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Teletrabajo en la era covid: trabajadores quemados y ofertas de empleo para no pisar la empresa

La pandemia ha introducido cambios en los sectores en los que se puede trabajar desde casa, aunque los convenios todavía no se han adaptado.

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Teletrabajo
Pixabay

No todos los trabajos se pueden hacer desde casa, pero en los casos en los que ha sido posible, el teletrabajo se ha convertido desde el inicio de la pandemia de covid-19 en una salvación y, a veces, también en una condena. Ha permitido continuar la actividad de muchas empresas a pesar de los confinamientos y mejorar la conciliación, aunque ha tenido su cruz en la dificultad para desconectar del trabajo. La vuelta  a la oficina se ha ido produciendo con la desescalada, pero no todo el mundo ha tenido sitio y se empiezan a ofertar los primeros puestos directamente para trabajar sin pisar la empresa.

La tendencia a dejar la oficina parece clara entre algunos gigantes tecnológicos. Twitter ha anunciado que todos sus empleados podrán seguir trabajando desde casa cuando pase la pandemia. Google había preparado la vuelta de sus 140.000 trabajadores, pero la semana pasada anunció que el 20% podrá seguir teletrabajando. Facebook planea que la plantilla se reparta al 50% entre sus sedes y sus casas. Para las compañías supone un importante ahorro en alquileres y gastos corrientes.

En España, en los anuncios de empleo ya han comenzado a aparecer las primeras ofertas solo para teletrabajar. Este es el caso de la selección de 40 gestores comerciales que lleva a cabo Adecco, para una empresa de energía que busca comerciales para captar clientes por teléfono, también en Zaragoza. Se ofrece un contrato inicial de dos meses con posibilidades de prórroga, en horario de lunes a viernes de 15.00 a 21.00, con un salario de 7,89 euros brutos la hora más comisiones.

Quién paga la wifi y la luz

Desde UGT Aragón, José de las Morenas, secretario de Política Sindical e Industrial, recuerda que una persona que teletrabaja "tiene los mismos derechos que si fuera una contratación física". En estos contratos para teletrabajadores, la opción del trabajo desde casa ya es un requisito que se acepta con el empleo, pero si se contrató para un puesto presencial, pasar a teletrabajar es siempre voluntario. No lo puede imponer la empresa ni el trabajador. Es necesario que exista un pacto.

"Hay que hacer un 30% de teletrabajo para que sea considerado como tal", recuerda el sindicalista sobre el porcentaje a partir del que se aplica la reciente norma que lo regula. Tan reciente que todavía no se refleja en la mayoría de los convenios. En la ley del teletrabajo hay cuestiones importantes que han quedado abiertas, como quién asume los gastos (conexión a internet, equipos, silla...), que ha dejado a la negociación entre la empresa y los trabajadores. Reconoce que hay pocos casos en los que se haya remunerado. Entre las dificultades, cómo repartir el coste de la wifi o la luz. "Ahora tenemos una norma pero hace falta el desarrollo y el marco de la negociación colectiva", confiesa.

Unos de los pocos convenios que lo recogen han sido los firmados por las entidades financieras, tanto el de las antiguas cajas de ahorros como el de los bancos, que incluyen que la empresa debe proporcionar al empleado que teletrabaja ordenador, teléfono móvil, con línea y datos necesarios y suficientes para la conexión (wifi), silla ergonómica y una compensación mensual de 55 euros en función del porcentaje de teletrabajo que realice, entre otros requisitos.

Aumento del teletrabajo en 2021

España no ha sido nunca un país en el que se contara con el teletrabajo como opción, por lo que el salto que se dio durante el confinamiento duro en 2020 batió todos los récords. Pasó de representar apenas el 5% del total de ocupados al 16%, con tres millones de personas trabajando desde sus casas. Con la desescalada perdió fuelle, pero en el comienzo de este año habría vuelto a ganar terreno. "La Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre del 2021 marca un cambio de tendencia en este sentido, puesto que ha vuelto a producirse un repunte en el número de teletrabajadores, que se ha elevado hasta los 2,15 millones las personas que teletrabajaron más de la mitad de los días laborables", han destacado desde Randstad. Actualmente representa un 11,2%.

En la economía española tienen más peso sectores como la hostelería y el comercio, en los que la aplicación del teletrabajo es apenas marginal

El porcentaje todavía se encuentra muy por debajo del de otros países. Desde Randstad lo achacan a que en la economía española tienen más peso sectores como la hostelería y el comercio, "en los que la aplicación del teletrabajo es apenas marginal".

El nuevo impulso del teletrabajo se habría producido principalmente en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. En Zaragoza, la tendencia sería a regresar a la presencialidad. "Desde comienzos de año se están incorporando cada vez más personas al trabajo de oficina en los edificios. Se está apostando por un modelo más mixto", asegura Miguel Ángel Gómez Rando, delegado de la consultora inmobiliaria CBRE en Zaragoza. En la capital aragonesa, una de las razones por las que cree que avanza más el regreso a la oficina es la mayor cercanía entre el lugar de trabajo y el de residencia.

"El primer trimestre en contratación de oficinas ha sido bueno, a ver si se puede seguir manteniendo", apunta, sobre la evolución de un mercado que ha sido muy castigado durante la pandemia. "Venimos de más abajo imposible. 2020 fue un año muy malo", confiesa. 

En la vuelta a la oficina ha sido necesario dar más metros cuadrados a cada empleado para mantener las distancias para la prevención de contagios. "Se han aumentado los ratios de ocupación por metros cuadrados y muchos edificios requieren de inversiones para actualizar con la nueva normativa", explica. Mejorar la ventilación y ganar espacio habrían sido algunas de las necesidades.

"Ahora hace falta más espacio", reconoce, lo que supone más gasto. Por ello, no todo el mundo cabe y las empresas han aumentado los "modelos híbridos", en los que se combinan días de trabajo presencial con otros en casa. "La gente se quiere incorporar", asegura. Además, considera que "hay muchos trabajos que requieren esa presencia".

Ansiedad, estrés y 'quemados'

La necesidad de retomar el contacto con los compañeros se repite entre quienes prefieren volver a la oficina. El teletrabajo ha facilitado la conciliación, pero también ha aumentado el estrés. No todo el mundo se siente bien teletrabajando. Un estudio de Sanitas apunta que "el 42% de la población que teletrabajó durante 2020 ha visto afectado su bienestar emocional". La mitad de estas personas se sintieron "más tristes y apáticas debido a la disminución de las relaciones sociales", ha apuntado la compañía de servicios sanitarios en la segunda oleada del 'Estudio Sanitas de bienestar emocional', con encuestas a nivel nacional.  Además, casi cuatro de cada diez afirman en el citado informe que "no se han adaptado bien y que necesitan el trabajo presencial para desarrollar todo su potencial". 

El 'síndrome del trabajador quemado' se da en "una situación de gran estrés laboral, manifestado a través del agotamiento físico y mental que afecta a la autoestima y personalidad, lo que se relaciona directamente con una desmotivación laboral"

"Estos trabajadores deben tener una evaluación de riesgos en su domicilio hecha por un servicio de prevención propio o ajeno, incluidos los psicosociales", recuerda De las Morenas, sobre la normativa de teletrabajo. El sindicalista añade la necesidad de ajustarse en casa al horario laboral de la empresa para "que no sea un coladero de una tensión permanente". Un riesgo que se corre con la conexión continua que ofrecen las nuevas tecnologías. Plantea "tener las mismas pausas de descanso".

Esto ha derivado en un aumento de los casos de afectados por el llamado 'síndrome del trabajador quemado' o 'burnout', que se da en "una situación de gran estrés laboral, manifestado a través del agotamiento físico y mental que afecta a la autoestima y personalidad de la persona, lo que se relaciona directamente con una desmotivación laboral y una disminución de la productividad laboral".

A ello se une que la situación de pandemia ha generado incertidumbre, así como un cambio drástico de rutinas, hábitos, y "un desgaste emocional, no solo debido al síndrome de 'burnout laboral', sino también a cuadros de ansiedad, depresivos, o ansioso-depresivos, que muchas veces pueden solaparse", han destacado desde Sanitas.

Para prevenir situaciones como las citadas de ansiedad o 'burnout', desde Sanitas aconsejan "mantener ajustados los hábitos diarios de sueño, alimentación y actividad física, y realizar actividades agradables de manera diaria para desconectar".

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