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Nacional

tercera jornada de protestas en toda cataluña

La tercera noche de batalla campal se salda con 33 detenidos y 142 heridos, uno grave

Entre los heridos hay 35 mossos y 11 policías nacionales. Los manifestantes quemaron coches y contenedores, instalaron barricadas y lanzaron piedras y ácido a la Policía. 

Los enfrentamientos registrados este miércoles en Cataluña entre la policía y grupos de manifestantes violentos se saldaron con 96 civiles heridos, uno de ellos grave y otro menos grave al ser atropellado por un furgón de los Mossos. Además de estos, 46 agentes de la Policía Nacional y los Mossos resultaron heridos también en los disturbios

Según ha informado el Servicio de Emergencias Médicas (SEM), 57 de los ciudadanos heridos se produjeron en Barcelona, y 26 de los 96 contabilizados por el SEM requirieron asistencia hospitalaria.

Momento del atropello.

El joven herido menos grave, que estaba detrás de un contenedor de basura durante las protestas que tuvieron lugar en Tarragona y que fue atropellado por una furgoneta de los Mossos, sufre un traumatismo craneoencefálico y está ingresado en el hospital Joan XXIII de esta ciudad.

El SEM asistió también a una persona en Sils (Gerona), que fue trasladada al hospital en estado grave; a 14 en Manresa (Barcelona); a 12 en Lérida; a nueve en Gerona; a una en Sallent (Barcelona) y a otras dos en Tarragona.

Además, los Bomberos de Barcelona atendieron a una persona con contusión facial que fue trasladada al Hospital de Sant Pau.

Por su parte, el balance provisional del Ministerio del Interior cifra en 35 mossos y 11 policías nacionales heridos, algunos con lesiones graves, mientras que el total de agentes heridos desde el lunes sería de 194. 

Los manifestantes han quemado contenedores y vehículos, han instalado barricadas y han lanzado piedras y ácido a la Policía y los Mossos.
Los manifestantes han quemado contenedores y vehículos, han instalado barricadas y han lanzado piedras y ácido a la Policía y los Mossos.
Agencias

Detenidos

Al menos 33 personas fueron detenidas durante los altercados. El grueso de las detenciones se han producido en Barcelona, 12, y Lérida, 11, mientras que cinco personas han sido detenidas en Tarragona, tres en Gerona, una en Manresa y otra en Vilanova i la Geltrú.

Los manifestantes han quemado contenedores y vehículos, han instalado barricadas y han lanzado piedras y ácido a la Policía y los Mossos.
Los manifestantes han quemado contenedores y vehículos, han instalado barricadas y han lanzado piedras y ácido a la Policía y los Mossos.
Agencias

Violencia en las calles

El centro de Barcelona se convirtió este miércoles en el escenario de una batalla campal por tercera noche consecutiva, tras la manifestación que han convocado los CDR y que derivó en enfrentamientos entre grupos de manifestantes violentos y policía.

Después de concentrarse en la confluencia de la Gran Vía con la calle Marina, una parte de los manifestantes se dirigió a la consejería de Interior, donde lanzaron objetos contundentes, como piedras y botellas, a los agentes apostados alrededor del edificio, que han respondido con varias cargas.

Ante esta respuesta policial, varios centenares de jóvenes violentos se dispersaron por las calles cercanas a la consejería de Interior y levantaron barricadas.

También tiraron motocicletas al suelo y prendieron fuego a contenedores de basura, que hicieron arder coches situados cerca del lugar, con lo que se repitieron escenas de fuego en las calles como las vividas el martes en el paseo de Gràcia.

Los Mossos pidieron que nadie se acercase a la zona de los disturbios y alertaron de que algunos de los manifestantes lanzan "piedras y objetos con ácido", mientras camiones de los Bomberos intentan apagar algunas de las múltiples hogueras encendidas en la zona.

En un intento de proteger la consejería de Interior, situada en la calle Diputación, los Mossos recurrieron a cargas y furgonetas de este cuerpo recorrieron a gran velocidad puntos como la plaza Tetuán para dispersar a los manifestantes.

Los manifestantes, algunos de ellos con capuchas y la cara tapada, prendieron fuego a algunas vallas de obra y lanzaron piedras y botellas a los agentes, a pesar de que otros intentaban evitar que adoptaran actitudes violentas.

Tras un paréntesis en los enfrentamientos, que se produjeron en céntricas avenidas y calles de Barcelona como la Gran Vía o el paseo de Sant Joan, la Policía Nacional también participó en cargas contra los manifestantes.

Los manifestantes incluso usaron un contenedor de obra, desmontaron un andamio y arrancaron señales de tráfico para usarlos en las barricadas y hogueras que organizaron en la calle, que impregnaron de olor a quemado el Eixample de Barcelona.

Las hogueras levantadas en el centro de la capital catalana causaron momentos de tensión entre algunos vecinos. Uno de ellos bajó a la calle con un bebé en brazos, preocupado por que las llamas no alcanzaran su edificio, mientras otros bajaron de los portales para aparcar sus vehículos en otros lugares y evitar que las llamas de los contenedores los quemaran.

También hubo preocupación por la proximidad de las llamas a una gasolinera de la zona, lo que llevó a un operario a usar una manguera de ese establecimiento para intentar que el fuego no se acercara al lugar.

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