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Las discotecas cierran mientras proliferan el botellón y las fiestas particulares

Con la vuelta a la Fase 2, el ocio nocturno ha sido prohibido en Zaragoza. Bares y discotecas ponen el foco en las fiestas privadas.

Botellón en la ribera del Ebro.
Restos de botellón en la ribera del Ebro.
S. G.

Los botellones que antes de la pandemia mundial de coronavirus se celebraban a orillas del Ebro han ido recuperando su espacio habitual a lo largo de las últimas semanas, toda vez que se levantaron los vetos sanitarios y los periodos de exámenes fueron llegando a su fin. Una suma de factores que ha derivado en situaciones de potencial peligro, pues en esas reuniones se disparan las posibilidades de contagio.

Dos puntos críticos de la ciudad son el balcón de San Lázaro, en la margen izquierda, y las escaleras del club Náutico, justo en frente. “Estamos viendo cómo amplios grupos de jóvenes se reúnen para hacer botellón, no guardan las distancias de seguridad, beben compartiendo vasos y botellas mientras escuchan música a todo volumen y gritando hasta altas horas de la madrugada. Este tipo de actuaciones son del todo irresponsables y una falta de respeto al descanso de los vecinos, pero sobre todo a la salubridad del barrio y la ciudad por la suciedad que dejan, y de seguridad sanitaria por el riesgo de covid-19. En estas grandes concentraciones, que tienen lugar sobre todo los viernes y sábados, no se mantiene la distancia de seguridad ni se emplean las mascarillas que ya son obligatorias”, denuncia Rafael Tejedor, de la asociación de vecinos Tío Jorge, del Arrabal.

Los sanitarios ponen el foco en las acciones individuales. El Colegio de Médicos de Zaragoza muestra su preocupación por “la relajación de los jóvenes ante el virus, el incumplimiento de cuarentenas, el mal uso de las mascarillas o el que no se guarde el distanciamiento social”. La institución insta a no celebrar botellones ni fiestas privadas en las que no se pueda respetar las distancias sociales y limitar el número de asistentes en las quedadas. “No podemos olvidar que nadie es inmune al virus y que la población mayor, la de más riesgo, depende directamente de los actos de los demás. Jóvenes y adultos debemos actuar con responsabilidad”.

Las discotecas vuelven a cerrar

Los hosteleros, que este lunes conocieron que el ocio nocturno de la capital aragonesa quedaba “prohibido”, están convencidos de que tanto los botellones como las fiestas privadas están complicando la situación sanitaria. “Se están celebrando fiestas y reuniones sin ningún control en pisos y chalets y eso debería acotarse. Por nuestra parte, estamos siendo más que escrupulosos con los aforos (actualmente al 50%) y el cumplimiento de las normas”, indica Fernando Izcara, portavoz de la asociación provincial de salas de fiesta y discotecas.

Alberto Campuzano, vicepresidente de Zaragoza Noche, se muestra muy crítico con la nueva coyuntura y las diferencias entre los locales según la licencia que ostenten: “Nos están atropellando vilmente ante el resto de la hostelería. ¿Qué pasa, que el que tiene terraza puede abrir y el resto no?”, se pregunta. “Pedimos a la DGA que recapacite y piense en la doble vara de medir que está utilizando. Si no, iremos a los tribunales por este evidente agravio comparativo. Nos hemos tomado muy en serio la pandemia, somos el gremio que más controles ha pasado, el que más inversiones de todo tipo ha hecho para poder seguir con su actividad, y nos encontramos con este varapalo. Tampoco se nos informa de cuánto va a durar esta situación, si una semana, dos, un mes o varios. El sector está realmente indignado”, concluye.

“Nos sentimos señalados, demonizados”

Detrás de cada bar y de cada discoteca hay, al menos, un empresario y varios trabajadores que dependen de que el negocio sobreviva a final de mes. Pero sin clientes, y por tanto sin ingresos, ese objetivo se convierte de forma automática en una misión imposible. “Venimos de pasarlo mal, muy mal, de vivir unos meses terribles en los que por razones evidentes y que todos entendemos no hemos tenido ningún ingreso. Este nuevo anuncio de cierre total del ocio nocturno es otro golpe que no sé cómo lo vamos a poder encajar”, cuenta Javier Benito, dueño de La Lata de Bombillas, uno de los reductos de música en directo en el casco histórico de la capital aragonesa.

Como otras salas de fiesta, la de la calle Espoz y Mina mantuvo a sus tres trabajadores durante el confinamiento, si bien si la nueva coyuntura se prolonga durante mucho tiempo "va a ser difícil para muchos sostener todo el empleo".

Javier, que se muestra “del todo comprensivo con el problema de salud pública que, parece, se nos echa de nuevo encima”, considera que “existe un doble rasero” que perjudica a negocios como el suyo: “Habrá bares con otro tipo de licencia que abrirán hasta la 1.00 de la mañana, pero nosotros no podremos hacer lo propio, cuando nuestros negocios no son tan diferentes. Esto, con el aforo reducido al 50% como hasta ahora, no es muy diferente a una terraza, que como estamos viendo están hasta arriba de clientes. En este sentido nos sentimos señalados, demonizados”.

La denominada ‘nueva normalidad’ había llevado a locales como el de Javier a tomar medidas inéditas, como señalizar en el suelo zonas acotadas desde las que seguir conciertos en directos, como el que este jueves iba a ofrecer el grupo aragonés Copiloto en La Lata de Bombillas. “Todo apunta, aunque esperamos a leer el BOA para confirmarlo, a que finalmente no se podrá celebrar. Esta situación implica pérdida de empleo para los artistas y para los técnicos de sonido. También afectará a la larga a los camareros y otros empleados en las salas de conciertos y de fiesta. Insisto en que, desgraciadamente, nos sentimos señalados, como si nuestra labor no estuviese enmarcada en una actividad económica o como si valiese menos que otras, cuando la realidad es que generamos empleo”.

Reducción de aforo en cafeterías y terrazas

En la hostelería general, los aforos interiores de los establecimientos hosteleros pasan del 75% actual al 50% (únicamente en mesa, ya que se suprime el uso de la barra), así como del 100% al 75% en terrazas y veladores. Se imponen unas condiciones excesivamente restrictivas y gravosas y sin una justificación aparente en comparación con otros sectores de actividad que previsiblemente van a mantener un aforo del 75%”, asegura el presidente de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza, José María Marteles.

“Debemos recordar que los establecimientos hosteleros han mantenido una actitud ejemplar y están realizando cada día importantes esfuerzos por mantener y extremar las medidas de prevención higiénico – sanitarias en sus negocios. La mejor prueba de ello es que no existe ninguna conexión entre los rebrotes apreciados y el desarrollo de actividades hosteleras. Por el contrario, el origen de mucho de los rebrotes indicados son causa de celebraciones privadas, en las que no existe ningún tipo de control sobre aforos y medidas sanitarias”, apunta el presidente de la asociación hostelera.

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