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urbanismo

Vienen las ciudades de los 15 minutos a pie o en bici y el piso con cocina más amplia

El tipo de vivienda y su distribución, el uso de los espacios públicos o el comercio son elementos que podrían cambiar a partir de ahora con un único objetivo: vivir mejor. 

Vistas de la ciudad de Zaragoza.
Vistas de la ciudad de Zaragoza.
Laura Uranga

Hacer estiramientos, ordenar la cartera, redactar un correo electrónico, tomarse un café mientras se leen titulares, cotillear pisos en internet o ver el último vídeo de un ‘youtuber’. Esas actividades pueden costar en torno a un cuarto de hora, el mismo tiempo por el que algunos urbanistas apuestan que se tardará en desplazarse a un cine, un teatro, un hospital o al colegio desde cualquier punto en la denominada ‘ciudad de los 15 minutos’, ya sea a pie o en bicicleta.

Ese es el concepto que plantea Carlos Moreno, director científico y catedrático de Emprendimiento, Territorio e innovación de la Universidad Sorbona de París. Es decir, que se eviten los largos desplazamientos. Por otro lado, están las supermanzanas –que ya se han valorado en Zaragoza-, intervenciones urbanísticas que permiten reorganizar el tráfico y generar nuevos espacios peatonales, mejorando así la escena urbana. Por lo que la idea de barrio se prevé que no sea como la de ahora, sino que cambie y tal vez ya no haya zonas urbanas que se conviertan en desiertos cuando lleguen las 18.00 y las oficinas apaguen sus luces.

La apuesta por la reforma energética, el cambio demográfico que se vive y el giro digital pueden determinar la tendencia que van a seguir las urbes, en opinión de José María Castejón, arquitecto y profesor asociado de Ingeniería de la Construcción de Arquitectura en la Universidad de Zaragoza. Y en ese marco, la pandemia ha sido el detonante para que se comience a gestar. Un ejemplo es la compra en tiendas de proximidad a partir del confinamiento, tal y como han agradecido los comerciantes de los barrios en los últimos meses.

A partir de ahora "vivir mejor" será una máxima, sostiene Castejón, sea en el centro o en los barrios. Y, aunque la pandemia haya sido la chispa, la mecha de este cambio ya llevaba un tiempo tendida. "El confinamiento nos ha hecho replantear nuestras viviendas para que sean viviendas más grandes y en cierto contacto con la naturaleza, por tanto la población tiene una tendencia centrífuga hacia la periferia más cercana a Zaragoza–analiza José Antonio Pueyo, agente de la propiedad inmobiliaria-. La buena conectividad también está facilitando este desplazamiento a las cercanías".

"La vivienda ideal va a pasar no tanto por la cantidad de metros, sino por la calidad"

No obstante, "la vivienda ideal va a pasar no tanto por la cantidad de metros, sino por la calidad", explica Castejón. También opina que el teletrabajo va a reducir los desplazamientos a los centros laborales y la llegada del coche eléctrico también puede repercutir, ya que las comunicaciones serán más cómodas. "No obstante, no se prevé una masificación de la construcción como en los años 60, 70 y 80", añade este docente asociado de la universidad.

En los centros de las ciudades, por lo general, no se pueden levantar nuevos inmuebles, así que se puede dar un fenómeno: el cambio de funcionalidad de algunos edificios. Ese es otro de los ejes que apunta Moreno. En Zaragoza muestra de ello es lo ocurrido en el antiguo Hotel Corona de Aragón, donde en la actualidad hay una zona de alojamiento y otra de viviendas. Otros ejemplos son el edificio de la CAI del paseo de la Independencia –donde están previsto 36 pisos- o la que fuera sede de la eléctrica ERZ de la calle de San Miguel –allí se proyectaron 27 viviendas de lujo y un local comercial-. "Pasó que viviendas se convirtieron en oficinas y ahora oficinas se van a convertir en viviendas", pronostica José María Castejón.

Recreación del Palacio de la luz, antigua sede de ERZ Endesa.
Recreación del Palacio de la luz, antigua sede de ERZ Endesa.
Gestihabitat
"Pasó que viviendas se convirtieron en oficinas y ahora oficinas se van a convertir en viviendas"

A lo anterior se suman los locales –alrededor del 40% cerrados-, para lo que el área de Urbanismo del Ayuntamiento autorizó la transformación en viviendas de aquellos que lleven 3 años vacíos y no estén en una calle principal, lo que apunta que introducirá un nuevo concepto de vivienda. “Sería conveniente que se les anime a otro uso que no fuese el comercial. A saber: garajes que son imprescindibles; viviendas, que aunque se haya flexibilizado la normativa no es suficiente; aparcamientos de nuevos medios de transporte como bicicletas, patines y otros; locales como zonas para actividades colectivas”, enumera José Antonio Pueyo, también presidente de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia (ECOS).

La distribución de las viviendas

En el interior de las viviendas, también puede cambiar el concepto. "Tal vez se den más espacios donde puedan ocurrir cosas distintas y no haya que negociar lugares con el resto de miembros de la familia", explica Castejón. Esto puede desembocar en "espacios cualificados" dentro de una misma estancia. Es decir, unos "microespacios", ya sea una mesa para trabajar exclusivamente o un rincón que sea solo para la lectura.

No obstante, la distribución de las viviendas es algo vivo. Este profesor universitario analiza cómo eran hace unas décadas. Había una salita para recibir a las visitas, el salón era diferente del comedor, las cocinas estaban al final de las casas para que no se vieran desde la calle –algo que ha cambiado, basta con observar que en algunas nuevas construcciones se ven desde el exterior-. "Igual hay quien a partir de ahora prefiere renunciar a metros en el salón para dárselos a la cocina, puesto que se cocina más, y tener un espacio específico para teletrabajar frente a un dormitorio más amplio", pone sobre la mesa José María Castejón.

"Lo que ocurrió hace unos años con la accesibilidad, ocurre con la reforma energética"

En el centro de las ciudades todo esto pasa por la reforma. "Lo mismo que ocurrió hace unos años con la accesibilidad, ocurre ya con la reforma energética", agrega Castejón, para lo que la Administración ofrece diferentes ayudas en base a la política energética. Para instituciones como la Unión Europea es una prioridad, “lo que se llama la nueva Bauhaus europea”, menciona Castejón, lo que sería un diseño inteligente, que radica en el aislamiento del edificio, con ventanas de última generación o suelo radiante.

Los diferentes modelos familiares y el estado de la curva de natalidad también pueden repercutir, como indica el docente universitario. "El envejecimiento de la población hace que en ciertos edificios del centro se queden a veces barreras arquitectónicas insalvables. Aquí el comercio de proximidad hace un gran papel: acerca el producto a personas impedidas por motivos de locomoción y de uso de herramientas digitales", defiende Pueyo.

Y es que la vivienda va de la mano de la actividad que se desarrolla en las calles. Así lo explican los comerciantes: "Hay hechos relativamente recientes que han cambiado los hábitos de los consumidores: las obras del tranvía volcaron clientes hacia otras zonas, la estación del AVE redujo ciertas afluencias de público en la zona de puerta del Carmen, lo mismo que con el traslado de los Juzgados y de alguna de las dependencias municipales del Ayuntamiento. Esto hace variar recorridos y hábitos de compras muy difíciles luego de recuperar". Desde la presidencia de ECOS también añaden otros factores, como la venta por internet, la eclosión de grandes superficies y la bajada del consumo. "El panorama es poco favorable para los establecimientos en la ciudad consolidada", lamenta José Antonio Pueyo. A pesar de ello, indica que continúa la tendencia de abrir nuevos negocios.

Una imagen del plan de estrategia de las infraestructuras verdes de Zaragoza.
Una imagen del plan de estrategia de las infraestructuras verdes de Zaragoza.
Heraldo

La utilización del espacio público es otro de los focos alrededor de los que gira la idea de la 'ciudad de los 15 minutos' de Carlos Moreno. Por ejemplo, los espacios verdes. El Ayuntamiento de Zaragoza publicó hace unos meses los nuevos pliegos de Parques que pretendían acometer un tipo de gestión integrada de la infraestructura verde. "Naturalizar los espacios verdes urbanos" y "favorecer sus procesos naturales, incluso con la entrada espontánea de flora y fauna" eran dos de los objetivos. La intención del Consistorio era modificar la visión de los parques y jardines como sistemas aislados para que fueran entendidos como un conjunto interconectado. 

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