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"El confinamiento es muy laxo en el Reino Unido y no hay casi control"

Los aragoneses Fernando Gomollón-Bel, divulgador científico; Amparo Polo, periodista en Londres; y la emprendedora Estefanía Led cuentan cómo están viviendo el aislamiento.

El divulgador científico Fernando Gomollón-Bel en su casa de Cambridge.
El divulgador científico Fernando Gomollón-Bel este lunes en su casa de Cambridge.
F. Gomollón-Bel

El Reino Unido se aproxima ya a las 5.000 víctimas mortales por la pandemia del coronavirus tras contabilizar más de 48.000 casos, entre ellos el del primer ministro, Boris Johnson, que este domingo tuvo que ser ingresado más de una semana después de confirmar públicamente que había dado positivo y está en la UCI. En un inusual discurso televisado e invocando al espíritu de resistencia de la Segunda Guerra Mundial, la reina Isabel II acaba de pedir a los ciudadanos calma y determinación para superar esta crisis sanitaria. Un mensaje que se une al llamamiento del ministro británico de Salud, Matt Hancock, que ha advertido de que el Gobierno se planteará endurecer las condiciones del confinamiento si una parte de la población opta por no "obedecer las normas" que se han dictado.

Los ciudadanos británicos tiene la obligación de quedarse en sus domicilios si no es para ir al trabajo -en caso de no poder hacerlo de forma remota-, hacer la compra, ir al médico o hacer deporte una vez al día. El divulgador científico aragonés Fernando Gomollón-Bel, que trabaja desde hace casi dos años en Cambridge en un proyecto europeo sobre las propiedades del grafeno, ve posible que se endurezcan pronto las medidas porque, a su juicio, mucha gente se salta el confinamiento. "Ayer fuimos a dar una vuelta y vimos muchos grupos de personas en corrillos en el parque charlando y tomando el sol. No es muy buena idea. El confinamiento es muy laxo y no hay casi control. Si se va al supermercado tres veces -que no es nuestro caso porque estamos siguiendo bien el aislamiento- no hay nadie en la puerta para controlarlo. En nuestro barrio no hemos visto ningún policía", comenta este lunes desde su casa.

"Ayer fuimos a dar una vuelta y vimos muchos grupos de personas en corrillos en el parque charlando y tomando el sol. No es muy buena idea"

Un minidespacho en casa

Fernando, uno de los más de 2.200 aragoneses que residen en el Reino Unido, destaca que tiene "bastante suerte" porque su trabajo de comunicación lo puede hacer desde su domilicio -en el que se ha tenido que montar un minidespacho y sus gatas han sustituido a sus compañaros de oficina-. "Además, la mitad de nuestro equipo de comunicación está en Suecia y están acostumbrados a trabajar por internet y skype. Mi situación no ha cambiado mucho; en lugar de ir todos los días a la oficina trabajo en mi casa como mucha gente estos días", señala.

A quien sí le ha cambiado las cosas es a su pareja, administrativa de profesión, cuya empresa ha hecho un Erte. "Estamos un poco sorprendidos porque fue muy de repente el pasado jueves. Aquí lo han hecho bastante bien porque la empresa te manda a casa, pero te paga un 80% de sueldo. Hemos tenido suerte por eso; yo puedo trabajar y mi pareja aunque no lo haga le abonan ese 80%. El Erte es el caso de mucha gente; no sé qué pasará si se alarga la situación", asegura el divulgador científico, quien reconoce que estar confinados los dos lo llevan bien ("no hemos agotado el catálogo de Netflix", dice con humor).

Ambos salen una vez al día por la tarde para dar un paseo con todas las precauciones de distancia y seguridad; una oportunidad de pisar la calle que agradecen. "Personalmente lo veo bien, aunque no soy epidemiólogo. Si mantienes las distancias, lo veo sensato", afirma Fernando, quien alude a los actos vandálicos que se han registrado en el país contra postes de telefonía por miedo al Covid-19. "Hay gente que se lo ha creído y se ha puesto a tirar antenas 5G. No tiene ningún fundamento científico", sostiene.

Confinamiento a la española

Por su parte, la periodista aragonesa Amparo Polo, corresponsal del diario económico 'Expansión’ en Londres desde 2007, empezó el confinamiento una semana antes, "a la española", de que el Ejecutivo británico lo implantara. "Decidimos sacar a los niños (tiene tres hijos) del colegio antes de que acabaran las clases y quedarnos en casa. Veíamos claro que iba a llegar a la situación en la que estamos y no queríamos correr riesgos. Para mis hijas adolescentes fue un poco de choque, pensaban que estábamos exagerando y se han dado cuenta de que alguna amiga tiene coronavirus. No sabemos si se contagiaron en el colegio o dónde", explica.

"La gran diferencia con España es que se puede salir una vez al día a hacer deporte. A nuestra familia eso nos ha dado la vida" 
La periodista aragonesa Amparo Polo, corresponsal del diario 'Expansión' en Londres, este lunes en su casa.
La periodista aragonesa Amparo Polo, corresponsal del diario 'Expansión' en Londres, este lunes en su casa.
A. P.

Amparo, que cubre la actualidad informativa desde su domicilio londinense, y su familia llevan bien el aislamiento. "Los niños echan de menos no ver a sus amigos y a veces, un poco el colegio. Pero como tienen deberes todos los días, tienen que trabajar bastante. La gran diferencia con España es que se puede salir una vez al día a hacer deporte: correr, andar o lo que tú consideres. A nuestra familia eso nos ha dado la vida", reconoce.

Amparo y su familia salen a correr todos los días por turnos ("no nos atrevemos a ir todos juntos, pareceríamos una manifestación", afirma) cerca de Hyde Park. "Salgo a correr y vuelvo. No hablo con nadie y no toco nada", detalla. No obstante, esta periodista oscense también se refiere a gente irresponsable que incumple las medidas de reclusión. "Tener estas reglas un poco más laxas lleva a que mucha gente no se tome en serio lo del confinamiento. Este es el grave problema que tenemos aquí. Ayer, que hizo 21 grados en Londres, la Policía vino a un jardín cerca de casa a echar a muchas familias haciendo pícnic", informa.

"Este domingo, la Policía vino a un jardín cerca de casa a echar a muchas familias haciendo píncic"

Por otro lado, Amparo vive con "mucha pena" las noticias de fallecimientos y contagios que le llegan de nuestro país. "Ya no solo por las víctimas, que es algo terrible, y la gente que sufre sino por las consecuencias que va a tener. Va a paralizar la economía durante varios años, va a haber mucha gente en el paro… Nos vamos a dar cuenta de lo bien que estábamos. Esta crisis va a ser peor que la de hace 10 años", apunta.

"La primera semana fue más estresante"

También, Estefanía Led -de Tarazona y afincada en Cambrige desde hace 8 años- y su marido empezaron una semana antes el confinamiento. "La primera semana fue más estresante porque tuve que cancelar varios eventos. Algunos clientes lo entendieron y otros pensaba que era exagerada. Fue una decisión personal; pensé que era lo que tenía que hacer", cuenta esta emprendedora, dueña de la empresa de catering ¡Qué rico! Tapas. 

Estefanía Led, dueña de una empresa de catering, en su vivienda de Cambrige.
Estefanía Led, dueña de una empresa de catering, en su vivienda de Cambrige.
E. L.

El negocio de Estefanía consiste en preparar platos españoles -con productos nacionales y recetas de Aragón  - para celebraciones, fiestas privadas y compañías. "Mi modelo de negocio es ir a las casas de los clientes. Este tiempo lo tomo de reflexión. Estoy expectante y buscando posibles alternativas como el reparto de comida a domicilio. Conforme se vayan relajando las medidas, veré cómo está la situación económica. Si hay recesión igual la gente no está dispuesta a que vaya a sus casas", dice.

Su mayor temor es que se pueda contagiar. Por eso extrema todas las precauciones cuando tiene que salir de casa a comprar. "Solo he salido una vez y mi intención es ir a tiendas pequeñas de barrio. En el Reino Unido hay bastantes casos de gente joven. Tengo miedo a contagiar a otras personas y a mi marido, que es de alto riesgo", subraya.

"Tengo miedo a poderme contagiar e infectar a otras personas y a mi marido, que es de alto riesgo"

Estefanía y su marido llevan bien el confinamiento y aunque al principio se enfadó con Boris Johnson, cuando hablaba de crear una ‘inmunidad de grupo’ contra el Covid-19, ahora afirma que el Gobierno británico "intenta hacer lo que mejor puede". "En tu casa es como estar en una burbuja; no eres tan consciente de la situación. Cuando sales es cuando ves la realidad".

Toda la información sobre la enfermedad, en HERALDO.

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