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Tercer Milenio

obesidad infantil

Se buscan 45 niños con sobrepeso para participar en un estudio con panes y bollos mejorados nutricionalmente

El proyecto 'Medkids', del grupo de investigación GENUD de la Universidad de Zaragoza, evaluará el efecto en la salud del consumo de estos productos de panadería, que se facilitarán a las familias con distintas opciones de menús semanales.

Las investigadoras Natalia Gimenez, Alba Santaliestra, y María Luisa Miguel, investigadoras del grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza.
Las investigadoras Natalia Gimenez, Alba Santaliestra, y María Luisa Miguel, investigadoras del grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza.
Oliver Duch

El grupo investigación GENUD (Growth, Exercise, Nutrition and Development) de la Universidad de Zaragoza busca a 45 niños y niñas de entre 6 y 12 años que tengan sobrepeso para participar en un estudio sobre nutrición y salud que se está desarrollando en la capital aragonesa. 

El objetivo, según indica la investigadora Alba Santaliestra, coordinadora del proyecto 'Medkids', es evaluar el efecto que tiene para la salud de los niños el consumo de unos productos de panadería en los que se ha trabajado para mejorar el valor nutricional, disminuyendo las grasas saturadas y los azúcares e incrementando el porcentaje de fibra. 

En la actualidad, destaca esta nutricionista, ni los niños ni los adultos cumplimos con las recomendaciones de fibra diarias -que son de 25-30 gramos al día en el caso de los niños-. "Los productos de bollería que encontramos en el supermercado habitual o en las panaderías prácticamente no tienen este nutriente, que contribuye a regular la sensación de hambre, los problemas digestivos y a reducir los problemas cardiovasculares. Por eso, en el marco del proyecto, vamos a conseguir que los participantes consuman el 100% de su fibra aconsejada, para conocer después si los niños que han consumido los nuevos productos presentan un mejor perfil cardiovascular, menos indicadores inflamatorios y mejor sensación de saciedad", explica esta doctora. 

El proyecto que coordina Santaliestra, nutricionista e investigadora postdoctoral en GENUD, se desarrollará a lo largo de los próximos seis meses, tiempo durante el cual los investigadores acompañarán a las familias de forma semanal para facilitarles un menú adaptado a los gustos y preferencias del menor de acuerdo a las recomendaciones de la dieta mediterránea, además de unos consejos semanales para favorecer un estilo de vida y alimentación saludable.

"Cuando intentamos equilibrar la ingesta de nutrientes uno de los aspectos más importantes es equilibrar las fuentes proteicas. Lo más habitual es que haya un excesivo consumo de pavo o cerdo y un bajo consumo de pescado. Huevos depende más de cada familia, pero por lo general tenemos que equilibrar el consumo de todos estos alimentos. Para ello, dentro de los objetivos, les damos recetas o herramientas para que los cocinen mejor o los acepten mejor los niños", detalla esta nutricionista.

Basados en la dieta mediterránea, los investigadores facilitarán a las familias consejos específicos sobre cómo lograr una distribución de nutrientes y grupos de alimentos, la importancia de basar la alimentación en los grupos de origen vegetal y herramientas para la planificación de menús en casa o la lectura de etiquetas, entre otros aspectos.

El estudio, añade la investigadora, observará también la incorporación de productos de panadería con el fin de ofrecerles opciones con mejores perfiles nutricionales para que puedan optar por las mejores propuestas a su alcance.

Además, de forma totalmente gratuita, se facilitará cada semana unos productos de panadería elaborados por Panishop, empresa que colabora en el proyecto.

Un menú semanal de cinco comidas

"Es fácil de llevar y animaría a otros padres a apuntar a sus hijos porque así los niños comen de todo: carne, pescado, fruta... A mí, además, me ayuda tener ese menú de cinco comidas"

Samuel, de 9 años, es uno de los 20 niños que ya han sido "reclutados" para participar en el estudio. Según cuenta su madre, lo hicieron a través de la pediatra del centro de salud Univérsitas. "Nos comentó si queríamos participar, porque yo siempre estaba controlándole el peso y se lo comentaba a la enfermera cuando íbamos al centro. Un día en consulta nos habló la médica del proyecto y enseguida nos animamos a participar. Me parece muy interesante", cuenta Yolanda, que lleva ya tres semanas siguiendo las recomendaciones y consejos que les dan en el CIBA.  

La doctora Alba Santaliestra, coordinadora del proyecto MEDKIDS, del grupo de investigación GENUD del IA2, realiza la medición coroporal a un niño en el marco del estudio.
La doctora Alba Santaliestra, coordinadora del proyecto MEDKIDS, del grupo de investigación GENUD del IA2, realiza la medición coroporal a un niño en el marco del estudio.
HA

En el caso de su hijo, indica, estas pautas y recomendaciones que les han dado están dando ya sus frutos, y buena parte del éxito radica en que no se trata de una "dieta estricta", sino de adaptar patrones y hábitos de consumo sustituyendo entre otras cosas el pan y la bollería industrial por otras opciones más sanas que les entregan en las panaderías asociadas. 

"Tenemos que hacer dos visitas al laboratorio que tienen al lado del Clínico. La primera vez que fuimos nos hicieron una analítica, un cultivo de heces y mediciones corporales de peso y altura. Luego en el estudio te pautan cinco comidas al día y, sobre todo, nos instan a cambiar el pan por uno especial de Panishop que nos dan", explica esta zaragozana. Los otros aliados son los bollos suizos y unas brevas con menos grasas saturadas y azúcares, que de momento no se comercializan. Por otro lado, deben hacer también una hora de ejercicio al día, y en este caso aprovechan para dar paseos en familia, ya que además Samuel practica deporte en sus extraescolares. 

Yolanda insiste en que su hijo ahora come prácticamente de todo lo que comía antes (si no más -bromea-) pero de una manera más equilibrada. "Te combinan muy bien los menús y Alba es un encanto... Yo antes era más de guisos y ahora por ejemplo no cocino con salsas. Hemos eliminado también el pollo guisado o las albóndigas con tomate y Samuel se lo ha tomado muy en serio. Hay veces que te pregunta: '¿No puedo comer esto?' Sobre todo el pan, que le priva, pero en general se va adaptando muy bien... El otro día cuando se pesó en la báscula y vio que había perdido se dio una alegría. Yo creo que es un proyecto muy útil para enseñar a comer bien a los niños y a las familias", concluye esta madre.

Para participar en el estudio 'Medkids', las familias pueden apuntarse o pedir más información a través del correo electrónico (albasant@unizar.es) o llamando al 622 64 18 98.

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