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Real Zaragoza

Real Zaragoza 3-1 Extremadura

El Real Zaragoza saca adelante un difícil triunfo ante un buen Extremadura por 3-1

Los visitantes llegaron a los últimos 11 minutos con el 1-1 en el marcador y con opciones de tumbar a los aragoneses. Dwamena, Kagawa y Luis Suárez, estos dos al final, golearon.

Tremendo sufrimiento el que vivió el Real Zaragoza para sacar adelante el triunfo por 3-1 ante un buen Extremadura. El resultado final resultará siempre engañoso de no haber vivido en directo el partido, que llegó a su recta final con empate y con serias opciones de los visitantes para haber dado la gran sorpresa en La Romareda. Padeció mucho el equipo de Víctor Fernández para superar al adversario de Almendralejo pero, en un epílogo del duelo lleno de fortaleza mental, de fe en las propias fuerzas y de clase en varios de sus futbolistas, dejó los 3 puntos en casa que lo mantienen en lo alto de la tabla clasificatoria en este gran inicio de temporada que se está disfrutando en la capital aragonesa.

El primer tiempo ya fue complicado de descifrar para los zaragocistas. El Extremadura fue siempre un equipo bien plantado en el campo, taponando en todo momento los espacios a los de Víctor desde la medular, y con un buen manejo del balón. Al Zaragoza le costó siempre encontrar vías de escape hacia el área de Casto. Tuvo la posesión en muchas fases del juego, pero en tierra de nadie, en zonas inertes. Ello provocó la precipitación en muchos pases finales, lo que hizo difícil la continuidad. Pese a ello, el 1-0 que lograron como ventaja preciosa los blanquillos en los primeros minutos hizo de contrapeso positivo a tan enrevesada fase del duelo.

Dwamena inicio el partido muy sintonizado en punta. Amagó el gol en el minuto 2, tras un taconazo de Kagawa en la frontal, pero su disparo lo atrapó abajo Casto. No falló, sin embargo, en el 12, la siguiente llegada clara de los locales. El ghanés, en una acción de su repertorio favorito, dibujó el desmarque largo al espacio, recibió el pase perfecto de Eguaras y encaró al portero rival, al que superó de toque sutil después de cuerpear de maravilla con el central Pardo. El tanto desatascó los problemas que ya se olisqueaban por entonces y que no desaparecieron hasta el descanso. Con una ventaja rápida, el Zaragoza se movió con serenidad entre la espesura general. No había prisas ya. Es el efecto balsámico de adelantarse pronto en el tanteador para un equipo, el de Fernández, que necesita de mucho toque cuando el de enfrente se ubica bien atrás, como fue el caso.

Partido entre el Real Zaragoza y el Extremadura
Partido entre el Real Zaragoza y el Extremadura
Toni Galán

Kagawa se fue apagando entre yerros fáciles en las asistencias. Dwamena y un atribulado -entonces-Luis Suárez también cayeron presas de los malos controles y de las decisiones erráticas en momentos que podían haber traído el 2-0 de haber estado más calmados. Soro, como volante, corrió más que jugó por la izquierda. Y Guti, por el otro flanco, tampoco tenía su tarde más allá del corte y el pase de seguridad. Solo Eguaras, que inició la tarde algo dubitativo, era capaz de ver gateras por las que crear ocasiones.

El Extremadura, a pesar de su buena imagen con la pelota, no logró nunca gestar una ocasión nítida ante Álvarez. Y eso salvó el pulso cardiaco del zaragocismo durante los primeros 45 minutos. Zarfino, en el 14, nada más recibir el gol los azulgranas, cabeceó una falta lateral en el primer palo, a las manos del portero zaragocista. Fue el primer aviso, que tuvo réplicas en el otro extremo del campo. Luis Suárez, en el 18, se fue en velocidad de Granero pero culminó la opción de gol fatalmente. Ni tiró bien ni asistió a Kagawa, que lo acompañaba solo. En el 21 Guti probó suerte desde fuera del área, pero su chut duro lo atrapó bien Casto. Y en el 22, de nuevo Suárez, en un toque previo de Kagawa, no atinó a pasar bien a Dwamena para que este hubiese anotado fácilmente el segundo de la tarde. Fue el mejor tramo de los de Víctor, breve pero con fluidez en los ataques, lamentablemente sin réditos en el marcador.

En el 24, Nono estuvo cerca de empatar la contienda con un disparo raso, fuerte, que Álvarez taponó a una mano abajo en un paradón. Segundo aviso de los de Almendralejo. De ahí al intermedio, el Real Zaragoza flotó por el césped. Dominó el balón sin veneno en punta. Solo Atienza, en el 36, buscó el marco de Casto ,con un cabezazo a centro de Guti que se le marchó alto por poco. Atrás, Clemente se erigió en salvador de varios ataques de alto riesgo de los extremeños, pletórico en su colocación y agilidad con los pies. Los laterales, Vigaray y Nieto, esta vez andaban un tanto obturados hacia arriba, lo que significaba un casi nulo apoyo a los centrocampistas.

Y así se alcanzó el tiempo de refrigerio, con sensación de cierto alivio para la hinchada aragonesa. El equipo ganaba y no sufría en exceso atrás, aunque en el ambiente flotaba la sensación de que el envite estaba siendo mucho más difícil de lo previsto, mucho más tras ese feliz 1-0 tan tempranero. Ros calentó durante el descanso porque Víctor veía que hacía falta músculo en la zona ancha. Pero el cambio no lo hizo de inicio en la reanudación y esperó un rato a ver cómo respiraba el Extremadura.

Partido entre el Real Zaragoza y el Extremadura
Partido entre el Real Zaragoza y el Extremadura
Toni Galán

La segunda parte comenzó con un susto morrocotudo para el Real Zaragoza. El ágil Nono, desde 30 metros, ensayó un derechazo que se fue al larguero de Cristian Álvarez, ya batido. Era el primer minuto y la tercera amonestación de los de Badajoz ante el marco local. Peligro claro de no mediar el 2-0 cuanto antes. Un efecto que estuvo cerca de lograr Kagawa en el 48, con un zambombazo a pase de Soro, en la corona del área, al que respondió Casto con un paradón enviando el balón a córner. El duelo se presentaba tenso en lo sucesivo. De nuevo el japonés apuntó a gol en el 52, también en la media distancia, pero su remate mordido lo paró bien otra vez el cancerbero azulgrana. El juego estaba más abierto que en la primera parte, era más un ir y venir.

En ese escenario, el Extremadura encontró por fin su premio. El lateral Caballo, ex del Deportivo de La Coruña, firmó un tanto de bandera, por la escuadra, desde lejos. El 1-1 en el 53 confirmaba las dificultades advertidas hacía largo rato. Y ahí Víctor sí que metió a Ros por un desdibujado Soro. Era partido nuevo, con solo 35 minutos por delante y los visitantes crecidos con motivos y razones fundadas. El triunfo local peligraba muy en serio. Ahí, Fernández optó por darle la alternativa a Pombo en este singular verano para el canterano, que fue recibido con división de opiniones. A grandes males, grandes remedios.

El Real Zaragoza estuvo cerca de obtener ventaja otra vez en el minuto 63, cuando Eguaras dejó solo en el área a Kagawa. Increíblemente, el japonés no definió en gol, ni pasó a Luis Suárez para que la empujara solo. Se aturulló (algo impropio en él) y no hubo remate ni asistencia. Señal de nervios. Tocaba sufrir de lo lindo. Mucho más porque el Extremadura no se conformó nunca con el empate y siguió porfiando por la victoria. De hecho, en el 70, Cristian Álvarez salvó el 1-2 a remate a bocajarro de Álex López de Groot. Y un minuto después, Pastrana, mano a mano y a placer, remató rozando la escuadra, fuera con todo a favor.

Víctor se la jugó a todo o nada, metiendo en juego a Papunashvili por otro apagado en una mala tarde, Guti. Quedaba algo más de un cuarto de hora y hubo toque a rebato. Kagawa, errático en el remate toda la tarde, falló un gol sencillo en el minuto 78 al echar fuera un rechace de Casto en un disparo seco de Ros. Era más sencillo embocar el marco que tirarla al lateral de la red, como hizo el asiático. Empezaba a cundir cierta desesperación en la grada. Pero este Kagawa tiene muchos quilates en sus botas y no desesperó. No tardó más allá de un minuto en firmar el 2-1. Se lo dieron hecho, cierto es, pero ahí estaba para empujarlo a puerta vacía, tras un pase de Luis Suárez, que fue asistido al hueco por Eguaras, convertido en el mejor zaragocista de la tarde con el paso del partido.

Partido entre el Real Zaragoza y el Extremadura
Partido entre el Real Zaragoza y el Extremadura
Toni Galán

De la congoja, La Romareda pasó a la fiesta. El equipo blanquillo había tenido una vez más casta y poso cerebral para darle la vuelta a la situación adversa. Y Víctor, con los cambios, había hecho mucho para ello. El Extremadura blandeó por primera vez en toda la tarde y lo pagó con más sangre. En el 84, Papunashvili, en acción individual profunda, rozó el palo derecho con un chut raso al entrar en el área. Era la advertencia del 3-1 que anotó un soberbio Luis Suárez instantes después, tras otro pase al espacio mágico del magistral Eguaras. Suárez regateó de tacón al central y colocó la pelota en la escuadra cercana, haciendo un tanto de Mundial, de Champions League. Maravilloso el 3-1, tanto como inesperado apenas 15 minutos antes. Esta es la raza del actual Real Zaragoza. Y el nivel alto de sus futbolistas y cuerpo técnico.

El final del encuentro supuso una explosión de alegría general, dentro y fuera del campo. Fueron 3 puntos de alto valor. Tanto estratégico de cara a la clasificación, donde el Real Zaragoza sigue 2º con 13 puntos sumados de 15 disputados, como por la enorme pelea que propuso un meritorio Extremadura, que bien pudo haber dado la campanada en La Romareda si hubiese estado atinado en sus momentos de mayor fluidez ofensiva. Pero falló y eso, este año, los visitantes lo van a pagar caro en Zaragoza. Todo sigue viento en popa y a toda vela en el zaragocismo. Que dure largo tiempo es menester.

Decenas de aficionados han querido animar al equipo a su llegada a La Romareda

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray, Atienza, Clemente, Nieto; Eguaras, R. Guti (Papunashvili, 73), Soro (Javi Ros, 55); Kagawa; Dwamena (Pombo, 61) y Luis Suárez.

UD Extremadura: Casto; Díez, Pardo, Granero, Caballo; Zarfino, Sergio Gil (Lomotay, 80); Pastrana (Valverde, 73), Márquez, Nono (Óscar Pinchi, 83); y Álex López de Groot.

Árbitro: González Esteban (Comité Vasco). Amonestó a Dwamena (43) y Márquez (81).

Goles: 1-0, min. 12: Dwamena. 1-1, min. 53: Caballo. 2-1, min. 79: Kagawa. 3-1, min. 85: Luis Suárez.

Incidencias: Tarde veraniega en Zaragoza, con 26 grados y ambiente de tormenta. El césped de La Romareda presentó un perfecto estado. En las tribunas hubo alrededor de 26.000 espectadores.

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