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SD Huesca

A la SD Huesca le bastan siete minutos para vencer al Lugo

Rafa Mir se estrenaba como goleador con la SD Huesca en su primer partido ante su afición.

Partido SD Huesca-Lugo, en El Alcoraz
Partido SD Huesca-Lugo, en El Alcoraz
Rafael Gobantes

Siete minutos le bastaron a la SD Huesca para hacerse con una victoria importante contra el CD Lugo (2-1). Sufriendo y obligados a remontar nuevamente debido al gol de Álex Lópex, el conjunto azulgrana fue capaz de darle la vuelta al marcador en el inicio de la segunda parte, en el que Rafa Mir y Djaló en propia puerta fueron los encargados de materializar las ocasiones locales. Tras una primera parte preocupante en cuanto a intensidad y juego, la segunda mostraba un Huesca totalmente cambiado y rejuvenecido a base de presión, juego colectivo y mucha calidad.

De vuelta a la normalidad y tras una semana entera para pensar solamente en el Lugo, la posibilidad de ver a Rafa Mir y Okazaki juntos se hizo realidad una vez confirmados los onces titulares. Así, en una especie de 4-3-3 para empezar e incluso en sistema de 4-4-2, Galán y el japonés fueron las únicas novedades respecto al pasado encuentro contra el Real Oviedo. El pacense en sustitución de un Luisinho sancionado y el delantero en detrimento de Ferreiro completaron una alineación continuista elegida para buscar un juego vertiginoso, de posesión y ofensivo. Un símil de lo mostrado en Oviedo durante la primera parte.

Así, Míchel apostaba nuevamente por Álvaro Fernández en portería, Pulido y Sá en la zaga de la defensa, Galán como lateral izquierdo y Miguelón en el derecho. En un principio, de la medular se encargaban Mosquera, Mikel Rico y Eugeni, mientras que Mir y Sergio Gómez partían como extremos para acompañar a Okazaki, referencia de la tarde. En el bando rival, el ex azulgrana Iriome esperaba su oportunidad en el banquillo por decisión de Curro Torres.

Una vez más, los oscenses comenzaban a sufrir nada más llevarse a cabo el pitido inicial de Ávalos Barrera, y es que el Lugo gozaba de su primera ocasión a pesar del saque local. La imprecisión a la hora de despejar y el toque de primeras de los visitantes supuso la primera intervención de Álvaro, acabando en nada para la suerte de los suyos. Aun así, continuaba el Huesca con dudas y altamente presionado, incapaz de jugar el balón más allá de su campo. Cumplido el minuto 10, la reacción local no fue más allá de una falta lateral y varios corners estériles.

De forma sorprendente, el Lugo conseguía arrebatar la posesión a los azulgranas y buscaba las bandas de forma indiferente por medio de sus laterales, Kravets y Leuko, conscientes del peligro que podían generar en cada centro lateral. Lo hicieron, aunque todos acabaron siendo despejados por Pulido y Sá pero no aprovechados por el resto del equipo. La formación que en un principio surgía como un 4-3-3 acababa por transformarse en un 4-4-2 con rombo abierto en la búsqueda por contrarrestar el estilo de un Lugo poco sufridor.

Algo empezaba a cambiar en ataque más allá del minuto 25, cuando el conjunto azulgrana generaba su primera ocasión por medio de Miguelón. El lateral lograba colocar un balón al área que Mir cabeceaba dirección Okazaki para su remate de primeras, el cual amarró el joven guardameta albivermello sin problema alguno. Sin embargo, cuando la maquinaria azulgrana ya empezaba a engranar por la banda derecha, sería la del Lugo la que materializaría el primer tanto de la tarde. En el minuto 32, Leuko colgaba un balón alejado con dirección Álex López, quien de primeras en una semivolea ajustaba el balón al segundo palo. Aun tras el palmeo de Álvaro Fernández, el gol subía definitivamente al marcador.

Tocaba remontar y las sensaciones no eran las mejores. Ni en el verde ni fuera de él, y es que pesar de un disparo de Mosquera que sin fortuna rechazaba Pulido entre la defensa, la sensación de superioridad radicaba en los visitantes a base de intensidad, notablemente mejores y mejor posicionados durante toda la primera parte del encuentro. No necesitaron más, el transcurso del partido así lo mostraba con un juego muy diferente de un conjunto respecto al otro. Con poca productividad y nada de eficacia concluían los primeros 45 minutos para la SD Huesca, irreconocible en todas las facetas tras la dinámica positiva que acumulaba anteriormente en casa.

Todo cambiaba nada más comenzar la segunda parte. Con mayor intensidad, ritmo y juego, Rafa Mir se estrenaba como goleador del equipo azulgrana en el minuto 47, y es que tras un centro de Mikel Rico por la banda derecha, el murciano aprovechaba un despeje de Cantero cerca del área pequeña al disparo de Eugeni. Entre los zagueros, no desaprovechaba un balón que acabó en la red sin opción alguna para el joven portero. Distinto y más cercano a su mejor versión, los papeles se cambiaron por completo sin margen de elección para el Lugo.

Así llegaba el segundo para la cuenta oscense en el minuto 54. Como un vendaval se acercaban los azulgranas y como consecuencia de un pase colgado con fuerza, esta vez de Miguelón tras la cesión de Sergio Gómez, Eugeni recogía nuevamente el testigo próximo al segundo palo. Con fortuna y gracias al olfato del catalán, la colocación de su chut supuso que el toque primero en Peybernes y después en Djaló acabasen introduciendo la pelota al fondo de las mallas.

Ya no era el mismo Lugo. Ni en intensidad ni en calidad pudo ponerse a la altura de los de Míchel antes del ecuador del segundo tramo del encuentro, aunque ganas no les faltó en ningún momento a pesar de sus limitaciones. La idea era la misma: juego lateral ante el desajuste de los oscenses. Sin embargo, no resultó como esperaba.

Por parte del Huesca, sin amedrentarse en ningún momento, Josué Sá tuvo el tercero en dos jugadas similares por medio de saques de esquina. En ambos superó el juego aéreo rival, pero fue en el primero de ellos cuando el guante de Cantero evitó un auténtico golazo del central. Por otro lado, cuando el juego por bandas azulgrana se encontraba en su mejor momento llegaba el cambio obligado de Miguelón. Llambrich tuvo que retirarse lesionado en el 73 y dejar su lugar a Pedro López, al igual que hizo Okazaki en detrimento de Cristo González en el 74.

No obstante, no supuso un mayor problema para el juego realizado. Sin dificultades continuaba mostrando su superioridad ofensiva por medio de Mir, Cristo y Eugeni, aunque en defensa comenzaban a aflorar las inseguridades ya vistas en semanas anteriores. La entrada del ex azulgrana Iriome ofrecía mayor incisión desde el extremo derecho, donde dejó en bandeja a Barreiro y Herrera dos ocasiones para lograr las tablas en el marcador. Buscando controlar y sentenciar el encuentro a base de la posesión y el dominio, el Huesca continuaba generando peligro en toda acción generada.

En un constante duelo de golpes se llegaba al tiempo de añadido, cuatro minutos finales en los que Pulido vio la quinta amarilla en su cuenta personal para acabar de amarrar tres puntos importantísimos en el devenir azulgrana y, por supuesto, en su condición como visitante. De esta forma concluía un partido en el que los de Míchel sufrieron para hacerse con una nueva victoria en El Alcoraz.

Ahora, con 43 puntos, la SD Huesca dormirá una jornada más en el tercer puesto de la tabla y próximo a la UD Almería. Míchel y los suyos alargan su racha positiva a cinco partidos sin perder antes de visitar a la SD Ponferradina en El Toralín.

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