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Real Zaragoza-Leganés: una cuestión de orgullo y honor más allá del presente

La mayor parte de la actual plantilla zaragocista protagonizó el bochornoso 0-5 con el que acabó la pasada temporada en un partido idéntico al de este lunes en La Romareda. Jim, el técnico, se sintió avergonzado. 

Narváez, Tejero, Zapater y Francho, desolados y con reproches tras encajar el quinto gol en el 0-5 ante el Leganés de la pasada liga.
Narváez, Tejero, Zapater y Francho, desolados y con reproches tras encajar el quinto gol en el 0-5 ante el Leganés de la pasada liga.
Toni Galán

El Real Zaragoza prepara un partido singular ante el Leganés, el que cerrará la jornada 17 de esta liga 21-22 en La Romareda el lunes, día 22, a las 21.00. Lo es por el presente, porque el cuadro madrileño, uno de los favoritos al ascenso, resulta que lleva encallado todo lo que va de curso en la zona de descenso y es la sorpresa negativa del torneo pese a su enorme potencial futbolístico, y porque, a la par, el cuadro zaragocista, que iba de la mano de los de Butarque hasta hace nada, está en plena reacción y de ganar acumulará cuatro triunfos seguidos con el consiguiente salto cualitativo en la clasificación. 

Pero también es un duelo especial por el pasado reciente, con valores añadidos por cuestiones de orgullo y honor en el corazón del zaragocismo. Al menos, así lo esperan los aficionados respecto de la reacción de un Real Zaragoza que cerró la campaña pasada en el estadio municipal con un bochornoso partido gemelo a este, donde el Leganés se impuso 0-5 en un episodio sangrante.

Juan Ignacio Martínez 'Jim', el entrenador que aquella noche de mayo tuvo que salir a la sala de prensa, avergonzado, a "pedir disculpas a la afición y a la ciudad" por aquel espectáculo que tan agrio sabor de boca dejó como corolario del año más lamentable de la historia reciente en el ámbito deportivo, salvado del descenso a Segunda B in extremis en un calvario de ocho meses inivivibles, tiene ante sí este lunes un motivo perfecto para motivar a su plantilla. En otro tiempo, este tipo de accidentes servían de acicate de una vez para otra por sí solos, no hacía falta refrescar memorias. El amor propio picaba y los alicientes surgían por naturaleza propia. 

Jim tiene en su plantel actual a la mayoría de los que fueron triturados esa noche primaveral por un Leganés que llegará a Zaragoza, asimismo, con muchos de los que se regocijaron con el 0-5 en mayo, marcador que sujetó su 3ª posición entonces y que dio paso a una promoción de ascenso en la que fallaron después estrepitosamente. En el césped estuvieron, pasivos, pasotas y sin rasmia, los Jair, Nieto, Chavarría, Francho, Bermejo, Zapater, Narváez y Azón, ocho titulares junto a un noveno que sigue aquí, el portero Ratón. De los que aquel día ya sabían que jugaban su último partido como blanquillos solo asomaron en el campo Tejero y Sanabria -en el once inicial- y, desde el banquillo, Zanimaccchia, Toro Fernández y Larrazabal. 

No hay que explicarles nada más a todos ellos. Aún duele revisar las imágenes de aquella goleada ante la que no pusieron ningún interés por evitarla. Es más, fue el propio Leganés el que frenó en seco cuando marcó el 0-5... ¡en el minuto 52!, a falta de más de media hora. Para entonces, el marcador ya podía ser de 0-8 o 0-9 sin que nadie se extrañase. Cada vez que los leganenses llegaban al área era un suplicio. Hasta que su técnico, Asier Garitano, mandó parar tras la quinta diana para guardar fuerzas de cara al inmediato choque de promoción. Jim dijo que su equipo "no tenía excusa alguna" por su actitud y calificó lo sucedido como "un borrón muy grande".

Los jugadores blanquillos que van a repetir escenas contra el Leganés el lunes tendrán enfrente a muchos de los que los humillaron hace seis meses. Ahí siguen Riesgo, Palencia, Javi Hernández, Tarín, Perea, Juan Muñoz, Sergio González, Shibasaki y Pardo, nueve futbolistas que aquella noche se recrearon ante un indefendible Real Zaragoza. 

Las tornas han cambiado de cuajo en el día a día deportivo. A fecha de hoy, el Leganés está apurado, antepenúltimo en la tabla, 20º con solo 15 puntos. Y eso que está en fase de rehabilitación, tras haber ganado en Huesca 0-2 en su último viaje. Y, por otro lado, el cuadro zaragocista, si entonces era un grupo desenchufado de la realidad tras vivir un año calamitoso, es hoy un bloque ilusionado por meterse en la zona noble tras un comienzo de liga lleno de dudas y desorientación, fruto entre otras cosas de venir de ese pasado tan feo como fue el del curso precedente. 

Se espera con ganas la reacción personal de los futbolistas del Real Zaragoza que vivieron el 0-5. Por ahí pueden y deben surgir muchas de las opciones de sacar los 3 puntos este año. Orgullo bien concebido. 

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