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Real Zaragoza: La Segunda, a ritmo de los equipos de Champions

El equipo zaragocista debe acometer 7 partidos de liga en 29 días. La cifra podría aumentar a 8 o hasta 9 si se recuperan ya los dos aplazados del inicio del torneo.

Chavarría, Gabriel Fernández, Larrazabal, Eguaras, Ros, Guitián... en una jugada a balón parado ante el Albacete el pasado domingo.
Chavarría, Gabriel Fernández, Larrazabal, Eguaras, Ros, Guitián... en una jugada a balón parado ante el Albacete el pasado domingo.
José Miguel Marco

El Real Zaragoza va a jugar, con total seguridad, siete partidos de liga en un corto espacio de 29 días, los que unirán el próximo domingo, 18 de octubre, cuando recibirá al Málaga en La Romareda (18.15), y el domingo 15 de noviembre (que podría ser el sábado 14 y acortar en un día, aún más, el plan de juego). Esta acumulación inusual de compromisos ligueros viene originada por la condensación del calendario establecido por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) para el torneo 2020-21, que ubicó dos jornadas intersemanales en torno a los miércoles 21 y 28 del presente octubre, es decir, dos capítulos que tendrán lugar en días laborables de manera consecutiva.

Y la cuestión podría ser aún más aparatosa e irse a ocho o nueve partidos para los blanquillos en menos de un mes natural. Se espera con atención lo que pueda decidir la LFP en lo referente a la obligada recuperación, cuanto antes, de las dos primeras jornadas que fueron aplazadas al cuadro zaragocista por haber terminado con enorme retardo la campaña anterior. Están aparcados, en lista de espera, el Real Zaragoza-Girona (de la jornada 1) y el Almería-Real Zaragoza (de la 2), que son susceptibles de ser rescatados en los miércoles 4 y 11 de noviembre, que están libres, como también lo estará el 18 del mes próximo. No será ya así en la semana que acabe con noviembre, pues sobre el miércoles 25 gravitará una nueva jornada intersemanal, la tercera de siete previstas en esta anormal liga que debe acabar en mayo como sea para dejar paso a la Eurocopa de Naciones y los Juegos Olímpicos de Tokio, suspendidas y aplazadas ambas citas el verano pasado por la pandemia de covid-19.

Rubén Baraja ya tiene en marcha el plan de entrenamientos exprés, medidos al milímetro –por escasos–, en las próximas cuatro semanas. El domingo que viene, día 18, el remolino de partidos empezará con el Real Zaragoza-Málaga en La Romareda (segunda cita seguida como locales, tras la del Albacete), a las 18.15. Le seguirá el viaje a Butarque, ese Leganés-Real Zaragoza que ha sido colocado el jueves 22 a las 21.30. El carrusel cogerá velocidad con otro choque en La Romareda de inmediato, seguramente 72 horas después, el domingo 25 ante el Sabadell (a partir de aquí los horarios están por definirse). Solo tres días después, de nuevo autocar y desplazamiento para ir a Anduva y acometer el Mirandés-Real Zaragoza en una noche de día de hacienda. Y, al regreso de Miranda de Ebro, en torno al domingo 1 de noviembre –arrancará ya el mes venidero–, el estadio municipal acogerá el Real Zaragoza-Real Mallorca. Este trecho reúne cinco partidos en 15 días. La cadencia es fácil de deducir: un partido cada tres días hasta hacer el primer repóquer.

Seguirá la serie con el Tenerife-Real Zaragoza del 8 de noviembre (domingo de referencia) y el Real Zaragoza-Oviedo del día 15. Pero ahí surge la sospecha, el olfato, de que sobre el miércoles 4 y/o el miércoles 11 puede brotar la recuperación de una o, quizá, las dos jornadas que tiene pendientes la entidad zaragocista.

Una exigencia similar a la de los equipos europeos

El año viene así. Raro y fuera de lo común. La pandemia, la alteración de todo, deriva en un fútbol de mentira, alejado de la normalidad y cosido con hilo bramante a la televisión, al grifo del negocio puro y duro que lo deja sin sustancia tradicional. Hay que terminar en mayo y se empezó un mes más tarde de lo normal por herencia inevitable del confinamiento de más de dos meses vivido en España por toda la población entre marzo y junio. Así que la única solución es jugar a matacaballo. Porque la liga de Segunda sigue siendo un largometraje de 42 jornadas, más cuatro fechas más de promoción de ascenso para quien la juegue. Eso no ha cambiado porque la industria del fútbol no permite alternativas más ligeras. Hay que jugar partidos y más partidos. A todas horas y en todos los días, si la Justicia no dice lo contrario como sucede por ahora con lo de los lunes y los viernes.

En definitiva, que este primer atracón de jornadas que llega en Segunda División en este tiempo de octubre y noviembre (habrá más episodios así más adelante) anuncia a los equipos que se preparen, que vienen curvas en formas de sobrecargas físicas, lesiones musculares, dificultades en las alineaciones, cansancio impepinable en el trasiego de ir y venir de un confín a otro del país (lo de los vuelos chárter que rigió en el apéndice del final de la pasada liga ya no está activado y los clubes han de viajar como siempre, en autobús, tren o como tengan a bien).

El ritmo de los equipos de Segunda va a ser gemelo al que siguen los grandes cada campaña, los que además de jugar La Liga han de atender al repertorio de partidos de las competiciones continentales. Nunca fue así en Segunda. Este año sí. El Real Zaragoza va a disputar 9 de sus 42 partidos en noches de días de labor, casi el 25 por ciento del total, una cuarta parte de su liga se resolverá lejos de los fines de semana. Como cuando jugaba en Europa.

Este curso, tal y como esta pergeñado, exige a los de Segunda tanto como a los de Champions League. Su bucle de partidos va a ser similar, un sinfín. La liga va a pasar como una exhalación y al que se quede aturdido se lo llevará la corriente. La costumbre de jugar un torneo pausado, de fin de semana en fin de semana y con espacio para baches y malas rachas que luego se pueden reparar con cierta naturalidad, esta vez no va a existir. Quien sepa amoldarse al tornado de partidos que viene tendrá mucho ganado de cara al éxito. Por el contrario, si alguno no logra mimetizarse con semejante medio hostil, tiene garantizados problemas de hondura. 

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