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Cómo ser un buen jefe con el teletrabajo

Flexibilidad de horarios, autonomía, criterios de producción, videoconferencias en las que se vaya al grano, o seguimiento no invasivo son algunas de las directrices de los expertos.

Los millennial están más acostumbrados al teletrabajo.
El teletrabajo se ha impuesto durante la cuarentena.
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Flexibilidad de horarios, autonomía, criterios de producción, videoconferencias en las que se vaya al grano, seguimiento no invasivo y trabajar para la cohesión de un grupo que ya no comparte cafés son algunas de las directrices de los expertos para los que tienen que liderar un equipo telemáticamente.

La mayoría de empresas se han tenido que readaptar sobre la marcha al teletrabajo y se ha improvisado en la adaptación, sin que haya habido, salvo en excepciones, cursos de formación, cursos que no son obligatorios pero sí recomendables, apuntan desde CC.OO.

Eva Rimbau, profesora de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), explica que hay dos claves para el liderazgo a distancia: "Por un lado, atreverse a dar autonomía al trabajador y, por otro, preocuparse por la cohesión del equipo".

La experta en teletrabajo señala que esa autonomía tiene mucho que ver, para empezar, con dejar que el trabajador se organice sus propios horarios.

"Olvídate de controlar en todo momento qué hacen tus trabajadores. Lo importante son los resultados, las entregas pactadas", ha apuntado.

"Habrá quien prefiera trabajar de 7 a 11 de la mañana y proseguir después el resto de la jornada por la tarde o la noche porque así le resulta más adecuado para conciliar y trabajar en un entorno sin interrupciones", ha apuntado.

Lo que sí debe dejarse claro es qué trabajo tiene que ser simultáneo y cuál puede no serlo. En ese sentido, Rimbau llama a establecer de entrada normas claras sobre cómo afrontar el envío de mensajes por correo electrónico o Whatsapp a lo largo de la jornada.

"Que estemos siempre en casa no significa que nos puedan exigir respuesta inmediata a cualquier hora. Es buena idea dejar claro que si se envían mensajes a horarios que quedan fuera de las horas centrales del día no existe necesidad de contestarlos hasta el día siguiente", ha señalado.

Rimbau advierte que "los malos jefes" querrán seguir controlando qué hace un trabajador en cada momento y ese exceso de celo repercutirá negativamente en su sobrecarga de trabajo y motivación.

"Si alguien antes estaba tranquilo solo porque veía al trabajador sentado en su silla y ahora ya no sabe qué está haciendo, es que es un mal jefe y no sabe ahora ni sabía entonces qué hacen sus empleados", ha reflexionado.

Al mismo tiempo, señala que un nuevo reto para los que dirigen en la distancia es seguir con los objetivos que ya tenían presencialmente de ayudar a cohesionar el equipo y velar porque no decaiga el sentimiento de pertenencia, pues las actitudes individualistas y la falta de empatía pueden aflorar.

"Los equipos virtuales el problema que tienen es que es fácil que se pierda la cohesión. Además la gente ya no se ve, pierde la confianza mutua que genera el trato constante, los cafés, etc, y la comunicación se vuelve más fría", ha señalado.

Por otro lado, en el nuevo entorno es imprescindible que jefe y trabajador aprendan de las nuevas herramientas digitales, un aprendizaje en el que tiene que estar presente la empatía, al igual que en las nuevas conversaciones y directrices telemáticas, ha señalado María José Martín, directora de Talent Solutions.

En ese sentido, ha animado a los que dirijan equipos a "abrir canales que permitan escuchar al equipo y poder responder a sus dudas. Pensar en cómo se están sintiendo y qué inseguridades afrontan, asumir que están preocupados por su familia y amigos".

Para el objetivo de la cohesión de equipo, Martín también recalca el elemento facilitador que es la tecnología para sumar colaboraciones.

"Hay que reservar espacios diarios de conversación colaborativa, generar documentos colaborativos donde todos pueden participar, así se puede compensar la distancia y volver al espíritu de equipo", ha considerado.

Desde CC.OO. Cataluña señalan que no se han detectado demasiados abusos en general, si bien la situación no es tanto de teletrabajo real como de teletrabajo forzoso y empujado por circunstancias extraordinarias.

El sindicato señala que de ser fruto las actuales condiciones de trabajo de un teletrabajo premeditado, sí que daría pie a denuncias a la inspección de trabajo, entre otros asuntos porque la mayoría está utilizando sus propios medios y pagando los recursos energéticos y de internet necesarios de su propio bolsillo. 

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