Despliega el menú
Comunicación

tecnología

Xiaomi lo ha vuelto a hacer

El Mi 9T deja en evidencia a muchos superteléfonos con un diseño sin bordes y cuatro grandes cámaras por un precio realmente increíble para su gama.

Huella en pantalla, cámara periscópica y un buen rendimiento convierten a este Xiaomi de gran tamaño en un competidor serio.

Parece que el gigantesco catálogo de móviles no tiene fin. Xiaomi sigue presentando teléfonos a precios de derribo con unas características técnicas que hacen sonrojar a sus rivales. El último en llegar ha sido el Xiaomi Mi 9T, un terminal todo pantalla con cuatro cámaras que ronda los 300 euros.

No son muchos los defectos de este terminal, pero empecemos por ellos antes de centrarnos en lo que sí que nos ha gustado. El Mi 9T es un teléfono pesado que se sitúa cerca de los 200 gramos, esto se debe seguramente al mecanismo retráctil de la cámara frontal, su gran pantalla de 6,4 pulgadas y la batería de 4000 mAh.

Está enteramente fabricado en cristal y metal, con un acabado algo ‘macarra’ en su parte trasera, gracias a unos reflejos metalizados que recuerdan a las ondas de una llama; otro detalle no apto para discretos es la luz que emite cuando su cámara selfi sale a saludar desde el extremo superior izquierdo. Afortunadamente, el usuario que no guste de estos detalles de diseño podrá evitarlos poniéndole una funda al terminal –que viene incluída– y modificando el comportamiento de la cámara delantera con solo pulsar un botón.

Tampoco destaca el Mi 9T por sus extras: no tiene resistencia al agua ni carga inalámbrica y, aunque sí que tiene ranura para dos tarjetas SIM, su memoria no se puede ampliar con tarjetas.

Por lo demás, el Mi 9T es un teléfono excepcional para su rango de precio. En diseño recuerda mucho al OnePlus 7 Pro, con un frontal totalmente despejado y una cámara periscópica, que no es tan rápida, pero hace muy buenos selfis gracias al sensor de 20 Mpx y apertura f/2.2.

La pantalla es enorme y futurista gracias a la ausencia de bordes. La tecnología Amoled y la resolución Full HD ofrecen un visionado excepcional de cualquier contenido multimedia; en el apartado sonoro, aunque solo cuenta con un altavoz, éste es bastante potente y apenas distorsiona. Además, su gran tamaño le ha permitido conservar el conector de auriculares.

La batería ha sido otra gran sorpresa. Con 4.000 miliamperios hora y carga rápida de 18 vatios, no hay problema para llegar al final del día con un uso intenso e incluso a los dos días para los usuarios más moderados.

Como siempre, Miui –la capa de personalización de Xiaomi– nos deja un sabor agridulce, el comportamiento es muy fluido gracias al Snapdragon 730 y los 6 GB de RAM, cuenta con extras útiles y muchas opciones de configuración y control por gestos, pero el diseño de la interfaz se parece en ocasiones demasiado a un iPhone y no gustará a los amantes de Android.

Las cámaras nos han dado muy buen resultado de día, con una gran cantidad de detalle gracias a los 48 Mpx, el siempre útil teleobjetivo de dos aumentos y un gran angular que, aunque pierde calidad, deja fotos muy resultonas en las que entra mucha información.

Etiquetas
Comentarios