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Zaragoza

movilidad urbana

Los trabajadores del bus urbano de Zaragoza comienzan este sábado los paros con servicios mínimos de hasta el 61%

Avanza y comité no logran llegar a un acuerdo en la última oportunidad de evitar la huelga. El Ayuntamiento trata de que el conflcito no afecte a la limitación de aforos.

Un autobús de la línea 38, este viernes a su paso por el paseo de la Independencia.
Un autobús de la línea 38, este viernes a su paso por el paseo de la Independencia.
Francisco Jiménez

Se llevaba anunciando toda la semana. El bloqueo de las negociaciones entre Avanza y el comité de empresa y la votación que refrendó los paros parciales eran muestra casi inequívoca de que este sábado la capital aragonesa amanecería bajo una nueva huelga. Solo faltaba una última reunión, pero finalmente su resultado no cambió nada. Ambas partes abandonaron la mesa del Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) tras largas horas de conversaciones que no sirvieron para acercar posturas. Los paros parciales comenzarán a primera hora de la mañana con servicios mínimos de entre el 46% y el 61%.

Todavía está por ver si la protesta de los trabajadores provoca importantes afecciones a los usuarios de los autobuses urbanos o, como ha ocurrido en el caso del tranvía, apenas causa ligeros retrasos. El Ayuntamiento de Zaragoza ha tratado de "compatibilizar el derecho de huelga con la limitación de aforos por la crisis sanitaria", por lo que ha establecido obligaciones diferentes para cada una de las líneas y franjas horarias. De manera global, los sábados el servicio mínimo será del 61% entre las 8.00 y las 10.00 y del 46% entre las 20.00 y las 22.00. Para los domingos se ha establecido en el 53% por la mañana y el 52% por la tarde. Los paros están previstos para este fin de semana y los tres siguientes.

El decreto de Movilidad también especifica que las expediciones iniciadas al comienzo de los paros terminarán el trayecto completo hasta el final de la línea y tendrán que permitir en todo momento la subida y bajada de viajeros. El servicio para personas con movilidad reducida servera se deberá mantener al 100%, mientras que para las secciones de taller e inspección la obligación se fija en el 50% y el 75% respectivamente.

El fracaso de las negociaciones de este viernes obligará a los zaragozanos a repetir una historia ya muy conocida. El bus urbano es con probabilidad el servicio más conflictivo laboralmente de todas las contratas del Consistorio. Solo en la última década la plantilla ha llevado a cabo, con la que comienza hoy, al menos seis huelgas de mayor o menor duración –la de 2016 fue la más larga de la historia al sumar 123 días de protestas–, además de varios amagos que acabaron frenándose en las negociaciones sin llegar a los paros.

En esta ocasión, el debate surgió hace más de un año y gira en torno a la elaboración del nuevo convenio colectivo. Los trabajadores piden un incremento de salario anual del 3% hasta 2023, además de mejoras laborales y sociales, como unos cuadros de frecuencias "que permitan los descansos" y "garanticen la calidad del servicio". Ambas partes se acusan, como suele ocurrir, de "falta de voluntad negociadora" y el próximo viernes volverán a intentar arreglar sus diferencias.

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