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FIESTAS DEL PILAR

Una ‘Espiral de tradición’ con Fluvi camuflado y otros mil detalles bajo la lupa

El cartel de las fiestas del Pilar tiene infinidad de guiños que no se aprecian a simple vista. Su autor admite la influencia de los videojuegos y la animación.

Limonada, Paco y Fluvi ocultos en el cartel ganador
Limonada, Paco y Fluvi ocultos en el cartel ganador
Heraldo.es

La primera reacción es siempre muy básica: o gusta o no. Se suceden entonces los halagos y las críticas, si bien es cierto que este año el aplauso es casi unánime. Sin embargo, una lectura más pausada y profunda de los carteles anunciadores de las fiestas del Pilar siempre depara sorpresas. En la ‘Espiral de tradición’, la obra ganadora este año del joven Jorge Ramón Pellejero, más conocido artísticamente como Gecko, hay tal profusión de elementos que pueden pasarse las horas muertas escrutando al detalle la composición. Los compañeros de Gecko y -a buen seguro- los otros 147 aspirantes del certamen han examinado el cartel bajo la lupa y han encontrado no pocos hallazgos que merecen comentario.

 

El jurado valoró positivamente “la innovadora disposición de todos los elementos que incluye la propuesta”. Esta espiral viene a simbolizar una secuencia de ADN baturra, que contiene lo que más representa los días festivos en Zaragoza para el joven. Gecko reconoce que las series de animación y los videojuegos tienen mucha influencia en su obra y asegura que le encanta “incluir muchos personajes para que la gente se quede mirando y buscando nuevos detalles”. 

La Pata Limonada y el Lagartijo Paco, dos de los personajes de Gecko.
La Pata Limonada y el Lagartijo Paco, dos de los personajes de Gecko.
Heraldo

Con el cartel pilarista ha conseguido captar esa atención, al menos, a juzgar por los avispados tuiteros, que poco después de darse a conocer la imagen ya destacaron uno de sus principales guiños: la presencia de un Fluvi, camuflado, por debajo de la Forana. El inopinado rescate de la gota de agua 14 años después de la Expo Internacional, ha sido de lo más celebrado por los usuarios de la red social, que también han entrado al juego deteniéndose en otros detalles. Unos se centran en los edificios representados en la plaza del Pilar y, sobre todo, se sorprenden al ver un patio imaginado e inexistente dentro del Ayuntamiento. También lo hay en la Delegación del Gobierno -que no se puede ver ni con Google Earth- y sorprende que se haya dejado fuera la Seo o el propio Ebro. Cuestiones de la composición, se entiende.

El cartel para los museos municipales, también obra de Gecko.
El cartel para los museos municipales, también obra de Gecko.
Heraldo

El joven autor, que ha estudiado el Bachillerato de Artes y el Ciclo Superior de Ilustración, admite que se trata de un entretenimiento: “Si la gente se fija mucho igual puede encontrar en el cartel alguno de mi iconos característicos”. ¿Cuáles son estos? "Hay dos de mis personajes originales escondidos en el cartel a modo de secreto. Son el Lagartijo Paco y la Pata Limonada, que si consultas mi cuenta de Instagram los verás por todas partes".

Para establecer comparativas de sus precoces obras apenas pueden citarse otros trabajos como sus carteles para el Animayo de 2020, el proyecto Rompepuertas o el banco del parque Grande en el que intervino recientemente. En los tres casos se percibe que Gecko debe ser fiel seguidor de los dibujos ‘El asombroso mundo de Gumball’, una alocada serie de animación repleta de humor absurdo. La boca y los ojos de sus personajes son muy similares a los del gato Gumball y su hermano, aunque en formato pez, Darwin Waterson. 

Perdidos en la espiral y cubiertos por la grafía, también se asoma algún que otro icono rescatado de carteles anteriores como los patitos de goma, a veces, en patinete. Entre otras posibles influencias, las perspectivas del juego Habbo Hotel también están presentes a la hora de poner el ‘tiro de cámara’ para elaborar el rico cartel. "Nunca he jugado al Habbo, aunque la gente me dice que mi estilo sí les recuerda mucho", admite el joven.

Un trío de leones, uno zaragozano y dos de aspecto oriental.
Un trío de leones, uno zaragozano y dos de aspecto oriental.
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En las redes sociales se leen comentarios como que los ojos en las bocas de los cabezudos son inquietantes (en la Forana incluso parece un hocico negro) y también hay cierta discusión sobre la ascendencia del león, que más que rampante parece oriental, como los que pueden verse en algunos grabados japoneses. Hay quienes también ven cierta escatología con el baturro que sale disparado del Tragachicos, así como con el propio león al que parece que la Pilara está haciendo una exploración rectal…

Todo esto son habladurías y maledicencias porque lo cierto es que en los carteles premiados del Pilar pocas veces se dejan detalles al azar o a la malinterpretación. Una prueba es que Gecko acierta con el manto rojo de la Virgen, dado que en la próxima Ofrenda por la alternancia de colores debería ser de claveles bermellones. Otra, la brillante explicación que dio la artista Jesana Motilva el martes al recibir un accésit y que relató cómo había utilizado las texturas de la ciudad en sus personajes: el chaleco del baturro es una alcantarilla clásica de Zaragoza, las flores del mantón de la mujer son propias de Macanaz, el cachirulo está basado en los brillos y la tradición de la cerámica de Muel

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