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Zaragoza

Crónica política

Azcón encara su primera cuesta de enero

El gobierno PP-Cs del Ayuntamiento de Zaragoza inicia 2020 con tres objetivos: consensuar la operación Romareda, organizar la comisión bilateral con la DGA y aprobar el presupuesto.

Jorge Azcón, en un pleno de julio del año pasado.
Jorge Azcón, en un pleno de julio del año pasado.
José Miguel Marco

Después de las vacaciones navideñas, el año nuevo llega a Zaragoza con una apretada agenda política. La aprobación de los presupuestos, la operación Romareda o la comisión bilateral con la DGA serán los principales objetivos de Jorge Azcón en su primera cuesta de enero como alcalde. Pero este mes también se asoma después de que haya pasado el tiempo suficiente para consolidar los roles de unos y otros en la Casa Consistorial y para que gobierno PP-Cs empiece a cincelar su proyecto. ¿Como inicia el Ayuntamiento de la capital este 2020?

La agenda se acelera

Hay tres asuntos que van a propiciar debates de largo recorrido.El más inmediato es el presupuesto. El día 14 expira el plazo de enmiendas y el gobierno PP-Cs quiere tener perfilado para esas fechas un principio de acuerdo con Vox, grupo de la que depende la aprobación de las cuentas. Hasta ahora la formación de extrema derecha no ha forzado la máquina y no se espera que ocurra en este caso, salvo que la dirección de este partido en Madrid decida lo contrario.

Con el presupuesto aprobado en enero, el gobierno PP-Cs lanzaría un mensaje de estabilidad. Eso sí, serán unas cuentas sin alegrías, con escasa inversión y pensadas para resolver los problemas económicos heredados. La evolución de la situación económica y la formación de un Gobierno de izquierdas en España marcarán el contexto político nacional y, por tanto, el debate municipal.

El nuevo estadio, a la espera

La reforma del campo de fútbol fue uno de los reclamos electorales de Azcón y el primer proyecto que anunció nada más ser elegido. PP-Cs lleva meses trabajando en una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permita financiar la obra, pero la falta de acuerdo con el PSOE ha retrasado la iniciativa.

Uno de los objetivos del gobierno ha sido lograr un proyecto consensuado, con el club y la DGA, gobernada por los socialistas, piezas que el alcalde considera imprescindibles para que la reforma tenga éxito después de tres iniciativas frustradas. El gobierno PP-Cs lleva desde octubre intentando desbloquear la operación y ya no quiere esperar mucho tiempo más. Diversas fuentes municipales apuntan a enero como mes límite para relanzar la reforma.

La cumbre bilateral

Además del campo de fútbol, la comisión bilateral fue otra de las cuestiones que quedaron en la nevera del año 2019. Tras una reunión en septiembre entre Azcón y el presidente autonómico, Javier Lambán, dio la impresión de que la buena relación que mantienen ambos dirigentes iba a agilizar los acuerdos, pero el proceso electoral de noviembre aparcó la negociación.

Las deudas mutuas, la financiación, el sellado del vertedero o la ampliación de Plaza son algunos de los asuntos que las dos administraciones quieren acordar, además de mejorar las relaciones institucionales. Se espera que la comisión se celebre este mes o el próximo y los equipos de las dos administraciones ya han acelerado los trabajos preparatorios.

Mayoría con solo ocho ediles

Azcón no solo no ganó las elecciones, sino que es el alcalde con menor respaldo en las urnas desde las municipales de 1979. Solo obtuvo 71.818 votos y ocho ediles. Bien es cierto que el panorama de fragmentación política no tiene precedentes, pero la aritmética es cruel. Eso sí, pese a su magro respaldo electoral, Azcón ha logrado construir una mayoría mucho más estable que en gobiernos del pasado, especialmente si se compara con el de ZEC, marcado por los conflictos con sus socios.

El pacto con Cs, que aporta seis ediles, evoluciona sin tensiones aparentes y Vox, con dos, mantiene un perfil bajo que facilita una convivencia sin estridencias. La mayoría de 16 ediles se impone pleno tras pleno a la izquierda y, a la espera de lo que pase con los presupuestos, eso es oro para un gobierno. Con ocho concejales, Azcón se maneja con la soltura de una mayoría absoluta.

Frente a la izquierda

El alcalde abrió su mandato en junio con un llamamiento al diálogo, pero las relaciones con los grupos de izquierdas, especialmente con el PSOE, se han deteriorado progresivamente. El momento más grave se produjo con el plante de la oposición en el pleno de diciembre, cuando Azcón utilizó su prerrogativa de cerrar los debates para lanzar una invectiva contra la oposición, desdibujando su perfil institucional como presidente del pleno y evidenciando que el PP carece de un ‘killer’ alternativo para entrar al cuerpo a cuerpo con la izquierda. Azcón ya lo venía haciendo en plenos anteriores, hecho que ha sido aprovechado por la oposición para articular el relato del alcalde autoritario.

El papel de la oposición

Pero la oposición está teniendo muchas dificultades para marcar la agenda. El PSOE está lastrado por la inexperiencia de un grupo renovado, que aún no encuentra su espacio frente al resto de los partidos de izquierda, situados en el extremo del tablero. Por eso los populares gustan de presentar al secretario general del PCE, Alberto Cubero, como líder de la oposición, frente a Pilar Alegría, sabedores de que el dirigente comunista nunca será alternativa por su radicalismo. 2020 servirá para determinar el margen de recomposición de la izquierda y para consolidar sus liderazgos de cara a los próximos tres años.

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