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El Real Zaragoza toca la zona de descenso

El equipo aragonés pisa los puestos peligrosos por primera vez tras la victoria del Castellón.

La plantilla del Real Zaragoza, en un entrenamiento de la semana pasada.
La plantilla del Real Zaragoza, en un entrenamiento de la semana pasada.
Guillermo Mestre

Peligro. La alerta y la amenaza ya es absolutamente real. El Real Zaragoza pisa desde esta noche la zona de descenso a Segunda División B por primera vez en toda la temporada. El triunfo (2-1, con doblete del aragonés Rubén Díez) del Castellón frente al Cartagena ubicó a los zaragozanos en un territorio más que comprometido, en uno de los últimos cuatro vagones de cola que implican el descenso a Segunda División B a final de curso. 

El Real Zaragoza apenas suma 10 puntos en las 11 jornadas que ha disputado en este inicio de campeonato. Ha ganado dos partidos –uno gracias a la alineación indebida del Alcorcón en la cuarta jornada–, ha empatado cuatro y ha perdido cinco. Solo ha anotado diez goles –tres de ellos sumados por la citada alineación irregular de los madrileños– y ha encajado once. Sus números son de descenso y ese es el lugar que ocupa desde esta noche junto al Albacete, el Sabadell y el Alcorcón, colista en una dramática situación con solo 4 puntos acumulados.

La situación clasificatoria del Real Zaragoza cuenta, eso sí, con un pequeño asterisco a tener en cuenta: tiene un partido pendiente, el de la segunda jornada frente al Almería, aplazado en su día por la prolongación de la anterior campaña en Segunda División. El Real Zaragoza ha jugado 11 partidos, por los 12 del Castellón, Las Palmas, Tenerife o Albacete. Al Sabadell y al Alcorcón también les falta un encuentro por disputar, precisamente entre ellos. Aquel duelo se aplazó en octubre por casos de covid-19 en los madrileños.

A pesar de este detalle, el escenario deportivo que atraviesa el Zaragoza es absolutamente delicado. Los aragoneses están obligados a frenar de cuajo esta dinámica sin victorias –no gana desde el pasado 11 de octubre, cuando venció 1-0 al Albacete en el único triunfo real del curso– si no quieren que la frontera de la permanencia se aleje semana a semana. De hecho, debe cambiar cuanto antes una racha negativa que se prolonga desde el final de la anterior campaña. Desde que volviera el fútbol tras el parón por la covid-19, los aragoneses han disputado 24 encuentros y apenas han sumado 4 triunfos (más el del Alcorcón en los despachos). Guarismos de alerta máxima, de caída libre, que han derivado en la vigente realidad clasificatoria, pisando ya la zona de descenso a Segunda División B.

La actual situación de descenso no se vivía en el club desde hace prácticamente dos años, con Lucas Alcaraz en el banquillo. Aquel equipo, que comenzó el curso con Imanol Idiakez, enlazó en estas mismas fechas de finales de otoño y principios de invierno una dinámica más que negativa, con solo un triunfo (1-3 en Tarragona) en 14 jornadas. La llegada de Víctor Fernández, justo antes del parón invernal, cambió la cara del equipo, que terminó consiguiendo la permanencia con cierta holgura.

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