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Zaragoza

ELECCIONES GENERALES 10-N

La debacle de Cs da el segundo escaño al PP y ratifica los tres del PSOE en Zaragoza

La formación naranja pasa de segunda a quinta fuerza y pierde a su senadora. Los conservadores y la ultraderecha son los únicos que logran ganar votos.

Pedro Sánchez, junto a Javier Lambán y Susana Sumelzo, en el acto electoral celebrado en Zaragoza, el 19 de junio de 2016.
Pedro Sánchez, junto a Javier Lambán y Susana Sumelzo, en el acto electoral celebrado en Zaragoza.
Guillermo Mestre

El severo varapalo electoral que este domingo ha sufrido Ciudadanos en la provincia de Zaragoza ha permitido revalidar el liderazgo del PSOE y recuperarse al PP, que se convierte así con claridad en segunda fuerza. El hundimiento de la formación naranja, que se queda sin representación aragonesa en el Congreso y el Senado, ha posibilitado a los populares obtener su segundo escaño y ha confirmado el tercero de los socialistas, el de Noemí Villagrasa, que hace solo seis meses se lo estuvo disputando toda la noche con Ciudadanos y al final lo ratificó, gracias al voto exterior, con una exigua diferencia de 301 votos.

La noche ya comenzó aciaga para la formación naranja, puesto que a las 21.05, con el 13,6% del voto escrutado, ya se quedaba sin representación. Y lo peor del recuento para los correligionarios de Albert Rivera fue que la diferencia para obtener el escaño, que Rodrigo Gómez se disputaba al principio con el del cuarto partido en voto, Pablo Echenique (Unidas Podemos), se fue agrandando cuando pasó a hacerlo con el tercero del PSOE conforme avanzó la noche. En esta ocasión, le han faltado casi 6.000 votos, no ya para su segundo parlamentario, sino para revalidar al que obtuvieron en 2015.

Su debacle no tiene paliativos, ya que de dar el sorpaso al PP y convertirse en la segunda fuerza ha pasado a ser la quinta, solo superando a la coalición Más País, CHA y Equo. En seis meses ha pasado de 115.651 a 46.645 votos, de rozar el 21% a tener que conformarse con representar poco más del 9%.

Tampoco se puede decir que le haya ido bien a coalición de Errejón, asociada a los nacionalistas únicamente en Zaragoza. Sus responsables eran conscientes de que lograr un escaño no estaba a su alcance, pero no por ello ha dejado de ser poco digerible la jornada para su candidato, Carmelo Asensio: se ha dado su segundo varapalo electoral del año, tras haberse quedado a las puertas de mantenerse en el Ayuntamiento de Zaragoza. La cosecha nacional se limitó a 22.989 votos, el 4,51%. En las autonómicas celebradas en mayo, presentándose en solitario, Chunta obtuvo en la provincia 33.323 papeletas, el 6,92 %.

El beneficiario directo del batacazo de Ciudadanos es el PP, que logra que a su diputado nacional Eloy Suárez le acompañe el hasta ahora coordinador de Alcaldía en la capital aragonesa, Pedro Navarro. Además, la senadora naranja Ana Pilar Velilla cederá el testigo al alcalde de Calatayud, el popular José Manuel Aranda.

Los conservadores son, junto a Vox, los únicos que han lograron subir en votos. En su caso, ganan casi 20.000 votos, de 99.527 a 119.421, y pasan a sumar más del 23%, cinco puntos adicionales respecto al pasado 28 de abril. No obstante, solo logra recuperarse del desastre que sufrió hace seis meses, dado que sigue lejos de las 179.211 papeletas que logró en 2016, cuando ocupaba el liderazgo en la provincia.

La línea de recuperación es más que clara en las filas del PP si se tiene en cuenta que en las autonómicas celebradas en mayo aún cayeron un poco más y se quedaron con 98.015 sufragios, un 20,34%.

Su ascenso es compartido con Vox, que gana otros cinco puntos y logra un 18% al crecer de 70.663 a 91.978 votos. Esto lo convierte en la tercer fuerza con mayor respaldo gracias, entre otras cosas, a ser los más votados en el quinto municipio de la provincia, Cuarte de Huerva, además de en María y volver a serlo en Cadrete y La Muela, y ser los segundos en otras localidades importantes, como Utebo y Alagón. De este modo, se convirtió en la referencia de la derecha en el entorno metropolitano.

Los que no han sufrido nervios han sido los socialistas, ya que el recuento les daba en todo momento los tres diputados que ya tenían, además de sus tres senadores, todo lo contrario que en Teruel. Pese a dejarse más de 16.000 votos (de 173.557 pasa a 157.420), el PSOE se mantiene como partido hegemónico con casi un tercio del voto, el 30,85%.

Mientras, en Unidas Podemos sufren otro importante retroceso, que les ha llevado a pasar de cosechar 104.199 papeletas en 2016 a 77.555 hace seis meses y quedarse ahora con 57.398. Eso sí, Echenique seguirá como único diputado de la formación en Aragón.

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