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¿Qué pensaría si un mono le llevase la cena a casa?

Para llamar la atención del público zaragozano en plena pandemia, el nuevo establecimiento ‘The Moonkeys, pasta & pizza’ ha repartido en torno a un centenar de pizzas en la capital aragonesa.

Reparto de 'The Moonkeys, pasta & pizza'.
Reparto de 'The Moonkeys, pasta & pizza'.
Heraldo

El pasado viernes, 8 de enero, era la fecha elegida por Aldo Sorrosal y sus tres socios para lanzarse a la piscina del emprendimiento en plena pandemia con ‘The Moonkeys, pasta & pizza’. La decisión no ha sido fácil, pero -según cuentan-, la situación era insostenible y, tras once meses esperando a que pasase la tormenta, decidieron que era “ahora o nunca”.

“Firmamos los papeles del traspaso el 5 de marzo de 2020. Una semana después llegaría el estado de alarma. Al principio nos lo tomamos con calma porque teníamos que hacer las reformas. Luego vimos que iba para largo”, rememora Sorrosal, que reconoce que han invertido todos sus ahorros en este nuevo establecimiento. Se trata de un nuevo caso de emprendimiento casi forzado. “Una vez te has metido ya en una inversión así solo queda un camino que es tirar para adelante como sea”, admite.

Ubicado en el número 2 de la calle Baltasar Gracián, en el local de la mítica pizzería Flash, abierta desde el año 1964, ‘The Moonkeys’ llega a la capital aragonesa para revolucionar el mundo de la comida italiana. ¿Su propuesta? Preparar tu propia pizza a medida. Se trata de un modelo importado de otras ciudades europeas y de Estados Unidos que todavía no se había visto en la ciudad: “Nosotros ofrecemos una base, y puedes elegir entre cinco salsas y más de 40 ingredientes”.

Cocinando en 'The Moonkeys'.
Cocinando en 'The Moonkeys'.
C.I.

De hecho, su comedor se denomina el ‘Laboratorio Moonkeys’, un lugar en el que invitan al cliente a experimentar con los sabores que ofrecen en su carta. “Lo que teníamos claro era que queríamos ofrecer un producto de calidad en un ambiente diferente”, añade el emprendedor. Para los más indecisos o los menos innovadores, el local cuenta con una selección de sus propias creaciones.

Y para ello, han contado con la asesoría de un maestro pizzaiolo natural de Treviso, Italia; el chef Marco Facchin, experto en asesoría y gestión de locales especializados en comida italiana por todo el mundo. “Creo que este nuevo establecimiento va a aportar una nueva manera de disfrutar de la auténtica comida italiana”, afirma. En su caso, asegura que en el horno del nuevo local se apuesta por “el respeto de los tiempos para lograr un producto óptimo para el cliente final”.

Un trabajo que arrancó el pasado mes de mayo, en la distancia, mientras esperaban a que pasase la pandemia. “En nuestro caso, las fermentaciones son fundamentales, por eso aquí se respetan a rajatabla. Nuestra misión es que la base del producto esté perfecta, lo que cada uno elija para poner encima… es cuestión de gustos”, afirma.

Aldo Sorrosal, uno de los socios de 'The Moonkeys'.
Aldo Sorrosal, uno de los socios de 'The Moonkeys'.
C.I.

Una base italiana con sabores de la tierra

En su carta cuenta con las opciones más típicas de la cocina italiana hasta ingredientes 100% aragonesas como borraja, morcilla, longaniza de Graus, ternasco o cebolla de Fuentes. “También existen opciones veganas y vegetarianas”, añade Sorrosal, que recuerda que la propuesta gastronómica gira en torno a los productos vegetales, a la huerta de proximidad.

Además, el emprendedor asegura que, antes de que llegase la crisis sanitaria, la idea era crear un modelo de negocio franquiciable para exportarlo a otros lugares. “Quién iba a imaginar que iba a llegar algo cómo esto”, reflexiona, incrédulo.

Se trata de una realidad, la de la pandemia, que ha hecho que el hecho de diferenciarse en tiempos de covid se haya convertido en una de sus mayores prioridades. Por eso, aunque en un principio el ‘take away’ entraba dentro de sus planes y mientras asientan las bases del ‘delivery’, han decidido realizar una serie de envíos a domicilio de una manera muy especial. “En un momento de tanta competencia en el envío a domicilio teníamos que llamar la atención de alguna manera, así que qué mejor que un mono, que es nuestro emblema, te lleve la comida a casa”, admite.

Una de las pizzas de 'The Moonkeys'.
Una de las pizzas de 'The Moonkeys'.
C.I.

Diferenciarse o morir

Así, desde el pasado viernes -y a pesar de Filomena-, estos jóvenes, con sus coches y motos, han repartido en torno a un centenar de pizzas, a modo de prueba, a lo largo y ancho de la capital aragonesa ataviados con una careta de mono. “Empezó como una broma, pero empezó a funcionar a través de las redes, así que hemos decido seguir todo el fin de semana. Lo que nos diferencia realmente es el concepto y el local, pero hasta que la gente pueda venir con normalidad no podíamos quedarnos de brazos cruzados”, advierte.

De hecho, la iniciativa ha funcionado ya que han sido muchos los zaragozanos que han decidido acercarse a conocer el local y a probar este nuevo concepto. “El sábado, a pesar del temporal, llegamos a tener fila en la calle”, asegura.

Con preocupación a raíz de los últimos datos registrados en el número de contagios y con muchas esperanzas puestas en la vacuna, el zaragozano asegura que, en caso de un nuevo cierre, no van a tener otra opción que “pelear por seguir adelante. Si nos cierran, tendremos que buscarnos la vida”. “Cuando decidimos lanzarnos al sector de la hostelería todo funcionaba muy bien, jamás podríamos haber imaginado algo como esto. Ojalá tengamos suerte, lo único que sé es que nosotros haremos lo que haga falta para que esto funcione”, reconoce. 

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