Zaragoza

Obituario

Muere Chesús Bernal, político de Chunta

El profesor de francés, fundador de CHA y parlamentario brillante durante 16 años, fallece de cáncer de páncreas a los 59 años. La capilla ardiente permanecerá abierta de 18.00 a 21.00 en las Cortes de Aragón.

El profesor de francés, fundador de CHA y parlamentario brillante durante 16 años, fallece de cáncer de páncreas a los 59 años.

“Aragón era su gran pasión. Creía en este país, en su historia y en su gente, y le dedicó su vida de todas las maneras que podía y que consideraba eficaz, desde la cultura y la política”, dice José Ignacio López Susín, Director de Política Lingüística del Gobierno de Aragón, acerca de su gran amigo Chesús Bernal, doctor en Filología Románica, profesor de francés en Teruel en sus inicios y en Zaragoza, director de los Cursos Extraordinarios de la Universidad de Zaragoza y político, uno de los fundadores de Chunta Aragonesista en 1986, que ha muerto en la mañana de este viernes. 

La capilla ardiente con los restos de Chesús Bernal se instalará este viernes, de 18.00 a 21.00, en el Palacio de la Aljafería, según ha anunciado la presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba.

Chesús Gregorio Bernal Bernal (Valtorres, 1960-Zaragoza, 2019) ha fallecido en el hospital Clínico a consecuencia de un cáncer de páncreas que se le reveló hace un lustro. Poco antes del fin, “conmovía cómo se agarraba a la vida, ante su gran familia, su mujer y sus hijos, sus hermanos y cuñadas y sobrinos”, decía López Susín, y lo mismo confirmaba el vicerrector José Domingo Dueñas, otro de sus grandes amigos: “Ya sabía cómo son los Bernal. Como una tribu de afectos, pero me impresionó todo ese cariño. Creo que a Chesús, que había sido vehemente y apasionado, la enfermedad le había vuelto más tranquilo. Había recuperado la calma y miraba el mundo con un nuevo sosiego y con felicidad. Creía que saldría adelante. Es un caso excepcional: cariñoso, tolerante, de una inmensa generosidad. En la política, ha sido un orador magnífico”, dice el estudioso de Ramón José Sender.

Chesús Bernal estudió en los Carmelitas en Salamanca y en la universidad castellana hizo los dos primeros cursos de comunes, pero luego ya acabó Filología Románica en Zaragoza. Se especializó en francés y apostó por el occitano (al que dedicó su tesis doctoral), las lenguas populares francesas y el aragonés, que ha sido uno de sus intereses más constantes. Con Francho Nagore editaría un ‘Diccionario aragonés’ (Rolde, 1999), que se encontró en una librería de viejo de Barcelona, un vocabulario de 51 páginas. Y ahora trabajaba, también con Nagore, en una edición del poema ‘Razón feita d’’amor’, un texto pionero de los términos aragoneses, que se halla en la Biblioteca Nacional de París.

Chesús Bernal pertenecía desde finales de los años 70 a la Asociación Rolde de Estudios Aragoneses, que crearía poco más tarde la revista ‘Rolde’ y su línea de publicaciones. Chesús perteneció al comité de redacción y más tarde, en sus períodos de mayor actividad política, al consejo asesor.

En 1986, cofundó la Chunta Aragonesista, que no tardaría en convertirse en la tercera fuerza política de Aragón. Fue elegido diputado parlamentario en 1995, fue candidato a la presidencia de Aragón y permaneció en las Cortes de Aragón hasta 2011. Su despedida entonces aún conmueve ahora: defiende su condición de “servidor público”, su compromiso con Aragón y su defensa de la actividad política y del parlamentarismo.

José Ignacio López Susín dice que “ha sido el mejor parlamentario de la Comunidad, lo digo desde la subjetividad más absoluta, pero estoy absolutamente convencido de ello. Y era un entusiasta, positivo, vitalista. Poseía una memoria increíble y llevaba siempre unas agendas donde anotaba todo lo que le interesaba: citas, historias, palabras, pequeños gestos o hechos. En esas agendas hay una historia secreta de Aragón.

Chesús Bernal estaba casado con la periodista Elena Bandrés y era padre de tres hijos: Guillén, Iguázel y Chaime. Era un forofo absoluto el Real Zaragoza; hace unos días lo vio jugar en la Romareda ante el Elche. Fue un momento de absoluta felicidad, con victoria incluida. Y unos días antes, desmejorado ya, había asistido en Campo a un homenaje a Gaspar Torrente, uno de sus referentes del aragonesismo, como también lo fueron José Antonio Labordeta, Eloy Fernández Clemente y Emilio Gastón. Chesús Bernal nunca se sintió un radical, pero sí "un aragonesista de pies a la cabeza que se identificaba con autores como Ignacio Martínez de Pisón y con la literatura aragonesa, de manera muy especial", decía José Domingo Dueñas. El consejero José Luis Soro resumió su dolor y su llanto: "Se ha ido Chesús, mi amigo del alma".

El bibliófilo y escritor José Luis Melero explica: "Éramos como hermanos. Nos conocemos y nos queremos desde hace 41 o 42 años. Lo que más me impresiona de él es esa capacidad para servir a unos ideales con entrega absoluta, con una increíble capacidad de sacrificio, y sin esperar nada a cambio. Creo que esa es la mejor enseñanza que deja a las futuras generaciones. Su gran sueño, sospecho, habría sido ser presidente de su Comunidad Autónoma, de su país. Y lo habría hecho de maravilla: era un intelectual, un gran parlamentario, un hombre rocero y cariñoso, un trabajador incansable".

Chesús Bernal dijo en estas páginas: “Si históricamente Aragón se ha caracterizado por algo, es por la tolerancia y la convivencia de culturas. No hay más que verme, que soy un cruce de entre cristianos y musulmanes”.

Etiquetas
Comentarios