Despliega el menú
Real Zaragoza

real zaragoza

El idioma alemán hace de Grippo el embajador de Kagawa en el vestuario

El central suizo, cuya lengua materna es la alemana, no se separa del japonés en los entrenamientos y en cada momento que pasa con el resto del grupo. La estrella asiática domina ese idioma tras haber pasado 6 años en Dortmund.

Kagawa, en el centro del grupo, acompañado de su inseparable Grippo en el entrenamiento del Real Zaragoza este lunes por la tarde en la Ciudad Deportiva.
Kagawa, en el centro del grupo, acompañado de su inseparable Grippo, al que escucha mientras corren, en el entrenamiento del Real Zaragoza este lunes por la tarde en la Ciudad Deportiva.
Tino Gil/Real Zaragoza

Para encontrar a Shinji Kagawa entre el grupo de jugadores del Real Zaragoza resulta mucho más sencillo buscar visualmente al más corpulento Simone Grippo. Donde esté el central suizo, justo a su lado, se hallará el japonés. Son, desde la llegada el pasado viernes a la Ciudad Deportiva de la estrella asiática, uña y carne durante los entrenamientos, las charlas tácticas y demás momentos de relaciones humanas dentro del vestuario

La clave es idiomática: el alemán. El idioma del país teutón lo domina perfectamente Kagawa, fruto de los 6 años, en dos etapas distintas, que ha vivido en Dortmund, militando en el Borussia. Y Grippo tiene esa lengua por materna, pues su lugar de nacimiento es Ettingen, un pequeño pueblo de la periferia de Basilea (de nombre oficial Basel, alemán riguroso), cuyas últimas casas al norte son justamente la frontera de Suiza y Alemania en ese punto del mapa. 

Realmente, Grippo es un políglota. Como su nombre y apellido indican, bien podría pasar por italiano, origen de sus ancestros. También lo habla correctamente, pues Suiza tiene un cantón lindero con Italia, con Lucerna y Bellinzona como capitales más relevantes. Asimismo, el francés, otro de los hablados con normalidad en otras provincias de la pequeña y variopinta Suiza, está al alcance de Grippo. Y, por supuesto, el universal inglés, en el que también se defiende Kagawa tras su paso de 3 años por Manchester, en las filas del United. Lo del español, singularmente, también lo trajo puesto Grippo para sorpresa general. Un hacha el defensor zaragocista. 

Así que Kagawa, que entre su séquito de personal de confianza trae un traductor para el día a día fuera del césped y de la caseta, ha adoptado a Grippo como su mano derecha en el equipo en esta primera fase de aclimatación al Real Zaragoza. Son Pili y Mili. Zipi y Zape. El punto y la i. Inseparables. 

La fotografía anexa es una de las muchas pruebas que se observarán en el futuro inmediato de la relación profesional y humana que ha nacido entre Kagawa y Grippo. El alemán, idioma potente, esconce los motivos. Al Real Zaragoza le ha venido de miedo la presencia del zaguero helvético en la plantilla para ejercer de embajador del nipón. Mano de santo.

Etiquetas
Comentarios