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Tiendas de segunda mano: del IPhone 11 Pro a las bicicletas de 'Verano Azul'

Los establecimientos de compraventa de objetos usados han vuelto a abrir, con los móviles, televisores, videoconsolas y bicis entre los productos más vendidos. 

Móviles para todos los bolsillos, televisores de 55 pulgadas, videoconsolas (casi agotadas) y bicicletas (clásicas y modernas) se mantienen entre los productos más comprados en las cadenas de tiendas de segunda mano, que han empezado a reabrir en las últimas semanas con la desescalada. Gana hueco en sus mostradores el oro, ya que también está entre lo que más lleva la gente que acude a vender, con la posibilidad de recuperarlo previo pago de una comisión, al igual que el resto de productos.

Entre los clientes que van a vender algo estos días hay quienes han aprovechado el confinamiento para vaciar el trastero y otros buscan liquidez tras los meses de cierre obligado de las tiendas, por la declaración del estado de alarma debido a la crisis sanitaria de la covid-19.

"Traigo una caja de batería que no uso. La compré hace muchos años. Aprendí a tocar con ella. Para tenerla en casa he venido a preguntar cuánto me darían", explicaba este viernes un joven zaragozano en la zona de ventas de la tienda de Money Transformers del centro de Zaragoza. Se había decidido a venderla ahora porque "tengo un poco más de tiempo y he hecho limpieza en casa estos días".

Había buscado precios por internet para hacerse una idea de lo que le podían pagar pero al ser un modelo antiguo confiesa que "no he tenido ninguna referencia". No era una venta por necesidad así que explicaba que "si me ofrecen un precio ridículo me la llevaré otra vez a casa".

Mascarilla y guantes

Con las medidas de prevención de contagios, que incluyen llevar mascarilla y guantes en la tienda, solo puede estar un cliente dentro del local de ventas, que cuenta con entrada independiente de la tienda. El siguiente, que acudía con un viejo carro de la compra, esperaba paciente fuera. "Yo traigo cosas que sé que no las van a comprar", reconocía, y al levantar la tapa se podían ver varios CD de una colección de música clásica, algún libro viejo y un flexo. Cogía un CD de Mozart y calculaba que por cada uno podía sacar entre 5 y 20 céntimos. En el rastro aseguraba que podría conseguir hasta un euro, pero sigue cerrado. "El mercadillo será lo último que abra", lamentaba.

La mañana terminó con seis clientes que fueron a vender sus móviles, de los que dos utilizaron el dinero para comprar otros de mayor gama en la tienda; un señor que llevó una máquina de tren con 15 vagones y que buscaba luego un ordenador y otro que llegó con un televisor de 50 pulgadas. 

"Entre los clientes no notamos diferencia entre las épocas de crisis o no"

Desde la enseña aragonesa, con otra tienda en Las Delicias, aseguraban que el perfil de cliente se mantiene. "No notamos diferencia entre las épocas de crisis o no"  ya que "en la época de 'boom' también funciona la tienda". Y quería desligarla de la idea de productos de peor calidad. "La segunda mano no es sinónimo de mal estado. Cada vez hay más gente que entra y se sorprende. Le damos garantía de un año mínimo", explican sobre el perfil de los compradores. Aunque en España, reconoce que el modelo, como en el caso de la ropa usada, cuesta más en llegar a los compradores. 

"Yo he vivido en otros países y allí comprar cosas de segunda mano es normal. Hay que verlo con otra perspectiva", decía una clienta mientras pagaba una Barbie para su hija. "Yo soy una asidua", confesaba. "En Navidad compré muchos juguetes, que estaban nuevos, solo tenían un golpe en la caja, pero dentro estaban en perfecto estado", explicaba. Y mostraba la muñeca con complementos que se llevaba ahora, a estrenar y rebajada de 45 a 15 euros. 

Ventas por internet

"Se ha vendido 'online' mucha tecnología y videojuegos porque la gente se aburría en casa", afirmaban en la tienda de Cash Converters en Las Delicias, cadena que ha mantenido las ventas por internet durante el confinamiento. En la enseña aseguraban que la reapertura tras el cierre por el estado de alarma "ha ido bastante bien, dentro de la situación especial que estamos viviendo" ya que "notamos que el cliente tenía ganas de vernos", aseguraba Carmen Junquera, directora de Comunicación de la enseña. Los 'smartphones' figuran entre los productos más buscados y los hay desde 20 euros "hasta lo que te quieras gastar", incluido el nuevo modelo de iPhone, el 11 Pro. "A la gente le gusta mucho cambiar de la 'manzana' a Samsung", añadían desde la tienda de Zaragoza.

"Se ha vendido 'online' mucha tecnología y videojuegos porque la gente se aburría en casa"

Este tipo de establecimientos tiene muchos clientes habituales que suelen ir a dar vuelta varios días a la semana. "Hay gente que viene solo a ver relojes o a la joyería, a ver qué hay de nuevo". En esta última se pueden encontrar pulseras y colgantes de todos los precios pero también joyas de elevado valor. 

Tampoco han notado cambios en el perfil de cliente, respecto a los que acudían antes de que se desatara la crisis sanitaria. "Nosotros tenemos diferentes tipos de clientes para cada servicio que ofrecemos. Pero no hemos notado diferencia", afirmaba Junquera, aunque habría que esperar a los próximos meses. "Sí que estamos viendo clientes que, al haber pasado mucho tiempo en casa, han hecho selección de productos que realmente no necesitaban, y nos los venden". 

"Hay mucho coleccionista que busca relojes de alta gama", añaden desde Money Transformers. También tienen el último modelo de iPhone y hay sitio para los nostálgicos con una bicicleta Orbea ochentera digna de la serie 'Verano Azul' por 59 euros, junto a otras actuales. La venta de todo lo relacionado con el deporte ha subido también ante la fiebre actual de hacer deporte en la desescalada. "Lo que más se han vendido han sido todas las videoconsolas, ordenadores, bicis y herramientas para el bricolaje", resumen. La cadena zaragozana no vende por internet, pero se lo está plateando ahora. Pide más apoyo para los negocios que tienen que poner en marcha el comercio electrónico.

"Cuanto menos dinero hay, esto funciona más"

Tienda Cash Converters en Zaragoza.
Enrique López, jubilado, en la tienda de Cash Converters en Zaragoza.
Laura Uranga

En el grupo de coleccionistas se encuentra Enrique López, uno de los clientes fijos de la tienda de Cash Converters en Las Delicias. "Llevo viniendo doce años, desde que estaban en el paseo de Pamplona", recuerda mientras rebusca en un cajón de libros descatalogados, en el que ha encontrado uno de los años 60: 'Los bajos fondos de Madrid' de M. Ledesma Sotelo. El título le llama la atención, pero lo que busca es música, "tanto aparatos como soportes", vinilos, CD y de lo que ya no quedan, 'cassettes'. 

El funcionario retirado defiende la necesidad de las tiendas de segunda mano. "Si no estuvieran habría que inventarlas". Aunque parte del negocio se ha trasladado a internet,  asegura que "no es lo mismo. Yo quiero ver y tocar las cosas". Y cree que "cuanto menos dinero hay, esto funciona más, como el oro". 

En la parte de la tienda donde se compran objetos se pide el DNI a un cliente que lleva una tablet. Otro entra también con un dispositivo similar bajo el brazo.

Antes de abrir al público los establecimientos han tenido que tomar medidas de seguridad para evitar contagios por coronavirus. Los empleados deben utilizar mascarillas y guantes de un solo uso, lavar con frecuencia las manos, las superficies de contacto ( mostradores, datáfono, cajón de efectivo, ratones y teclados, grapadoras e impresoras, puertas de almacén), enumeran desde Cash Converters. "Tanto nuestros productos como nuestras tiendas son desinfectadas frecuentemente", asegura Junquera. En los establecimientos se realiza un control de aforo, como en el resto del comercio.

Los clientes también tienen que utilizar guantes y mascarillas y mantener la distancia de seguridad de dos metros, aunque a veces el cruce en los pasillos puede ser complicado, pese a que está dibujado en el suelo un recorrido con flechas. En estos días no se ha notado una gran afluencia de clientes, que las cadenas achacan en parte a que algunos no saben que han reabierto.

En caso de tener síntomas como tos, fiebre o dificultad respiratoria se pide a los clientes que no entren. A la hora de pagar se recomienda el pago con tarjeta o móvil.

Derechos de los consumidores

Desde la asociación de consumidores zaragozana Actora Consumo recuerdan que en las compras de segunda mano en establecimientos físicos el consumidor también está protegido por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, pero no lo está si la compraventa es entre particulares "En este caso se aplicaría el Código Civil, por lo que cualquier problema debe resolverse judicialmente".

La asociación apunta que "los productos de segunda mano tienen una garantía mínima de un año pero, si esto no viene especificado en el contrato de compra, ticket o factura, se aplicará el mismo plazo que para los productos nuevos: dos años".

En el caso de productos de segunda mano no cabe la posibilidad de que si hay alguna incidencia se sustituya por otro. Solo se puede exigir "la rebaja del precio, la devolución del dinero o la reparación del producto", indican.

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