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Zapater: "Es una situación complicada, hay que mejorar muchísimo"

El capitán del Real Zaragoza describe la realidad del equipo tras el deficiente inicio de temporada que, tras 11 partidos, lo tiene ubicado en puestos de descenso a Segunda B y con el cambio de entrenador ya consumado.

Alberto Zapater, en rueda de prensa.
Alberto Zapater, en rueda de prensa.
D. Marzo

Alberto Zapater al rescate. Como siempre en los últimos muchos tiempos, cuando el capitán de Ejea de los Caballerosha estado en la plantilla (en sus dos épocas) y las cosas han venido torcidas o muy torcidas en el presente del equipo, el centrocampista aragonés es el elegido para trasladar mensajes de ánimo, de calma, de esperanza, de fe, enmedio de las tormentas.

En este lunes 16 de noviembre de 2020 se dio otro capítulo de este tenor en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva, en versión telemática, como mandan los tiempos de pandemia. El equipo, sabido es desde horas antes, está en zona de descenso a Segunda B tras 11 partidos disputados de la liga 20-21, con solo un partido ganado sobre el césped y con una serie de 8 jornadas seguidas sin conocer el triunfo bajo unas hechuras futbolísticas que llaman a la alarma general. 

"Es una situación complicada, hay que mejorar muchísimo", dijo Zapater en un pasaje de su comparecencia. Fueron varios los lemas que el cincovillés dejó en el aire para que sean recibidos por todo el zaragocismo en estos días de dudas y zozobras. "¿Que si nos preocupa lo que sucede? Sí, lógicamente, a todos. Nos ocupa y nos preocupa", apuntó asimismo. 

El '21' blanquillo ha vivido circunstancias gemelas a las actuales en distintos momentos de sus experiencias en el Real Zaragoza. Aquel descenso de Primera con los Aimar, Matuzalem, Ayala, Diego Milito, Oliveira, Sergio García... Las penurias de hace cuatro años con Milla, Agné y Láinez, que eludió el descenso a Segunda B in extremis, o las repetidas hace solo dos campañas, tras las catastróficas direcciones de Idiakez y Alcaraz que, a última hora, pudo solucionar Víctor Fernández para evitar otra vez que el Zaragoza cayese fuera del fútbol profesional. 

"Sí, con una de las mejores plantillas de la historia nos fuimos a Segunda División. En el fútbol no hay lógica. Ese fue uno de los más claros ejemplos. Ahora tenemos un equipo muy joven. Igual esa juventud sea buena, porque así jueguen con menos nervios y presión, con más soltura. Yo observo a la gente en el vestuario con la ilusión de ganar un partido cuanto antes", dijo Zapater en su observación general del grupo a estas alturas. 

No obstante, el de Ejea hizo un guiño claro a los más experimentados de vestuario ante lo que se avecina. "Creo que los veteranos, si se quiere ver así, debemos tirar para que esto salga adelante. Todos somos importantes, es momento de todos. Hay que estar unidos, tenemos que remar juntos. Pero los veteranos tenemos más palos acumulados en el fútbol y los jóvenes son como folios en blanco, con todo por escribir", razonó a continuación. 

Zapater dejó patente que, ahora, no es momento de demasiadas elucubraciones. "Tenemos que ganar ya. Solo así cambiaremos la dinámica. Necesitamos esa victoria ya para cambiar todo", subrayó en clara alusión al mandato que tiene el Real Zaragoza actual el próximo domingo en El Toralín de Ponferrada. 

Y, asimismo, descargó parte de culpa de lo que acontece en la plantilla, salvando al destituido entrenador, Rubén Baraja, del cien por cien de la responsabilidad de lo mal que están saliendo las cosas en el primer cuarto de la temporada. "Para cualquier jugador, que se tenga que destituir a un entrenador no puede ser nunca nada bueno. Debe haber un sentimiento de culpa porque las cosas no se han hecho bien en el equipo", dijo al respecto. 

Y, asimismo, admitió que la cuestión anímica, unida a la falta de solvencia cualitativa, está empezando a hacer ese daño añadido que afecta a los equipos perdedores que se sumen en crisis de hondura. "Somos un equipo al que, ahora, cualquier golpe nos penaliza mucho. El último día, el 1-1 justo antes del descanso fue un golpe muy duro. Si nos hubiéramos ido con el 1-0 a favor hubiera sido diferente, porque en la primera parte se vieron cosas buenas. Este ánimo hay que cambiarlo", remarcó. 

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