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No sabemos limpiar un paño: tres formas para hacerlo (y que quede como nuevo)

Aunque a muchos se les pase por alto, los trapos que utilizamos para dejar como nueva la casa requieren un mantenimiento muy exhaustivo, pues son un foco de bacterias.

Trapo de cocina
Es fundamental no utilizar el mismo paño para limpiar todas las habitaciones de casa.
Freepik

Aprender a gestionar una casa entera requiere años de entrenamiento, numerosas llamadas a casa de nuestros padres para cerciorarnos de que no vamos a desteñir la lavadora entera y fallos imperceptibles (y nada higiénicos) que no solo ponen en peligro la salubridad del hogar, también echan por tierra todos los esfuerzos a la hora de limpiar la casa. Así, dan igual las rutinas de limpieza que comparten los 'cleaninfluencers' por Instagram: no hay quien consiga una casa presentable a la que Marie Kondo no pueda sacarle ni un pero.

Uno de los fallos más comunes es utilizar un mismo trapo para multitud de tareas y, después, guardarlo hasta la próxima sesión de limpieza. Total, si está en contacto con los productos milagrosos que hemos rastreado en internet, ¿para que lavarlo? ¡Pues es fundamental hacerlo y bien a fondo! Los paños, además de tener que emplear uno para cada estancia para asegurar la salubridad de todos los elementos que se encuentran en ella, hay que desinfectarlos (son un foco de bacterias y microbios) para evitar ensuciar, en vez de limpiar, cada vez que lo pasamos por la encimera de la cocina o por el lavabo.

Tres trucos para limpiar los paños

Los productos de limpieza pueden afectar a la función pulmonar.
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Amoniaco

El amoniaco es uno de los productos de cabecera de cualquier casa y, gracias a su potencia, ayuda a dejar el paño como si fuese nuevo. Para ello, hay  que sumergir en un cubo con agua y un chorrito de este producto los trapos usados y dejarlos reposar durante unas horas, para que se empapen y suelte la suciedad. Eso sí, si hemos limpiado con lejía no será la forma de aclarar el trapo adecuada, ya que la mezcla de ambos produce una reacción muy nociva y tóxica. Una vez cumplido el tiempo, hay que introducirlos en la lavadora solos (y sin usar suavizante, para no estropear su funcionalidad) y lavarlos con normalidad.

Mantener el electrodoméstico limpio es esencial para su funcionamiento.
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Lavavajillas

Aunque la lógica nos dice que los trapos sucios, al ser ropa de limpieza, deberían ir a la lavadora, su verdadero aliado es otro electrodoméstico: el lavavajillas. Debido a las altas temperaturas que alcanza, se puede acabar con las bacterias a la vez que se aprovecha para limpiar los platos usados. Así, lo único que hay que tener en cuenta es ponerlo en una buena posición para evitar que se enganche con los raíles o el filtro.

Vinagre de manzana.
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Vinagre

Este ingrediente que tan bien queda en cualquier ensalada es ideal para neutralizar los malos olores de nuestros trapos sucios y con las posibles invasiones bacterianas. Para usarlo, lo mejor es preparar una palangana con agua hirviendo y un buen chorro de vinagre y dejarlos a remojo durante varias horas. Al lavarlo en la lavadora y tenderlos, no quedará ni rastro ni de la suciedad, ni de la grasa y, además, tampoco desprenderá ningún aroma inesperado.

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