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Zaragoza

coronavirus en aragón

Con mascarilla por la calle a 36 grados: estas son las recomendaciones

Todo apunta a que el Gobierno va a hacer obligatorio el uso de estos productos para prevenir el contagio del coronavirus. La doctora Cenarro ofrece algunos consejos para acostumbrarse a llevarlas haga frío o calor.

José y su hija Nerea, en primer plano a la izquierda, en la Gran Vía de Zaragoza.
José y su hija Nerea, en primer plano a la izquierda, en la Gran Vía de Zaragoza.
Gervasio Sánchez

El uso de mascarillas está a un paso de volverse obligatorio en los lugares públicos, aunque su utilización sigue generando controversia, entre otras cosas, por la falta de costumbre que hay entre la ciudadanía. 

A punto de que suban las temperaturas y se registren las primeras olas de calor en muchas provincias, los expertos aconsejan cómo utilizar estos productos sanitarios de venta libre en farmacias -ahora también en supermercados- sin que su uso suponga un riesgo para la salud de la población. 

"Haga frío o haga calor, la normativa del uso de mascarillas pasa a ser una medida más de contención de la pandemia y, por tanto, va a haber que cumplirla", recalca la doctora Teresa Cenarro, presidenta de la Asociación Aragonesa de Pediatría. 

A juicio de esta doctora, lo importante en estos momentos es "concienciar" a la población de las características preventivas que reúnen estos productos sanitarios, a pesar de que el calor no invite a utilizar mascarillas, ya que puede resultar más incómodo con altas temperaturas. 

"El calor no va a favorecer llevarla, pero no nos va a quedar otro remedio porque es una medida para evitar el contagio y debemos planteárnoslo así. Yo que llevo muchos meses con la mascarilla puesta, que a veces me la quito en la calle porque da calor, al final te acostumbras a ella. Agobiará más en verano, pero igual que salir a la calle cuando hace calor”, asegura esta pediatra, que insta a usarlas con responsabilidad e informándose acerca de cómo llevarlas. 

No hay riesgos derivados de su uso y el calor

Por el momento, no hay estudios científicos que desaconsejen su uso con altas temperaturas, si bien a este respecto la doctora Cenarro puntualiza que la edad marcada por el Gobierno para llevarlas con obligatoriedad es a partir de seis años. "Al principio se habló de los tres años porque más pequeños es más difícil acostumbrarlos, y si andan en carritos o cochecitos ya se tiene en cuenta otra medida de seguridad, como es la distancia", precisa esta pediatra. 

En el caso de los más pequeños, un informe reciente de la OCU habla del riesgo de atragantamiento observado en menores de tres años. Este se produciría, a juicio de esta doctora, al respirar con una mascarilla puesta. "Si les sobra mucha tela, porque es demasiado grande la mascarilla para ellos, se la pueden meter a la boca al inspirar y ser causa de atragantamiento", alerta. 

En estos casos, la doctora Cenarro aconseja recurrir a las mascarillas higiénicas o quirúrgicas, que son más transpirables, y ofrece algunos consejos a la hora de utilizarlas. "Hay que intentar que la talla sea lo más adecuada para que el niño la lleve bien. Además, es muy importante saber colocarla tapando la nariz, la boca y la barbilla. También insistimos en que hay que ponérsela y quitársela con las manos limpias y evitar tocarla o meter el dedo por dentro si nos pica, por ejemplo, la nariz", informa esta médica, que insta a la población a quitarse las mascarillas por las gomas que van detrás de las orejas.

Aunque su uso pueda resultar molesto, esta pediatra insiste en que es una costumbre que debemos adoptar y, de hecho, en su consulta, la experiencia es buena. "Los niños que vienen con sus mascarillas puestas llegan súper orgullosos y estoy convencida de que no van a poner ninguna pega si se les dice que hay que llevarlas para matar al coronavirus. Del mismo modo, ahora las personas asmáticas o con problemas respiratorios, al igual que los niños pequeños, ya se dice que serán una excepción a la hora de utilizarlas, pero el resto de la población tenemos que pensar que estamos siguiendo una medida de detención del virus", concluye esta médica. 

Consejos farmacéuticos

Por su parte, desde el Colegio de Farmacéuticos de Zaragoza aconsejan, en alusión a las altas temperaturas anunciadas, tomar algunas precauciones. "Es muy importante secar el sudor regularmente para evitar que se humedezca muy rápido la mascarilla. Y si vemos que está muy deteriorada, cambiarla por otra", señalan.

Del mismo modo, instan a seguir las recomendaciones que ofrecen las autoridades sanitarias para llevar mejor el calor en los meses de verano:

  • Hidratarse bien.
  • Utilizar protección solar (aplicar media hora antes de ponerse la mascarilla).
  • No hacer esfuerzos físicos.
  • Buscar zonas de sombra.
  • Usar ropa ligera.
  • No bajar la guardia y continuar utilizando mascarillas que cuenten con todas las garantías de protección y acordes a las necesidades de cada persona.
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