenal, las coreadísimas ‘Nominao’ y ‘Demasiadas mujeres’.

Fotos del concierto de C. Tangana en Zaragoza
Concierto de C. Tangana en Zaragoza
Toni Galán

Del club Tropicana saltó a la juerga flamenca con la que ya impactó en la serie de conciertos ‘Tiny Desk’ que grabó para una plataforma estadounidense. Una mesa con un mantel de punto, botellas de anís, un porrón... y mucho arte. La contagiosa ‘Me maten’, la revisita a ‘No estamos locos’ de Ketama, a ‘Noches de bohemia’ de Navajita Plateá y a ‘Corazón partío’ de Alejandro Sanz. Un ‘in crescendo’ continuo que aceleró con ‘Ingobernable’, ‘Aunque tú no lo sepas’, ‘Los tontos’ y ‘Tranquilisimo’.

De vuelta al Tropicana, se alió con el Niño de Elche en ‘Muriendo de envidia’, voló con ‘Nunca estoy’ y ‘Hong Kong’. Y cuando la fiesta ya languidecía, la levantó con ‘Antes de morirme’ junto a Marina Carmona’, ‘Tú me dejaste’ y con la aparición de La Tana.

Un derroche imposible de olvidar. Una exhibición. Y punto.

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