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El Ayuntamiento pospone un año la reforma de las piscinas de Casetas por retrasos en la tramitación

El gobierno aplaza la obra al no poder garantizar la reapertura para el próximo verano y culpa a ZEC, mientras
los vecinos ven "falta de voluntad política".

Imagen de las piscinas de Casetas, esta semana, tras el cierre de temporada.
Imagen de las piscinas de Casetas, esta semana, tras el cierre de temporada.
Raquel Labodía

Los vecinos de Casetas tendrán que esperar un año más. El Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido posponer la reforma integral de las piscinas municipales del barrio rural más poblado de la capital aragonesa. La obra, que cuenta con un presupuesto de 950.000 euros, debía haber empezado este mes de septiembre para poder reabrir las instalaciones el próximo verano. Sin embargo, un retraso en la tramitación administrativa ha dilatado los plazos y ha obligado al gobierno a suspender la intervención hasta 2020.

Fuentes del área de Deportes, que dirige la concejal Cristina García, acusan al anterior equipo de gobierno de ZEC de haber dejado la tramitación a medias. En concreto, la propuesta inicial, incluida en el convenio entre el Ayuntamiento y la Diputación de Zaragoza, estaba dotada con 500.000 euros para renovar los vasos, que sufren graves filtraciones de agua.

Posteriormente, se optó por ampliar el proyecto para hacer una intervención integral del conjunto de las instalaciones, lo que elevó el coste previsto hasta los 950.000 euros. Sin embargo, desde el gobierno PP-Cs critican que «el anterior responsable de Urbanismo no firmó la ampliación presupuestaria necesaria antes de las elecciones».

Tras la cita con las urnas y los consiguientes retrasos por el traspaso de poderes, la tramitación del proyecto se dilató lo suficiente como para que, tal y como se temían y habían advertido los vecinos, haya sido necesario suspender la ejecución de las obras. «No se podía garantizar que estuvieran listas para la próxima temporada, y no se puede dejar a Casetas todo un verano sin piscinas», explican desde Deportes, donde defienden que «no se podía correr riesgos».

"No se podía garantizar que estuvieran listas para la próxima temporada"

La explicación, en todo caso, no convence ni a los vecinos ni al anterior equipo de gobierno de ZEC. El exalcalde, Pedro Santisteve, cree que se podría haber sacado adelante la reforma. «Esta es una obra imprescindible para el barrio y tiene que abordarse inmediatamente ya que existen los medios y presupuesto para llevarlo a cabo. Lo que no existe es voluntad política para hacerlo», asevera.

Idéntico argumento esgrime el alcalde del barrio rural, el socialista José Luis Román: «Casetas lo pedía desesperadamente, estaba el dinero y el proyecto, creo que falta voluntad política», lamenta. Por su parte, el presidente de la asociación de vecinos, José Luis Almenara, muestra su «sorpresa» y «desagrado» al conocer el aplazamiento de las obras durante un año y advierte de que «eso quiere decir que el próximo verano se abrirán las piscinas en precario». Por ello, anunció «protestas y movilizaciones».

"Casetas lo pedía desesperadamente, estaba el dinero y el proyecto"

Graves fugas de agua

La principal deficiencia del CDM Aguas Claras de Casetas son las cuantiosas fugas de agua que sufren sus vasos. En concreto, estas piscinas municipales pierden cada día de temporada 225.000 litros, es decir, el 15% de su capacidad total, cuando el Gobierno de Aragón recomienda que la renovación de aguas ronde el 5%.

Al evidente coste económico que supone la reposición del agua perdida se unen las posibles afecciones medioambientales de que tal cantidad de líquido se desborde por el subsuelo. «Es un desastre ecológico», advierte José Luis Almenara, que recuerda que «Casetas es una zona de dolinas y puede estar socavando la cimentación».

La obra de la Hípica avanza en plazo y estará en primavera

Al margen del proyecto de reforma de las piscinas de Casetas, la otra gran inversión del área de Deportes de este año es la rehabilitación del CDM Gran Vía, conocido popularmente como la Hípica, que ha permanecido cerrada este verano. Los trabajos comenzaron a principios de mayo y contaban inicialmente con un plazo de 11 meses. Según fuentes municipales, «las previsiones se están cumpliendo», y las instalaciones estarán listas para la próxima primavera.

Tras la demolición y los movimientos de tierra necesarios –se ha proyectado una renovación integral–, ahora los trabajos se centran en la ejecución de los tres nuevos vasos, que avanzan de forma paralela. Además, esta semana se comenzará a elevar el muro que separará las piscinas de la zona deportiva y de ocio.

La remodelación cuenta con un presupuesto de 1,2 millones y, como el proyecto de Casetas, también sufrió numerosos retrasos administrativos.

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