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El ocio se desplaza hacia las riberas de los ríos de Zaragoza, que apenas tienen controles ante el coronavirus

Los tramos fluviales de la ciudad registran gran afluencia de bañistas, incluso en lugares peligrosos.

Es innegable que la rutina diaria ha cambiado a causa de la covid. Desde hace ya más de tres meses, determinados aspectos de la vida de los ciudadanos han tenido que modificarse más o menos sustancialmente para evitar la expansión de la epidemia. También las formas de ocio están sufriendo cambios y, con la llegada del verano, los espacios naturales de los barrios rurales de Zaragoza y las riberas de los ríos están registrando una afluencia que en ocasiones se torna masiva, sin que exista apenas control, ni ante el virus, ni ante los comportamientos peligrosos que, como ocurrió hace unos días en la peña del Cuervo de Peñaflor con la muerte de un joven de 18 años, pueden acabar en tragedia. Ayer, sobre la una del medio día, ya no cabía allí un alfiler.

Familias, niños pequeños y numerosos grupos de amigos de jóvenes y adultos no paraban de llegar a Peñaflor en busca de un codiciado hueco a la sombra que era, a todas luces, muy escasa. Muchos reconocían haber escogido pasar la jornada del domingo junto a la ribera del río Gállego ante el agobiante calor y la falta de piscinas abiertas. Es habitual, según dijo la alcaldesa del barrio, Mamen López, que haya una gran cantidad de gente, y ahora todavía más. No obstante, el retraso de la apertura de las instalaciones municipales a causa del coronavirus ha provocado, a su juicio, un «traslado del problema», ya que las aglomeraciones no han dejado de producirse, solo que ocurren en otro lugar.

En este sentido, desde el Ayuntamiento de Zaragoza apuntaron que es «imposible vigilar, acotar o señalizar todos los tramos fluviales de las riberas». Solo se haría si fuera un espacio regulado específicamente para el baño, pero no es este caso, por lo que debe regir, según dijeron, la «responsabilidad individual». La peña del Cuervo, como la mayoría de zonas fluviales de la ciudad, no está habilitada específicamente para este fin, aunque tampoco se prohíbe. Por el contrario, sí que está totalmente limitado el baño en los espacios protegidos, como el galacho de Juslibol, y en presas y acequias. En estas últimas, se ha llegado a ver a varios grupos de jóvenes que de forma irresponsable –no solo no está permitido, también es peligroso– se saltaban las reglas.

La alcaldesa de Peñaflor, Mamen López, este domingo en la peña del Cuervo.
La alcaldesa de Peñaflor, Mamen López, este domingo en la peña del Cuervo.
Guillermo Mestre

Para López, la pandemia conlleva «una oportunidad» para mejorar este tipo de zonas naturales. Por ello, pide al Ayuntamiento que se invierta en la creación de una vía ciclista y senderista que conecte de forma más eficaz la zona con el resto de la ciudad, que se incremente la limpieza y que se refuerce el personal de vigilancia. Además, apuesta por la instalación de cartelería que advierta de los riesgos de determinados comportamientos y de la necesidad de cuidar el espacio natural. «Zaragoza tiene que contar con los barrios rurales», enfatizó.

Sin saltos

Afortunadamente, lo que no se veía, al menos ayer, era la habitual hilera de chavales que solían esperar su turno para lanzarse al Gállego desde unos 12 metros de altura, lo que provocó la semana pasada el fallecimiento de un joven. «Es posible que se hayan dado cuenta de que es peligroso, sobre todo los padres y madres porque muchos son menores –señaló–. De todas formas, a las tres horas de que la Policía acordonara la zona ya estaban saltando», apuntó la alcaldesa.

«Esto no es una piscina natural, hay una falsa sensación de seguridad pero las corrientes son muy fuertes debido a la pendiente y bañarse entraña riesgos», señaló López, que recordó además que el agua llega sucia a algunas zonas por la falta de depuradora.

«Es bueno empezar a hablar de estos espacios, pero no criminalizando a la gente que viene. Forman parte de la ciudad y lo que hace falta es educación para aprender a mantener y fomentar el medioambiente y a disfrutar de él de forma segura», incidió.

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