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Ocio y Cultura

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La DGA concede un millón de euros al sector cultural, que lo recibe con disidencias

Se trata de una ayuda extraordinaria y estructural para aliviar los efectos de la covid a las empresas que oscila entre los 1.000 y los 15.000 euros

Convocatoria extraordinaria de subvenciones de la DGA.
Un ensayo musical de la obra 'Prince' en el Teatro de las Esquinas.
Raquel Labodía

ZARAGOZA. El Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón destinará 967.750 euros a empresas y autónomos que conforman el sector cultural de la Comunidad Autónoma con "el objetivo de paliar los efectos provocados por la pandemia del coronavirus". La cifra procede del Fondo extraordinario de Ayudas a la Industria Cultural, aprobado por el Gobierno de Aragón el 1 de julio de 2020 y se publicaba ayer en el ‘Boletín Oficial de Aragón’.

Estas ayudas, llamadas ‘estructurales’ y muy esperadas por el sector (las subvenciones ordinarias se han fallado ya pero aún no se han hecho públicas) están pensadas para ayudar a "aquellas empresas que realizan su actividad empresarial en los sectores culturales vinculados con los audiovisuales, artes escénicas, música, artes visuales, galerías de arte, salas de exhibición, sector del libro, así como también las empresas de ‘management’ y contratación de artistas", etc. Las medidas están destinadas a reforzar al sector con un "plan de choque, hasta que se recupere el nivel de actividad similar al anterior a la crisis", dice la DGA.

Convocatoria extraordinaria de subvenciones de la DGA.
María López, presidenta de ARES.
Oliver Duch.

Los artistas y el local

Por lo que respecta a la cuantía de las ayudas, cada beneficiario no podrá recibir menos de 1.000 euros ni más de 15.000. Víctor Lucea, director general de Cultura, dice que se tienen en cuenta dos detalles claves: "el número de empleados y el local". En el caso de empresarios individuales, dados de alta en Autónomos, la ayuda será de 1.000 euros y subirá a 2.000 euros si tienen algún trabajador a su cargo dado de alta en el Régimen General de la Seguridad Social. Las cantidades se incrementan en función de los contratados y el alquiler de local hasta los 15.000 euros como máximo. La casuística es más compleja y más minuciosa.

La convocatoria se suma al conjunto de actuaciones que está desarrollando el Departamento de Educación, Cultura y Deporte para intentar mitigar las consecuencias de la covid-19 y que le han llevado a incrementar la dotación de las convocatorias habituales, habida cuenta, además, que en 2019 no se convocaron las subvenciones.

Otra novedad de esta edición es la dotación de 175.000 euros destinados a la convocatoria de ayudas para festivales en Aragón, que se conceden por primera vez.

Apoyo, desconcierto y crítica 

La medida ha tenido una recepción muy desigual. Para María López, presidenta de ARES, "las ayudas son insuficientes, paternalistas, como de servicios sociales y no de cultura, mal enfocadas y confusas. Y se hacen sin ningún consenso: tengo la sensación de que no han servido de nada todas las reuniones con el sector y que hay un desconocimiento profundo de nuestra actividad. Esto es un parche total".

En dirección semejante se manifestaba Marina Heredia, presidenta del gremio de libreros: "La cifra del millón de euros suena bien. Los editores somos empresas pequeñas, y que nos den 1.000 o 2.000 tampoco va a ser la solución de la crisis. La suspensión de las ferias del libro, sobre todo cuando había más seguridad –(¿por qué se podía abrir el rastro hastsa hace poco? ¿Es más insegura la Feria del Libro que la apertura de la Torre Outlet o la llegada de la Vuelta Ciclista a Ejea?)–, ha sido un desastre para todos. Se han ensañado con nosotros. Este curso supone una pérdida del 80%. Las editoriales están al límite. El Gobierno de Aragón muestra sensibilidad y quizá yerre en estas medidas, pero el Ayuntamiento y la Diputación de Zaragoza han dejado de comprar libros para sus bibliotecas».

Convocatoria extraordinaria de subvenciones de la DGA.
Chema Fernández, programador, promotor y guitarrista.
Oliver Duch.

El promotor y programador Chema Fernández es más optimista: "La cantidad global es superior a lo habitual pero está por debajo de lo que se necesita. Valoramos la disposición de la dirección general de Cultura muy positivamente, ya que aunque es evidente que les ha costado demasiado tiempo sacarla y, mientras, el sector está sufriendo muchísimo, han cumplido con un compromiso que viene de las primeras reuniones con ellos a comienzo de verano cuando percibimos que esto iba para largo. Somos muchos en todos los sectores de la cultura que llevamos ocho meses facturando casi cero. Por eso me parece que el mínimo es muy bajo pero, por otro lado, me parece muy bien que transmita una voluntad de que esté lo más repartido posible".

Patricia Rodrigo, galerista, también tiene una visión positiva. "Hay que sumar y tienen el ánimo de mejorar. Y están preocupados en hacerlo bien. El año pasado no se convocaron ayudas y la consejería es receptiva y sensible, apoyan y te valoran mucho la difusión del arte aragonés". Óscar Martín, presidente del gremio de libreros de Zaragoza, dice: "Sin haber visto en detalle la ley, entiendo que responde al compromiso de apoyar los gastos de mantenimiento de las librerías para que se mantengan abiertas en un tiempo difícil, de mínimos. Me parece bien. Soy positivo con respecto a estas subvenciones"..

EL CONSENSO, LA SOLEDAD DEL GESTOR 

María López Insausti, de Teatro del Temple, era la más decepcionada: "Con estas ayudas extraordinarias, se trataba de sostener la estructura y apoyar el empleo, de esta manera no se sostiene nada, se alivia algo, a algunas empresas o algunos autónomos, pero poco más. Como siempre, las han sacado sin ningún consenso, y sin aprender del Ministerio de Cultura, que ha trabajado a fondo". 

Esteban Villarrocha, de Arbolé, dice: "El sector en estos años ha cambiado en sus formas organizativas y en sus estructuras empresariales, la pandemia ha sido el espejo que ha destapado sus carencias, por eso estas ayudas estructurales eran esperadas como un bálsamo necesario. Después de todo este tiempo hablando con la DGA, la convocatoria me ha dejado perplejo. Es obsoleta". Añade cifras: "El tiempo para su convocatoria y resolución ha sido excesivo y en cuanto a la repercusión en el Teatro Arbolé debo decir que los gastos estructurales que hemos sufrido en estos 8 meses de cierre y apertura reducida puede que asciendan a más de 150.000,00€, mensualmente este Teatro tiene un gasto estructural de 30.000,00 € (nóminas, impuestos, alquileres, luz, gas, oficina, etc). Con los baremos máximos de las ayudas poco podrán mejorar".

 Chema Fernández reconoce: "No hemos tenido ninguna intervención directa y nos hubiera gustado. En las reuniones con ellos creo que han tomado nota de detalles como que el plan sea claro y sencillo". AMarina le gustaría que el presupuesto asignado a las Ferias del Libro «no vaya a la caja general sino que se invierta en el mundo del libro». 

Manuela Adamo, directora gerente de la Compañía de Miguel Ángel Berna, no daba crédito: la letra pequeña del decreto margina a algunas compañías. "Es indignante lo que ha ocurrido con las ayudas a estructuras de cultura. Muchas compañías no se pueden presentar a la convocatoria. Nos han herido de muerte, plasmando una convocatoria que pone de manifiesto el desconocimiento del funcionamiento del sector de las artes escénicas y todas sus particularidades". 

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