Las anécdotas del día grande de la princesa Leonor en Zaragoza: del Bastón de Mando a la pulsera de la Virgen del Pilar

La dama cadete Borbón recibe las máximas distinciones de la Comunidad en una emotiva jornada.

Natalia Chueca recibe a la princesa Leonor
Natalia Chueca ofrece el Bastón de Mando a Leonor
Ayuntamiento de Zaragoza

El gran día de la princesa de Asturias en Aragón ha sido el primero que ha tenido que afrontar sola. Tres distinciones, en tres localizaciones históricas y un discurso en la imponente Seo de Zaragoza, ante más de 350 invitados. Un reto difícil de afrontar para una joven dama-cadete de 18 años, que ha salido airosa de tamaña prueba.

Pronto ha empezado la mañana, a eso de las 9.00, cuando decenas de periodistas se acreditaban en la trasera del Ayuntamiento de Zaragoza para informar sobre los tres homenajes programados. El acceso a la plaza del Pilar estaba restringido, y se comentaba en los bares cómo desde primeras horas los agentes de la Policía chequeaban la zona al milímetro. 

Ajenos a lo que estaba por llegar, grupos de turistas asiáticos seguían a un guía que, paraguas en alto, les explicaba el pasado de Zaragoza. Porque de la historia más contemporánea se iba a escribir una página de oro unas horas después, con la visita de la princesa, un acontecimiento que ninguno previó cuando preparó el viaje. 

Flores, flores y más flores ofrecían una imagen primaveral del Ayuntamiento; preludio, quizá, del fin de semana del Zaragoza Florece. En los mupis de las paradas de autobús, se recordaba en un vídeo que se iba a proclamar a la princesa Leonor Hija Adoptiva.

La heredera al trono recibió la distinción de Hija Adoptiva de la ciudad en el Ayuntamiento,, que ha instalado en los mupis de la ciudad un vídeo con este mensaje: "Hija Adoptiva de la ciudad, un orgullo para Zaragoza".
La heredera al trono recibió la distinción de Hija Adoptiva de la ciudad en el Ayuntamiento,, que ha instalado en los mupis de la ciudad un vídeo con este mensaje: "Hija Adoptiva de la ciudad, un orgullo para Zaragoza".

De punta en blanco, los concejales de Zaragoza, menos los de ZEC, esperaron a la princesa a las puertas del Ayuntamiento. La alcaldesa Chueca le entregó el Bastón de Mando de la ciudad, como hizo Antonio González Triviño con su padre, el rey Felipe VI, en mayo de 1986. Es un acto simbólico que se reserva en exclusiva para el jefe del Estado. Además del título de Hija Adoptiva, la alcaldesa regaló a doña Leonor una pulsera con una Virgen del Pilar de Monje, un icono de nuestra ciudad, un recuerdo para la princesa que declaró en La Seo que estos ocho meses en Zaragoza se ha sentido como una "maña más". La pulsera es de plata y nylon náutico azul Klein.

Pulseras de la Vírgen del Pilar de Monje.
Pulseras de la Vírgen del Pilar de Monje.
Joyería Monje

A la portavoz socialista Lola Ranera la "jovencísima" princesa le recordaba a su "chica", su hija de 17 años. Doña Leonor se mostró sobria, serena, con una emoción contenida, y muy cercana a la hora de saludar a los zaragozanos que acudieron a verla en la Plaza. Pero ni ella ni el resto de la Corporación pudieron reprimir una sonrisa cuando un concejal, galante, le dijo que estaba "guapísima". Ellos de traje, la mayoría de ellas, también; con tonos suaves, primaverales, y una apuesta segura al blanco. Fue la princesa la excepción, pues lucía el verde uniforme de dama-cadete.

Tras la entrega de la Medalla de Aragón, fue el presidente de la DGA, el popular Jorge Azcón, el encargado de presentar a la princesa Leonor a la flor y nata de la sociedad aragonesa, en el vino de honor que se ofreció en el Palacio Episcopal. Los invitados se reunían por familias políticas, y por afinidades personales. Se pudo ver a la ministra de Defensa, Margarita Robles, conversando con Alfonso Peña y con la Justicia de Aragón, Concepción Gimeno. Todo, en un ambiente de armonía, para ofrecer a la princesa una jornada inolvidable. 

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