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Aragón, un país de montañas

Los refugios han reducido sus aforos, pero los montañeros ¿pueden refugiarse en caso de necesitarlo?

Desde la Federación Aragonesa de Montañismo indican que la crisis sanitaria no ha cambiado uno de los objetivos principales de estas instalaciones, que es la de ofrecer refugio en caso de fuerza mayor.

Foto de archico de Casa de Piedra, en el valle de Tena
Foto de archico de Casa de Piedra, en el valle de Tena
FAM

“El número de camas disponibles se ha reducido, pero nuestros refugios siguen manteniendo su función: la de refugiar en caso de fuerza mayor a aquellas personas que lo necesiten”. Con estas palabras Sergio Rivas, responsable de la red de refugios de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), explica que “ofrecer refugio es uno de los objetivos principales de los refugios y que eso no ha cambiado con la covid-19”.

Los 16 refugios dependientes de la FAM, que reabrieron el 22 de junio coincidiendo con el fin del proceso de desescalada, desarrollaron un plan de contingencia propio, a partir de las directrices marcadas para los albergues tanto por el Ministerio de Sanidad como por el propio Gobierno de Aragón y adaptado a las características de la red, “para hacer la estancia en los refugios satisfactoria y segura”. Entre las nuevas medidas se estableció la obligatoriedad de llevar mascarilla en todas las zonas de uso común; la eliminación del calzado de descanso y de las mantas y almohadas en las habitaciones; o la limitación del aforo. “En general, las plazas de alojamiento se han reducido un 50%, aunque depende de las características de los grupos, pues si se trata de convivientes podría aumentar este número”, anota Rivas. Sin embargo, esta limitación no influye a la hora de ofrecer refugio en caso de fuerza mayor.

“Esto no ha variado, los montañeros podrán seguir refugiándose en nuestras instalaciones en caso de fuerza mayor en los espacios habilitados para ello”, detalla el responsable de la red de refugios de la FAM. “Desde hace tiempo ofrecen un número de plazas, de camas, limitado, cumpliendo con la normativa para asegurar una evacuación de forma segura. Antes, se llegaba a los refugios y se dormía en cualquier lugar y se cobraba la estancia, pero desde hace años esto se formalizó y se regularizó, aunque se mantuvo la finalidad principal de estos: la de ofrecer refugio. Simplemente, se estableció que el espacio en los refugios no es infinito y que siempre es recomendable reservar o llamar antes para garantizarse una plaza y que solo en caso de fuerza mayor aquellas personas que lo necesitasen podrían refugiarse en las zonas de uso común”.

Esto no ha cambiado con la covid-19. “Ahora, la única diferencia es que se puede dar el caso de que haya camas libres, cumpliendo con la limitación de aforos, pero que continúen quedando vacías y las personas refugiadas deban permanecer en las zonas comunes”, indica Rivas.

“Asimismo, a pesar de que pueda parecer lo contrario, esta necesidad de alojamiento por causa de fuerza mayor, que es fundamental ofrecerla, no suele darse de forma tan habitual”, continúa el mismo. “Suelen ser pequeños grupos los que necesitan refugiarse toda una noche de una tormenta o del viento. Sí que es cierto que en muchas ocasiones se trata de aquellos que deciden dormir en tiendas de campaña cerca de los refugios, ya que aunque estas suelen aguantar muy bien las inclemencias meteorológicas, en algunas ocasiones sí que estos necesitan refugio”.

¿Qué hacer en caso de tormenta?

Y aunque, en la actualidad, la mayoría de senderistas y montañeros suelen consultar el pronóstico del tiempo unas horas antes de salir para adaptar la actividad que se vaya a realizar a la meteorología, algunos, como hemos podido observar en los últimos días, se han visto sorprendidos por las tormentas. Es el caso del vecino de la localidad barcelonesa de Vilanova y la Geltrú que quedó enriscado cerca del collado Millares, en el parque natural del Posets Maladeta, tras una tormenta de granizo y que necesitó ser auxiliado por los especialistas de rescate en montaña de la Guardia Civil, o el caso de los dos grupos de senderistas que también fueron sorprendidos por las tormentas en la Faja de las Flores, en Torla, y en Canal Fonda del Posets, en Sahún, y que también solicitaron ayuda.

Por este motivo, es importante atender a las indicaciones de Protección Civil. Además de consultar y atender a la previsión meteorológica, de elegir las primeras horas del día para realizar actividades y de portar el material necesario, Protección Civil recomienda que en caso de ser sorprendido por una tormenta se evite permanecer en lo alto de las colinas, no refugiarse bajo árboles y alejarse de las zonas bajas de laderas.

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