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debate de investidura

Qué ministerios pide Pablo Iglesias y cuáles le ofrece Pedro Sánchez

Podemos acusa a los socialistas de intentar convertir secretarías de Estado en ministerios y piden las carteras de Trabajo, Educación, Ciencia, Industria, Transición Ecológica y Hacienda.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias durante su enfrentamiento en la primera jornada del debate de investidura.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias durante su enfrentamiento en la primera jornada del debate de investidura.
Agencias

Las cosas parecían marchar entre el PSOE y Unidas Podemos. No había avances sustanciales en las conversaciones que ambas fuerzas habían mantenido a lo largo del fin de semana, después de que Pablo Iglesias anunciara el viernes su disposición a echarse a un lado a cambio de no encajar nuevos vetos por parte de Pedro Sánchez, pero tanto los socialistas como los integrantes de la formación izquierdista coincidían en un análisis: "ya no hay margen para el desacuerdo" decían. El debate de investidura de este lunes dejó, sin embargo, un sabor de boca bien distinto.

En el Gobierno insisten en que todavía hay 48 horas para tratar de llegar a un entendimiento antes de la votación definitiva del jueves, pero lo cierto es que de momento todo está estancado y el clima entre los dos supuestos socios está casi más enrarecido de lo que ya quedó cuando el jefe del Ejecutivo en funciones dijo aquello de que necesita un vicepresidente que «defienda la democracia española», tan ofensivo para los dirigentes de Podemos.

En Podemos, por su parte, han asegurado que el diálogo sigue abierto y que, aunque este lunes no ha habido ningún avance, confían en que lo haya durante la semana y en que los socialistas comiencen a ofrecer ministerios con competencias sociales en lugar de tratar de convertir en carteras las secretarías de Estado.

A primera hora de la mañana, antes de que Sánchez se dirigiera al Congreso de los Diputados, los equipos negociadores -el del PSOE liderado por la vicepresidenta, Carmen Calvo; el del partido izquierdista por Pablo Echenique- celebraron una nueva reunión que concluyó sin éxito alguno. Los de Podemos argumentaron que, "salvo el buen tono", los socialistas no se habían mostrado dispuestos a dar paso alguno.

"Se niegan a compartir ni un solo Ministerio desde los que poder desarrollar las políticas que planteamos como, por ejemplo, subir el Salario Mínimo Interprofesional a 1.200 euros, escuelas de 0 a 3 años, desarrollar políticas de igualdad, bajar las tasas universitarias y potenciar la investigación, bajar la factura de la luz y medidas contra la emergencia climática o de justicia fiscal como el impuesto a la banca para recuperar el rescate", protestaron los podemistas.

El mensaje ya daba una pista de cuáles son sus carteras preferentes, tras haber asumido que, en ningún caso, podrán acceder a los llamados Ministerios de Estado, Interior, Exteriores, Justicia y Defensa. Al margen de una Vicepresidencia, se inclinan por Trabajo, Educación, Ciencia, Industria, Transición Ecológica y Hacienda. El propio Iglesias lo confirmó durante el debate, pasadas las siete y media de la tarde, para echar en cara al presidente en funciones que se limite a ofrecer una "representación decorativa" a su partido en el Consejo de Ministros.

Amenazas mutuas

A esas alturas de la jornada, la desconfianza mutua volvía a ser patente y el reconocimiento del "buen tono" de los socialistas por parte de Podemos se había hecho añicos. No fue sólo el hecho de que en su discurso inicial Sánchez volviera a pedir la abstención de PP y Cs y apenas tuviera gestos hacia ellos. Es que durante su cara a cara, planteó a Iglesias la hipótesis de que Podemos no entre en el Ejecutivo y le conminó a dejarlo aun así gobernar. "Entre un Gobierno de coalición como el que ustedes me están planteando y que voten 'no' con Vox hay muchas alternativas - llegó a decir-: un acuerdo solo de investidura, un acuerdo de legislatura sin incorporación al Gobierno...".

La simple mención de esa posibilidad terminó de encender los ánimos ya alterados del secretario general de Podemos. "Somos una fuerza política modesta y joven, pero no nos vamos a dejar pisotear por nadie. Estamos dispuestos a llegar a un Gobierno de coalición, pero en la proporción que nos dan los 3,7 millones de votantes. Si usted no llega a un acuerdo de coalición con nosotros, me temo que no llegará a ser presidente de España nunca", advirtió.

En el propio PSOE admiten su sorpresa ante lo duro del enfrentamiento. "Siempre hay que dejarse algunas ventanas abiertas y Pedro no ha parecido tener en cuenta esa máxima", reconocía un diputado. Con todo, la mayoría aún confía en que la situación se reconduzca. En principio, no habrá nuevos encuentros hasta hoy tras la primera votación fallida, pero, como avisan desde el equipo negociador socialista, una llamada puede acelerarlo todo. 

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