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Sandra Andrés Belenguer: “¿Por qué no tenerlo todo en una novela? Las palabras son poderosas”

La escritora publica ‘La llave de Blake’, un aventura que propone un viaje por Europa con un fondo artístico, repleta de misterio y esoterismo

Sandra Andrés Belenguer publica 'La llave de Blake'.
Retrato de Sandra Andrés Belenguer con su nueva novela.
Cortesía Sandrá Andres.

Sandra Andrés Belenguer (Zaragoza, 1982) es una autor de novela fantástica, con poderosas conexiones literarias y artísticas. Ha publicado, entre otros títulos, 'El violín negro', 'Ex libris', 'La hija de los sueños' o 'Deja cantar a la muerte'. Poco antes de la cuarentena salía su novela más ambiciosa: 'La llave de Blake' (Del Nuevo Extremo), inspirada en la obra del romántico y simbolista inglés, William Blake (1757 – 1827).

¿Por qué William Blake, pintor, grabador, poeta, inscrito en el romanticismo?

Me apasionan los personajes extraños, oscuros, incomprendidos y fascinantes. William Blake es una figura histórica misteriosa incluso en nuestros días, un poeta extrasensorial, un pintor que veía la realidad con otros ojos y que creía en el amor y la imaginación como ejes sobre los que el mundo debía girar para ser mejor. Me fascinaba desde adolescente y poco a poco la atracción que ejercía sobre mí fue creciendo hasta que entendí que era el momento de escribir acerca de él y su enigmática vida.

 ¿Le interesaba también ese mundo que lo acerca al misticismo, a la visión, al esoterismo?

Mis novelas siempre tienden hacia ese otro lado que no podemos percibir con nuestros sentidos, pero que de algún modo, intuimos alrededor nuestro. Soy de las que disfruta creando historias que mezclan lo aterradoramente bello, la fantasía, lo sobrenatural…y si todo ello surge de elementos que existen realmente, como en el caso de ‘La llave de Blake’, que publica Del Nuevo Extremo: la Sociedad Órfica, los misterios del arte para los que solo tienen acceso los iniciados, o las leyendas que trenzan magia y cultura, entonces el proceso creativo alcanza en mí una pasión desbordante.

La novela arranca con una escena escalofriante. No se sabe bien si es un sueño o una aparición monstruosa…

Procuro que el primer capítulo de todas mis novelas sea muy impactante, así tengo la seguridad de que el lector quedará atrapado en cada página y querrá seguir leyendo para descubrir qué va a pasar a continuación.

En ‘La llave de Blake’ el inicio es brutal: se centra en la muerte del propio pintor, que está terminando el que será su último cuadro. Blake intuye que su final está cerca, pero no que es su famoso Dragón Rojo quien le vigila desde las sombras…

Vayamos con la historia. Tiene de entrada dos polos muy claros: Peter White, el catedrático de Historia del Arte, y su hija Rachel, interesada por los tesoros ocultos y conductora de un programa de radio por Internet… ¿Cómo definiría a los dos personajes, qué es lo decisivo de sus vida y de su relación?

Peter White, el padre de la protagonista, y su esposa, han instruido a su hija en el mundo del arte a través de juegos, adivinanzas y pistas ocultas. Cuando la madre de Rachel White fallece, la joven se siente perdida y se distancia de su padre, quien además, muestra un carácter más extraño y taciturno. Quise forjar una profundidad vital que uniera a padres e hija no solo en el presente, sino también en los recuerdos, en el amor que se profesaron y que, como en todos nosotros, será esencial cuando la realidad se desmorone.

De repente se produce una muerte y eso acelera todo… ¿Qué nos puede avanzar?

Cuando Peter White muere de forma terrible en su despacho, Rachel se promete descubrir qué ha ocurrido. Lo que Rachel ignora es que Peter era poseedor de un secreto ancestral clave para la supervivencia de la humanidad. Gracias a los juegos infantiles ideados por sus padres, ahora estará preparada para un cronómetro letal basado en una profecía de William Blake que advierte de la venida del infierno sobre el mundo…

Sandra Andrés Belenguer publica 'La llave de Blake'.
El 'Nabucodonosor' de William Blake, decisivo en el inicio del libro.
Archivo Heraldo.

La novela mezcla dos planos: la historia de Blake, en el siglo XIX, y el relato contemporáneo… ¿Cómo se engarzan?

Es fascinante trenzar dos o más tiempos en una historia y en La llave de Blake quise reflejar cómo fue la peculiar vida de Blake: su niñez, su capacidad de conversar con autores ya fallecidos, de ver ángeles, crear los textos más inquietantes que la literatura haya conocido, y paradójicamente, morir en la pobreza e incomprensión absolutas. Todo esto se abraza perfectamente con la trama principal en un puzle donde no solo la protagonista se verá puesta a prueba, sino también el lector.

Podríamos decir también que la novela tiene mucho de viaje iniciático a través de la cultura y el arte europeos. ¿Has pretendido eso?

La protagonista se verá inmersa en una espiral de enigmas por descubrir y estos la llevarán a un viaje frenético para alcanzar obras de arte en Inglaterra, Hungría, Francia, Italia, Bélgica… Pero también se trata de un proceso de cambio para ella y para algunos de los personajes que la rodean. El arte es vida y, como tal, el ser humano siempre ha buscado imprimir su huella a través de cuadros, música, escritura… Rachel experimentará una evolución en su personalidad conforme haga frente a cada peligro, descubrirá que es más fuerte de lo que creía y que no está sola. Todos nos hemos sentido como ella alguna vez.

 HáblEnos de sus acompañantes: Andrew, el compañero de Rachel en la radio, Nicholas, su amigo de siempre y exnovio, y aparece el enigmático Albion…

Andrew, Nicholas y Albion conforman tres tipos de amor. Andrew, el amigo fiel, un genio de la informática con quien Rachel comparte su afición de lo insólito y paranormal a través de un programa de radio que ambos preparan cada semana. Nicholas, su primer amor, pero también su primera cicatriz en el corazón. Y Albion, un joven misterioso que aparece siempre en su camino cuando menos lo espera, pero que se convertirá en la piedra angular que podría cambiarlo todo…

Da la sensación de que ha tenido que hacer un gran esfuerzo de documentación; la novela tiene mucha erudición. ¿Se sienten cómodos los jóvenes ante esa exhibición de datos, de saltos en el tiempo?

La documentación fue ardua, el proceso de escritura duró un año e influyeron grandes escritores que forman parte de la Asociación de William Blake en Inglaterra y que me ayudaron mucho, como son Neil Gailman y Alan Moore. Soy consciente de que la novela es un reto: para la protagonista y para el lector. Es, además, adictiva: quien la ha leído, se ha sentido maravillado por los enigmas y leyendas reales que plantea, e irremediablemente ha querido saber más y ha investigado por su cuenta. Tendemos a creer que los jóvenes, por el mero hecho de serlo, no valoran una novela más ambiciosa. Y estamos equivocados. Ellos son mucho más analíticos y críticos que los lectores adultos, saben lo que buscan en una historia y agradecen que la mesa de novedades ofrezca variedad de temáticas con las que sentirse identificados. No se quedan solo con la fantasía y el romance adolescente: cada vez exigen un plus que marque la diferencia.

Sandra Andrés Belenguer publica 'La llave de Blake'.
Sandra Andrés Belenguer también es una gran apasionada del fantasma de la Ópera.
Cortesía Sandrá Andres.

En la novela se manejan varios géneros: la investigación, el viaje, el relato histórico y también la pasión… ¿Te sientes cómoda en esos registros?

Me siento muy cómoda mezclando sucesos históricos, poniendo a los personajes a prueba (¡y también a mí misma!) con secretos y enigmas que parten de la realidad para adentrarse en una historia que aúne acción, misterio y romance. Si a eso le añadimos mi pasión por viajar, el arte y la cultura, sé que el lector percibirá enseguida que el libro está escrito desde el cariño y la entrega.

¿Para quién escribe?

Siempre escribo, en primer lugar para mí misma. Mi mente bulle incansable, llena de historias que desean ser contadas, de emociones por transmitir, de personajes que me imploran que les dé vida, como si fuera un Frankenstein moderno. Pero jamás olvido quiénes son aquellos a los que me dirijo: jóvenes con inquietudes que aman la literatura y adultos que buscan sentirse parte de una historia.

"Siempre escribo, en primer lugar para mí misma. Mi mente bulle incansable, llena de historias que desean ser contadas"

¿Qué le pide a las novelas: entretenimiento, buenas historias, personajes contundentes, buen estilo literario. ¿Qué persigue?

¿Por qué no tenerlo todo? Si una novela contiene una historia increíble, entretenida, con personajes maravillosos, pero su estilo narrativo no brilla, no me convencerá. Las palabras son poderosas: albergan la capacidad de enamorar, herir, sanar o hechizar. Ponerlas al servicio de una historia, no solo la embellecerá, sino que la hará atemporal en el recuerdo de quienes la lean.

En el libro hay situaciones dramáticas. ¿Crees que hay alguna conexión con el presente?

Muchos lectores me han comentado que 'La llave de Blake' posee un trasfondo que ahonda en la maldad humana que vivimos en la actualidad y en la bondad que, como balanza, acuna al mundo. Y ahora esta idea cobra mucho sentido: estamos viviendo una situación de extremos, una situación que expondrá lo mejor y peor de cada uno. Nosotros elegiremos cómo queremos que sea todo a partir de ahora…

"Muchos lectores me han comentado que 'La llave de Blake' posee un trasfondo que ahonda en la maldad humana que vivimos en la actualidad y en la bondad que, como balanza, acuna al mundo"

¿Cuál es su opinión de la situación que estamos viviendo y cómo la está viviendo usted?

Nadie ha vivido algo así jamás. Nos enfrentamos a lo desconocido, a lo terrible, pero nos ha unido y nos hará más fuertes. Suelo afirmar que la realidad ama a la fantasía y, en estos días tan negros, tal vez sea esa fantasía la que nos haga seguir creyendo que los finales felices son posibles. William Blake decía que el amor y la imaginación salvarían al mundo, es hora de ponerlo en práctica.

Usted cultiva la fantasía… ¿Podemos pensar que esta es una conjura o una pura maldad de alguien, no sé si apocalíptica?

Estoy segura de que en el futuro más cercano, se escribirán cientos de libros sobre la realidad que estamos viviendo ahora. Se crearán películas, relatos…y en ellos veremos no solo miles de teorías de la conspiración, sino también dramáticas intrahistorias. Es pronto para hablar de conjura, pero desde luego, no lo descartaría.

Por cierto, se mueve a las mil maravillas por las redes sociales. El otro día decía que tenía citas y entrevistas sobre la novela con 30 blogs. ¿Qué le aportan y qué encuentra ahí?

Son el medio más directo para estar en contacto con los lectores. Es maravilloso recibir cada día sus opiniones, saber que siguen con interés tus proyectos, que te esperan impacientes para que les dediques tus libros en cada ciudad… Pero también me aportan un grado de conexión con ellos más profundo: me preguntan sus dudas, me confiesan sus miedos, me piden consejo. Se establece un vínculo especial.

Sandra Andrés Belenguer publica 'La llave de Blake'.
Detalle de la obra de Blake 'El gran dragón rojo', presente también en la novela.
William Blake.
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