Despliega el menú
Zaragoza

solidaridad

Una mercería de Miralbueno se vuelca con la fabricación de mascarillas quirúrgicas

Tras decretarse el estado de alarma que obligó a cerrar su negocio, Gloria abrió de nuevo este lunes, con el único fin de paliar el desabastecimiento de equipos de protección en hospitales y centros de salud.

Varias mujeres hacían fila esta mañana para recoger tela y un patrón para fabricar mascarillas en una mercería de Miralbueno.
Varias mujeres hacían fila esta mañana para recoger tela y un patrón para fabricar mascarillas en una mercería de Miralbueno.
HA

La crisis sanitaria está sacando lo mejor de la ciudadanía y del pequeño comercio: desde panaderos que entregan el pan a domicilio en los pueblos a voluntarios que llevan alimentos a personas mayores, medicamentos e incluso dinero. En la capital aragonesa, en concreto, hay varias iniciativas en marcha para frenar el desabastecimiento de mascarillas en hospitales y centros de salud. Los sanitarios dieron la voz de alarma; y ellos respondieron. Es el caso de Gloria, propietaria de una mercería en Miralbueno. Bajó la persiana el sábado, al decretarse el estado de alarma, y abrió de nuevo este lunes aunque no para vender nada. 

"Me enteré por una señora que trabaja de limpieza en el Miguel Servet, y en cuanto me lo dijo, me ofrecí a hacer mascarillas. Intenté meterme en un grupo que había en Facebook y me dijeron que estaba cubierto. Como la gente me conoce por la tienda, decidí tomar la iniciativa en el barrio. Hice un llamamiento en Facebook el domingo y todas las alumnas que tengo en clase de costura se animaron a participar", cuenta agradecida.  

"Como es pequeña la tienda, les digo que entren de una en una. Hice el anuncio el domingo, pero la solidaridad me ha desbordado. Hoy cuando he venido había fila en la calle"

La respuesta de la ciudadanía le ha desbordado este martes, cuando al ir a abrir de nuevo el negocio para entregar telas, patrones y medidas, se ha encontrado una fila de mujeres esperando colaborar a las puertas de su pequeño comercio. Allí, guardando las distancias, como en el resto de establecimientos abiertos en la ciudad, Gloria dispone de telas y materiales de confección que facilita a quienes se ofrecen a ayudar. Como el negocio es "pequeñito", las recibe de una en una. No cobra nada por las telas y si alguien necesita cinta, trenzadera o goma para elaborar estas piezas la deja a precio de coste. "Yo no gano nada. Hablé con los comerciales para ver si podían traerme más cosas, pero está todo cerrado... Yo misma tengo la tienda cerrada y solo abro para hacer mascarillas. No vendo otra cosa y lo que tenía se ha agotado en un solo día", afirma. 

Gloria se muestra sorprendida porque en las últimas horas, desde que puso el anuncio en Facebook, ha recibido llamadas de otros barrios de la ciudad, además de despertar el interés de los vecinos de la zona. "Hoy me han llamado de Casablanca, los vecinos de Miralbueno se están volcando. ¡Es una pasada! También hay asociaciones del barrio, como Santa Bárbara, que han venido, y así todo el mundo. Estoy muy agradecida porque la gente está colaborando mucho", dice mientras se prepara para acercarse al Hospital Clínico a por más telas. 

Los sanitarios recomiendan que todas las mascarillas que se fabriquen sean con telas 100% algodón. Gloria comenta que el primer día se llevó seis piezas enteras, y ya las ha repartido todas. "Las parto por la mitad, les hago el patrón en papel para que la gente que no sabe sepa hacerlas con las medidas adecuadas, para que no haya ningún problema; y cuando tenga bastantes las iré llevando en bolsas al Clínico para que las puedan desinfectar y utilizar allí", señala. 

Por lo pronto, están utilizando todo telas de algodón e insisten en que si alguien tiene telas o sábanas viejas se pueden desinfectar y aprovechar de esta manera para ayudar a frenar el desabastecimiento. El tamaño de la pieza recomendado es de 19x19, para que puedan hacerse tres pliegues y que quede rectangular cada una de ellas. "Tampoco nos vamos a quitar de una cosa para dar a otra -dice en alusión a las sábanas hospitalarias-, por eso insistimos en que si alguien tiene telas o sábanas viejas en casa se pueden aprovechar, aunque sean de dibujos, da igual. Lo importante es que haya mascarillas", subraya la propietaria de esta mercería de barrio. 

Etiquetas
Comentarios