SD Huesca

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Punto escaso en Vallecas

El Huesca arranca un empate en el feudo del Rayo Vallecano en un partido que necesitaba ganar para intentar escapar del descenso

Casi, pero no. El Huesca empató en Vallecas, acumuló la segunda portería a cero consecutiva y ya suma cuatro jornadas sin perder en otros tantos empates. De verdad, todo muy meritorio, todo muy trabajado. Pero de abajo solo se sale ganando, y no ganó el Huesca ni este sábado ni en los tres careos anteriores que tanto se ha currado. La igualada la celebraron el Valladolid, el Levante, el Villarreal, el Girona y hasta el Celta, indicador diáfano de su escasa utilidad para vallecanos y aragoneses. El Huesca queda con 26 puntos y ahora mismo la cota del descenso la marcan el Levante y el Villarreal con 33, distancia que este domingo podrían aumentar. Quedan cinco careos, 15 puntos. Empatando no se sale del pozo. Igual este sábado que en las cinco jornadas que restan. Hay que ganarle el Día de San Jorge al Eibar.

Había mucho en juego. Poca broma en el campo del Rayo Vallecano, aunque esté domiciliado en la calle del Payaso Fofó. Melero constituyó la principal novedad del Huesca. Bien porque Cristian Rivera se borró (ningún entrenador borra a ningún jugador, mucho menos con lo que se guisaba en la olla de Vallecas, son los jugadores los que salen y los que entran…), bien porque Francisco consideraba que el capitán debía abanderar la ofensiva en cita tan crucial, el caso es que Melero definió sobre la pizarra la estrategia aragonesa. Siempre con Santamaría al cuidado del portal, con la defensa de cuatro habitual desde la visita al Levante. En las bandas, Miramón y Galán, con Etxeita y Pulido en el centro. En la zona ancha, el ingreso de Melero también alteró el plan respecto al once que empató con el Barça. Apareció Yangel Herrera junto a Moi Gómez, quizá para dotar de solidez estructural a un andamiaje que le concedió libertad de movimientos a Melero, por momentos un delantero más. Arriba, el Chimy Ávila y Ferreiro entraban por los callejones, con Enric Gallego como referencia ofensiva.

Enfrente aguardaba el Rayo Vallecano, también asfixiado por las urgencias. Paco Jémez está intentando rehabilitar el conjunto que dejó jornadas atrás Míchel, el mismo técnico que lo ascendió a Primera División. Míchel es Miguel Ángel Sánchez Muñoz. No confundir con José Miguel González del Campo, extraordinario centrocampista del Real Madrid y de la Selección Española. Este último Míchel también dirigió al Rayo. Concretamente en el curso 2005-06. Entonces censado en Segunda B, Míchel no fue capaz clasificar al Rayo Vallecano para el ‘play off’ de ascenso a Segunda A. Pertenece al territorio de la obviedad que se requieren distintas aptitudes para jugar que para entrenar.

Volvamos al partido. Paco Jémez ha cambiado la filosofía de Míchel. Se aprecia desde el mismo portero. Alberto García ha sustituido a Dimitrievski, pues el español maneja mejor el balón con el pie, evidencia de que ahora el Rayo pretende jugar desde atrás, renunciando al fútbol directo. Intentando jugar por abajo con el criterio de Medrán y Mario Suárez, el Rayo buscó las entradas de Embarba y Bebé por las bandas, con Pozo intentando conectar con el siempre peligroso Raúl de Tomás.

El miedo cuidó la viña en un arranque sin aciertos y sobre todo sin errores. Bebé rompió el tedio con un par de desmarques de ruptura. Pozo también intentaba filtrar pases. De Tomás esperaba con la caña. Paradójicamente, la primera aproximación clara  local nació de las botas de Melero, que perdió la bola en un error escolar. Menos mal que Santamaría negó a De Tomás. Ferreiro era de los pocos que amenazaba por el Huesca. Se pidió penalti en su primera aparición.

Por momentos se serenó el Huesca, que cerraba bien. Incluso Alberto tenía que sacar en largo. Francisco había dejado de esperar y ya buscaba el error del rival. Aumentó la temperatura del partido, solo refrigerada en el Huesca por Santamaría, otra vez muy seguro en la ratonera. Y serenísimo, pese a defender en el primer acto la portería en que animan los Bukaneros. Hasta el receso, solo un error de Etxeita y un encontronazo de Embarba con Pulido del que salió mal parado el defensa del Huesca acercaron el peligro al portal altoaragonés. No llegó un Pulido mermado en la acción en que Pozo pudo marcar. Entre el palo y Santamaría dejaron el marcador en nada al intermedio.

El Huesca regresó de la caseta sin Pulido, reemplazado por Martín Mantovani. Costó unificar criterios defensivos tras la sustitución. El Rayo entendió que era su oportunidad. Así, se coló Adrián Embarba entre Etxeita y un Mantovani todavía frío, para que Raúl de Tomás depositara la pelota en la red. El peritaje del VAR invalidó la jugada por fuera de juego del autor del gol. Se quedó corto el videoarbitraje en este caso: no solo era fuera de juego del autor, De Tomás; también lo era del asistente, Embarba. Tras el gol anulado, la tuvo Bebé, que le pegó al palo. En la misma acción, Raúl de Tomás había cometido una clara falta sobre Mantovani. En las protestas, Melero vio la amarilla.

El brazalete pasó de Melero a Etxeita al ser sustituido el centrocampista por el Cucho Hernández. Entre Cucho y Ferreiro elaboraron la mejor aproximación del Huesca. Lástima que Enric Gallego resbalara. Paco Jeméz entendió que el empate no le valía y echó al ruedo a Álvaro García, jugador del que paradójicamente también es propietario el Huesca. Después de lesiones, de ocasiones, de problemas y más problemas, se llegaba al tramo final entero. Lo buscó el Huesca. Y pudo encontrarlo por medio de Chimy, pero replicó rapidísimo Alberto.

Incapaz de alterar el marcador tocando, Paco sacó al ariete Franco di Santo en lugar de Pozo. Se pedía todo en el área del Huesca, hasta cuando se resfriaba Embarba. Por supuesto, la bronca era grande cuando se dejaba caer. Cucho Hernández y Enric Gallego en el tramo final, y Etxeita en el añadido pudieron haber dado la victoria a un Huesca que necesitaba ganar. No ganó. El empate solo sirve si es capaz de ganarle al Éibar.

Ficha técnica

Rayo Vallecano: Alberto; Tito, Abdoulaye, Gálvez, Alex Moreno; Embarba, Pozo (Franco di Santo, 79), Mario Suárez, Medrán (Álvaro García, 65), Bebé; y Raúl de Tomás.

Huesca: Santamaría; Jorge Miramón, Pulido (Mantovani, 46), Etxeita, Javi Galán; Yangel Herrera, Moi Gómez; Ávila, Melero (Cucho Hernández, 63), Ferreiro; y Enric Gallego.

Árbitro: González González (Comité castellano-leonés). Amonestó a Medrán, Tito, Pozo, De Tomás, del Rayo; y a Melero, por el Huesca.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 33 de la Liga Santander, disputado en el estadio de Vallecas de Madrid ante 10.541 espectadores.

[Así vivimos el partido entre el Rayo Vallecano y la SD Huesca]

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