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Zaragoza aprueba las modificaciones del presupuesto para la covid con la abstención de la oposición

La propuesta de PP-Cs prospera sin votos a favor, ni siquiera de Vox. Crece la polémica por el uso de los remanentes.

María Navarro, este martes, en la comisión de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza.
María Navarro, este martes, en la comisión de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza.
Miguel G. García

El gobierno municipal  PP-Cs no ha logrado arrancar este martes ni un solo apoyo para sacar adelante su modificación presupuestaria para atender los incrementos de los gastos en acción social y transporte que ha provocado la pandemia de la covid-19. Ni siquiera Vox, su socio preferente, respaldó la iniciativa del bipartito. Tanto la formación de extrema derecha como los grupos de izquierdas dejaron pasar el expediente con su abstención entre críticas por algunos aspectos del baile de partidas.

En total, la comisión de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza acordó cambios en el presupuesto por 14,4 millones de euros, de los que 11 se destinan a cubrir el agujero del transporte. También se destinan fondos a ayudas a la alimentación, para el servicio de teleasistencia, ayuda a domicilio, además de otras partidas para Urbanismo o Cultura.

Aunque hubo reparos para casi todos los gustos, los grupos no cuestionaron tanto el destino de los fondos como el origen. Vox criticó que se utilicen recursos del plan de ayudas al pago de tributos para personas sin recursos o Podemos-Equo lamentó que se retire dinero del Plan Integral del Casco Histórico (PICH), el del Barrio Oliver (PIBO), educación o juventud.

Alberto Cubero, de ZEC, criticó que se destinen fondos a la urbanización de los suelos del futuro hospital privado y avisó: "Si los tres grupos de la izquierda votamos en contra, estas modificaciones van a corrales. No tiene atados ni los votos de su socio preferente". La edil del PSOE Ros Cihuelo también sostuvo que no era necesario mover algunas partidas y lamentó "la filosofía" de algunos cambios que a su juicio "debilitan lo público".

La concejal de Hacienda, María Navarro, recordó que ningún grupo ha presentado enmiendas y defendió de la necesidad de los cambios, "porque el presupuesto está superado" y "han cambiado las prioridades".

La concejal de Hacienda compareció también en la comisión para hablar del uso de los 40 millones de remanente de 2019, que el gobierno PP-Cs ha decidido que se destinen a pagar facturas pendientes a las contratas. Los grupos de la oposición no creen que sea obligatorio que estos recursos se dediquen a este fin y creen que podrían utilizarse para ayudas directas a sectores afectados por la crisis.

Navarro insistió en que todas las aclaraciones hechas por el Ministerio de Hacienda hablan de la obligatoriedad de pagar esas deudas. "El remanente de tesorería está gastado", insistió. "Pero el resto de los grupos no aceptó ese argumento. "Pagar a las contratas es una decisión política", afirmó Cihuelo. Incluso Vox pidió un informe del interventor para que lo aclarase. ZEC pidió que el máximo responsable de la fiscalización económica municipal compareciera. No hubo acuerdo.

Los grupos de la oposición acusaron a Navarro de "tergiversar" los informes de Intervención y del Ministerio de Hacienda. "No tienen voluntad, no han querido minorar ni un solo euro de lo que quieren darle a Avanza y a FCC. Es cuestión de voluntad, negocien. Cuando tienen interés, lo hacen bien ligericos, son muy capaces", dijo Cihuelo.

"Voy a intentar hacer esta intervención con la mayor de la paciencia", dijo Navarro. "Proponen que demos una patada para adelante. FCC y Avanza no van a perdonar nada. Y al 8% de interés, menudo negocio", afirmó en referencia a los intereses de demora que se tendrían que abonar si no se atienden ahora estas deudas. Navarro insistió en la falta de fondos de la DGA y del Estado para impulsar una política de ayudas directas.

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