Despliega el menú
Internacional

Negativo en covid en solo diez minutos

Las farmacias francesas reciben a muchos españoles que pretenden hacerse la prueba PCR. Hendaya es uno de los lugares donde los realizan.

Una farmacia de Hendaya donde hacen test serológicos.
Una farmacia de Hendaya donde hacen test serológicos.
Fernando de la Hera

Test de antígenos en farmacias. Es la nueva y más candente polémica de las últimas semanas en relación a la pandemia del coronavirus en España. Unas comunidades piden que se implante para agilizar el proceso de diagnóstico, el Gobierno no lo ve claro... y mientras todo esto ocurre aquí, al otro lado de la frontera llevan ya semanas realizando estas pruebas en sus boticas. Por ello, nos desplazamos el jueves hasta la Pharmacie de la Gare, en Hendaya, para comprobar cómo funciona el nuevo test de antígenos que desde finales de octubre está disponible en las farmacias galas.

Llegamos a Hendaya con una mañana desapacible y lluviosa, con el Boulevard du Général de Gaulle donde se sitúa la farmacia totalmente levantado por obras y un ruido ensordecedor de martillos neumáticos como banda sonora. Todo esto, unido al recuerdo de los test PCR que tuve que pasar hace unos meses, muy desagradables para la mayoría de la gente, dibujaban un panorama bastante lúgubre, por lo que mi mente empezó a proyectar un futuro inmediato para mi persona nada placentero. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

En el interior del establecimiento nos recibió Marlène Homate, dueña de la Pharmacie de la Gare y quien se iba encargar de todo el proceso de la prueba. Tras unas preguntas rutinarias sobre posibles síntomas o contactos con personas que hayan dado positivo, la farmacéutica se pertrechó con todo el equipo necesario para realizar la prueba -traje EPI, guantes y pantalla protectora- pasamos a la zona privada de la farmacia para realizar el test de antígenos. Llegó el momento temible de introducir el hisopo por los orificios nasales, pero lo cierto es que solo sentí unas ligeras cosquillas en la nariz. Nada que ver con las PCR pasadas anteriormente, donde la sensación de dolor fue considerable, como si el bastoncillo llegara a taladrarme el cerebro. "En este test solo es necesario introducir el hisopo unos tres centímetros para recoger la muestra de la mucosa, no es nada invasivo", explicó Homate.

El ministro daría luz verde a que las farmacias realicen test siempre y cuando cumplan con las normas sanitarias europeas. Los farmacéuticos de Madrid tienen preparado el protocolo que el martes llevarán a la Consejería de Sanidad antes del Consejo Interterritorial de la semana que viene. En Galicia, ya han empezado a hacer test serológicos.

El proceso del test de antígenos se parece mucho al de una prueba de embarazo. Entra en juego un pequeño dispositivo rectangular con unas gotas que sirven de reactivo: tras tomar la muestra con ambos lados del hisopo, coronados con torundas de algodón, y aplicarlas al líquido en el dispositivo, se esperan unos minutos; lo que se busca son unas proteínas específicas (los antígenos) que están presentes en la superficie del virus. El aparato tiene dos secciones, la de control y la de test. Nada más aplicar la muestra, si el test está bien realizado, se colorea la línea de control. Tocaba esperar para ver qué ocurría con la línea de la zona de test: si se ponía roja significaría que hay positivo, si no aparecía nada pasado el tiempo establecido, no había infección. A los 10 minutos estaba lista la prueba, respiro de alivio, el resultado fue negativo.

Si el test hubiese sido positivo, "en la propia farmacia rellenamos un formulario para informar a las autoridades sanitarias, para que se ponga en marcha todo el proceso de diagnóstico y rastreo de contactos", en el caso de ciudadanos franceses, mientras que los que vengan de España "deberán ellos mismos ponerse en contacto con su centro de salud para informarle de su positivo, al igual que con su empresa, y aislarse, por supuesto", aseguró Homate.

Para los residentes en Francia, el test de antígenos lo cubre la Assurance Maladie (la Seguridad Social gala), mientras que para los ciudadanos del otro lado de la frontera el coste en la Pharmacie de la Gare es de 25 euros, aunque cada farmacia puede fijar el precio.

Etiquetas
Comentarios