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Okoye, el jugador de moda

El alero repasa sus inicios, su gran momento y el secreto del éxito del Tecnyconta: "el baloncesto es como la vida, se trata de no rendirse, de sobreponerse a las adversidades".

La imponente figura de Stan Okoye, este viernes en el paseo de la Independencia.
La imponente figura de Stan Okoye, este viernes en el paseo de la Independencia.
Guillermo Mestre

En dos semanas consecutivas, viene de anotar un triple ganador en Andorra y de protagonizar, frente al Barcelona Lassa, el mate más espectacular del año. Sus acciones se viralizan en las redes sociales. Es candidato al MVP y, con 14,7 puntos por jornada, es el tercer máximo anotador de la liga. También es el líder de un Tecnyconta Zaragoza que camina séptimo en la tabla, convertido en la gran revelación de la ACB. Stan Okoye es el jugador de moda. El hombre del momento en el baloncesto español. "Lo que estoy viviendo ahora en Zaragoza es lo que siempre había soñado. Estoy disfrutando de algo muy especial para mí. Estoy en el mejor momento de mi carrera deportiva pero tengo que seguir trabajando porque en cualquier instante las cosas pueden cambiar", reconocía este viernes el nigeriano durante su visita a la redacción del HERALDO DE ARAGÓN.

Okoye siempre había soñado con ser profesional del baloncesto, con jugar en la NBA –"aún estoy a tiempo, nunca se sabe"– y con disfrutar de un deporte que comenzó a practicar de niño con sus vecinos de Raleigh, en Carolina del Norte, donde pasó su infancia. Sus padres, nigerianos, se mudaron a Estados Unidos para estudiar y, después de su etapa universitaria, encontraron trabajo y se asentaron. Allí nació y creció Stan. Pegado a una pelota de baloncesto. "Empecé a jugar al baloncesto de muy joven. Con cinco o seis años. Recuerdo que siempre estaba jugando en mi vecindario. El baloncesto es un deporte muy popular en Estados Unidos y también en mi zona, claro", recuerda. "Con ocho años comencé a jugar con algún equipo para probar la experiencia, pero lo cierto es que no lo disfrutaba. Prefería estar en la calle. Así que hasta los 13 o los 14 años no empecé a jugar en serio y solo lo hacía con mis amigos, que era lo que realmente me divertía", agrega. Entonces, Okoye soñaba con ser Allen Iverson o Kobe Bryant, sus ídolos, sus referentes.

Hoy, recién cumplidos los 28 años, el ídolo es él. Los más pequeños –y también los más mayores– le piden fotos, autógrafos y selfies. Sus icónicas canastas le han convertido en pocos meses en un referente del deporte zaragozano. Y, ¿qué siente él cuando anota un triple ganador como el de Andorra? "No hay palabras para describir un momento como ese. Anotar el triple ganador de un partido en el último segundo es algo único. Son situaciones que solo quieres revivir una y otra vez. No sé ya cuántas veces he visto el triple repetido", comenta entre risas.

Y, ¿tras un mate sobre dos rivales del Barcelona? "Fue otro gran momento. Siempre, durante mi carrera, he intentado hacer mates sobre los rivales y hacer jugadas como esta, es algo que siempre me ha llamado la atención. Cuando lo conseguí fue una sensación única, especialmente hacerlo contra un equipo tan importante como el Barcelona", relata. En ese momento, cuando saltó por encima de Víctor Claver y de Chris Singleton, Okoye ya había entrado "en la zona". Una sensación en la que los jugadores ven el aro del tamaño de la luna. "Los deportistas, cuando vivimos algo así, lo llamamos entrar en la zona. En ese momento todo el mundo espera que sigas y sigas anotando y, cuando lo consigues, es algo mágico. Algo difícil de explicar con palabras", describe.

El MVP, el futuro y el ‘play off’

Su temporada le ha abierto la puerta del MVP, un galardón al que es candidato pero al que Okoye resta importancia. "Para mí lo importante es tener éxitos con el equipo y si estoy nominado es por el trabajo de todos. Pero, insisto, para mí lo increíble y lo importante será tener un gran final de temporada con el equipo", asegura. A pesar de atravesar un momento único, de ser el gran foco de atracción del equipo, el nigeriano –selección con la que es internacional– subraya el valor coral del equipo. Del grupo que dirige Porfirio Fisac. "En el Tecnyconta tenemos una mezcla muy buena entre los jóvenes y los veteranos. Nos ayudamos los unos a los otros y somos un vestuario muy balanceado en el que todos sumamos y trabajamos juntos para mejorar cada día y buscar la victoria", aseguraba el alero con humildad.

Okoye asegura que se encuentra feliz en Zaragoza. "Me encanta la ciudad", admite sonriente al tiempo que comenta que no piensa en el año que viene porque «pensar en el futuro y en lo que puede pasar solo es una distracción". De momento, disfruta en un Tecnyconta que, con su baloncesto, representa para él uno de los valores más importantes de la vida: no rendirse nunca. Así interpreta las múltiples remontadas de un equipo acostumbrado a ganar partidos en los instantes finales tras protagonizar remontadas imposibles.

"Somos un equipo que siempre lo da todo sobre la pista y tiene la energía necesaria hasta el final. Competimos hasta el último segundo. El baloncesto es como la vida, se trata de no rendirse, de no darse por vencido, de sobreponerse a las adversidades. Es la mentalidad que tenemos y que nos ha hecho remontar tantos partidos y ubicarnos en la posición en la que estamos ahora", señalaba orgulloso. Y, ¿ahora qué? "Si jugamos el ‘play off’ será porque lo merecemos y si no será porque no lo hemos hecho lo suficientemente bien. Yo creo que tenemos opciones de jugarlos, estamos en una buena posición pero tenemos que mantener un buen nivel y seguir ganando partidos". Palabra de Okoye.

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