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Ocio y Cultura

Vida más allá de ARCO para el arte contemporáneo aragonés

La Casa Amarilla, Antonia Puyó y La Carbonería muestran en JustMad, y en Drawing Room se pueden ver obras de Almalé y Bondía, Mara Ona, Fernando Martín Godoy, David Latorre, Cristina Silván o Jorge Vicén.

Aunque no lo parezca, en Madrid, cuando alborea la primavera, hay vida en el mundo del arte contemporáneo más allá de ese monstruo de siete cabezas que se llama ARCO. Este año, a diferencia de los anteriores, no hay stand propio de Aragón ni galerías de las comunidad  en la gran feria española de arte contemporáneo. 

No obstante, este sábado visita ARCO una expedición encabezada por el propio consejero, Felipe Faci, y el director general de Cultura, Víctor Lucea, que además de ver a los artistas aragoneses que exponen en diferentes espacios de IFEMA, asistirán a una charla sobre arte contemporáneo en la Comunidad en la que van a participar los artistas que actualmente están exponiendo en el IAACC Pablo Serrano (Teresa Ramón y Fernández Alvira, ambos oscenses), así como los representantes del Gobierno, que van a compartir las líneas del apoyo al arte y la cultura desde el Ejecutivo aragonés, informan desde la DGA. 

En Madrid, paralelos a ARCO se celebran otros prestigiosos certámenes de como JustMad o Drawing Room en la que sí encontramos galerías aragonesas, como las zaragozanas Antonia Puyó y la Casa Amarilla o la oscense La Carbonería, que traen a la capital de España sus propuestas artísticas, entre las que se encuentran, entre otras, las de varios artistas de la región, como Almalé y Bondía, Mara Ona, Fernando Martín Godoy, David Latorre, Cristina Silván o Jorge Vicén.

Por lo demás, en ARCO sí que están presentes consolidados artistas aragoneses como Antonio Saura, José Manuel Broto, Fernando Sinaga, Enrique Radigales o Liota Cabellut, nacida en Sariñena (Huesca) y una de las artistas españolas más reconocidas internacionalmente, que presentó en ARCO el encargo de la editorial Artika de interpretar con imágenes, luz y color, la obra de Federico García Lorca, Bodas de Sangre.

Regresando a las ferias paralelas a ARCO, destaca JustMad, que celebra ya su undécima edición. Allí, en el Palacio de Neptuno, junto a la iglesia de Jesús de Mecinaceli, en medio del triángulo del arte que forman el Thyssen, el Prado y el Reina Sofía, medio centenar de galerías muestran la obra de cerca de 150 artistas emergentes nacionales e internacionales. Y entre ellas, las aragonesas La Casa Amarilla y Antonia Puyó.

La Casa Amarilla muestra obras de los aragoneses Almalé y Bondía, de Mara Ona, de Fernando Martín Godoy y de la madrileña Sara Quintero. Como explica Chus Tudelilla, responsable de la galería, todas las obras tienen un hilo conductor: "El stand está centrado, a través de las obras seleccionadas, en el desmoronamiento de las ideas. Más allá de coyunturas particulares, estamos en una crisis de las ideas y los artistas expresan en sus obras ese desmoronamiento", desarrolla.

"Estamos en una crisis de las ideas y los artistas expresan en sus obras ese desmoronamiento"

Tudelilla pone ejemplos: "Almalé y Bondía lo hacen en sus fotografías de restos acumulados de grandes montones de basura; Sara Quintero remite a imágenes de épocas anteriores de interior, bodegones...; Fernando Martíun Godoy ha pintado escritorios ocupados con libros o documentos de diferentes convenciones sobre el clima, en los que siempre hay una página en blanco; y Mara Ona lo que hace es remitir al inicio porque siempre, a lo largo de la historia, cuando ha ocurrido una crisis, los artistas pueden hacer dos cosas, o expresar esa crisis en sus obras o volver al inicio a través del arte primitivo, un volver a la cueva, que es lo que hace Mara Ona con sus esculturas de barro”.

La responsable de la Casa Amarilla alababa "la calidad de esta feria, de sus obras, su buena estructura... que demuestran que hay arte más allá de ARCO", y que muchos de los artistas que están en JustMad podrían estar perfectamente en ARCO. "Nosotros, como La Casa Amarilla, solo tenemos tres años o sea que vamos despacio, poco a poco”. Chus Tudelilla habla también de sus expectativas en JustMad, "que van más allá de las ventas". "Establecemos contractos con otros artistas, con otras galerías, los artistas muestran su obra, acceden al público, a los coleccionistas... Y si además vendemos, pues mejor que mejor”, concluye.

Imagen general de la galería Antonia Puyó en JustMad
Imagen general de la galería Antonia Puyó en JustMad
IÑAKI ETXARRI

Antonia Puyó

La galería Antonia Puyó lleva hasta JustMad obras de los aragoneses David Latorre y Cristina Silván, y de la madrileña Olaya Gómez. Patricia Rodrigo, directora de la galería, describe sus propuestas: "La obra que Cristina Silván es papel y una escultura exenta de madera, donde trabaja la geometría, la reinventa, la reconstruye y logra crear módulos nuevos a través de la geometría y el color", anañiza. "Luego está David Latorre, con la última parte de un trabajo con el que lleva ya cuatro años, y en el que interviene edificios y cosas que van a derribar y recupera su memoria, trabajando el espacio como si fuera el cuerpo humano", cuenta. Y por último hemos traído la obra de Olaya Gómez, un proyecto que utiliza toallitas que se usan para que no descolore la ropa en la lavadora. Y con ese recurso lo que hace es poner en cuestión que la diferencia es lo que nos hace únicos y cada toallita, pintada de diferente color, la usa para explicar este concepto”, concluye Rodrigo.

"La diferencia es lo que nos hace únicos y cada toallita, pintada de diferente color, la usa para explicar este concepto"

Patricia Rodrigo se mostraba feliz por la repercusión que las obras presentadas estaban teniendo, en el primer día de feria, entre los medios de comunicación. Y es que, por ejemplo, una página internacional de arte como ‘Cultura inquietante’ había elegido la obra de David Latorre para que unos expertos vayan este sábado “a explicarla”. 

La directora de Antonia Puyó comentaba que “los artistas que van a ARCO son más reconocidos y tienen que vender y cubrir gastos", mientras que en JustMad se apuesta por artistas más emergentes y proyectos más innovadores.

Joseba Acha, de La Carbonería, ante la obra del oscense Jorge Vicén en Drawing Room
Joseba Acha, de La Carbonería, ante la obra del oscense Jorge Vicén en Drawing Room
IÑAKI ETXARRI

La Carbonería de Huesca, en Drawing Room

Drawing Room es una de las ferias internacionales más importantes que existen en el mundo del dibujo. En ella, en esta su sexta edición, una veintena de galerías muestran las últimas tendencias del dibujo contemporáneo a nivel mundial. Entre ellas La Carbonería de Huesca, que cuelga de las paredes de su espacio obra de la uruguaya Elián Stolarsky y del artista oscense, Jorge Vicén. 

“Jorge tiene una faceta de pintor, pero también de dibujante y de trabajo en papel”, cuenta Joseba Acha. "Es, probablemente, un trabajo más personal, más íntimo. Su trabajo de dibujo a tinta china lo hace cada día, como una especie de diario a través del dibujo en el que incluye su propio imaginario y mezcla elementos de mitología pirenaica hasta elementos punk o pop que vuelca en el dibujo”. Por su parte Stolarsky, que hizo su primera exposición individual en España de la mano de La Carbonería, “está especializada en grabado, que en este caso es sobre metacrilato, y su obra gira en toro a la relación entre memoria, migración e historia”.

Este es el segundo año de La Carbonería en Drawing Room “y por aquí pasa mucha gente especializada, críticos, coleccionistas... Y nosotros todavía estamos en un proceso, tras haber reabierto la galería en 2017. Esta feria es la más grande de España especializada en papel y dibujo y para nosotros es esencial estar aquí", recalca Acha, quien aclara por qué acuden: " Por un lado por las ventas; y por otro, por posicionamiento y por darnos a conocer y que se conozca el proyecto más allá de Aragón”.

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