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La capilla de Zaragoza que no cierra: 24 horas de silencio

La capilla de San Pascual Bailón se encuentra en la plaza de la Seo de Zaragoza y está abierta todo el día, durante 362 días al año. 

Capilla de San Pascual Bailón, en Zaragoza.
Capilla de San Pascual Bailón, en Zaragoza.
Oliver Duch

Zaragoza duerme. La mayoría de las luces de los edificios están apagadas, algunos semáforos cambian de color sin que nadie haga uso de ellos y las calles son desiertos. A pesar de la silenciosa estampa, esa inactividad no es real.

En el servicio de Urgencias están operativos, también hay parejas de la Policía Local o Nacional que patrullan y más de una farmacia cumple la guardia. A esto se suman las recepciones de los hoteles y algunas funerarias. Los supermercados que anuncian 24 horas, no lo están, al menos en la capital aragonesa.

Por la calle de Don Jaime I circula algún taxi aislado, tampoco muchos. A pesar de ser el centro de la ciudad, no transita casi nadie. Posiblemente, el último indicio de vida ha sido el camión de recogida de basura que ha circulado por las inmediaciones. Muy cerca de este enclave del Casco Histórico hay un local que también está abierto las 24 horas del día, las 168 de la semana. Esa apertura continuada no le hace más aparente, sino que pasa desapercibido para muchos vecinos de Zaragoza. Es la capilla de San Pascual Bailón, la única de Aragón que ofrece servicio ininterrumpido, sin cerrar.

Durante las horas de sol es un ir y venir. Ciudadanos que pasan por la puerta entran, tienen unos minutos de intimidad y salen, de media una docena de personas siempre ocupa la bancada. Tras cruzar la puerta automática de cristal, en la que se refleja la plaza de la Seo, se descubre un coqueto lugar: sencillo y de materiales humildes, tal y como señalan sus moradores. No es de grandes dimensiones, es el espacio justo donde cabe una hilera de cuatro bancos. Miran hacia el altar, sobre el que descansa el Santísimo, motor de esta capilla porque se trata de Adoración Perpetua. A cada lado de él, seis cirios alumbran. De la pared también cuelgan un par de lámparas y una talla de la Virgen del Pilar completa la imagen. También un Cristo.

"Es muy difícil encontrar un lugar de rotundo silencio como este"

El ruido de la calle no se siente en el interior de la capilla. Eso es lo que más valora María, oradora y coordinadora de turno: "Es muy difícil encontrar un lugar de rotundo silencio como este". "Entras con la cabeza efervescente, pero después dimensionas las preocupaciones. Te pacifica", añade.

A través de las láminas opacas penetra la luz desde la plaza de la Seo. No pasa lo mismo por la noche, cuando también permanece abierta. Entonces es un ambiente más tranquilo, más íntimo. "Se cierra la puerta, pero si se llama, en principio, se puede entrar", señalan las oradoras. Ellas forman un grupo de alrededor de 500 personas laicas, desde veinteañeros hasta nonagenarios, todas organizadas en turnos: mañana, tarde, noche y madrugada. Durante todas las horas hay varios oradores que permanecen dentro, cada uno elige el horario. Dada su ubicación la mayoría procede de la capital aragonesa, sin embargo, al ser la única de la Comunidad, también hay quién se desplaza desde Cuarte de Huerva, Ejea de los Caballeros e, incluso, de alguna localidad de Navarra.

"Los colores políticos se queda en la plaza de la Seo, también el equipo de fútbol. Todo"

Se trata de jubilados, estudiantes o trabajadores que, tras cumplir con su cita semanal de madrugada, por ejemplo, acuden a sus compromisos laborales. "Hay personas que tienen el turno de 2.00 a 3.00 y después se levantan a las 8.00 para ir a trabajar. Es un 'meritazo", considera María. Las personas consultadas viven esto como un "voluntariado". Coinciden en que en este lugar todos son iguales: "Los colores políticos se quedan en la plaza de la Seo, también el equipo de fútbol. Todo".

Visitar este lugar para algunos forma parte de su rutina diaria. Acuden 362 días al año; las únicas jornadas que cierra no son días concretos, sino que varían en función de la Semana Santa, ya que es desde el mediodía del Jueves Santo hasta primera hora del Domingo de Resurrección, una franja fijada por la Iglesia. El resto de días está operativa, también en Navidad. "Hace unos años me tocó venir el 24 y 31 de diciembre, de 21.00 a 22.00", indica otra coordinadora, María Jesús.

Como esta, en España son 59 capillas las que dan servicio 24 horas. Desde el pasado mes una más, porque a finales de enero se inauguró la segunda de La Coruña. La de Zaragoza fue la vigesimosegunda del país y fue inaugurada en junio de 2011, impulsada por el Arzobispado de Zaragoza, por lo que es diocesana. El padre argentino Justo Lofeudo fue el promotor de este lugar, según corroboran las oradoras consultadas. "Estuvo unas 2 o 3 semanas y acudió a 5 o 6 parroquias", relatan. El resto lo hizo el boca a boca.

En Madrid se encuentra una de las más conocidas de España: 'Trocito de cielo'. Se ubica en el barrio de Chueca, en la travesía Belén, y es gestionado por las misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada.

El aragonés San Pascual Bailón

Esta capilla de Adoración Perpetua recibe el nombre de un santo aragonés. La tradición cuenta que San Pascual Bailón nació en Torrehermosa, una localidad perteneciente a la Comunidad de Calatayud. Se dice que Pascual era un pastor del pueblo que se caracterizó por la devoción a la Eucaristía.

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