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fiestas

La patata de Cella se promociona con un guiso de 3.000 raciones

La Feria de la Patata culmina en una multitudinaria comida a base de 1.000 kilos de tubérculo local, 400 de carne de toro y 160 de caracoles.

Uno de los cocineros da los últimos toques al monumental guiso de patatas con carne de toro.
Uno de los cocineros da los últimos toques al monumental guiso de patatas con carne de toro.
Antonio Garcia/Bykofoto

Los jardines y zonas verdes del entorno de la Fuente de Cella se han llenado este domingo de mesas para dar cuenta de un monumental guiso del tubérculo local con carne de toro. En total, se han preparado y servido 3.000 raciones de una comida que se han encargado de preparar medio centenar de voluntarios bajo la dirección de Victoria Rubio, una ama de casa a la que no le ha temblado el pulso a la hora de cocinar el multitudinario almuerzo, que constituye el acto central de la XXI Feria de la Patata. Los ingredientes utilizados para elaborar la receta han sido también apabullantes: 1.000 kilos de patatas de Cella, 400 kilos de carne de toro, 140 kilos de pimientos verdes, 50 kilos de champiñones, 150 kilos de cebollas y 160 kilos de caracoles. La preparación ha empezado a las 08.00 y el resultado se ha podido consumir en torno a las 14.00.

La comida popular ha atraído a comensales de la localidad, pero también de poblaciones vecinas, como Santa Eulalia y Villarquemado, y también de lugares más lejanos, como Zaragoza, Valencia o Madrid. El concejal Santiago Navarro explica que muchos veraneantes que se sacaron el bono para disfrutar de los actos de las fiestas patronales -que incluía la comida de la Feria de la Patata- han regresado a la localidad para degustar el guiso. Quienes han optado por pagar el tique para la comida han abonado cinco euros, que les ha dado derecho a una generosa ración de guiso, pan, vino y cubiertos. "El postre lo tiene que poner cada uno, que el precio no da para más", puntualizaba una de las voluntarias.

La expectación en torno a la hoguera donde hervía la monumental cazuela era máxima durante toda la mañana. Una hora antes de que empezarán a servirse las raciones, el entorno de la Fuente y de la Plaza de Toros estaban colapsados por cientos de vehículos estacionados. Sus ocupantes se habían dispersado por las arboledas cercanas en busca de lugares sombreados para montar las mesas y sillas de pícnic. La animación se ha completado con un mercadillo y atracciones para los niños.

Victoria Rubio impartía instrucciones y degustaba el caldo en el que se cocían las patatas y el resto de ingredientes mientras el aire se llenaba de olor a guiso con fundamento. Rubio ha explicado que, aunque no es una cocinera profesional, le gusta cocinar y no tiene "miedo" de afrontar el reto de preparar la comida multitudinaria que es la seña de identidad de la Feria. Señala que "todo el pueblo" colabora en la preparación pelando patatas, vigilando el fuego, sirviendo las raciones o en labores de logística. Además, también dio mucho trabajo la preparación de 620 tortillas a base, como no, de patatas de Cella que se consumieron en la noche del sábado dentro de 2.500 bocadillos. 

Voluntarios y miembros del Ayuntamiento posan junto a la hoguera donde se cuecen las patatas con carne de toro.
Voluntarios y miembros del Ayuntamiento posan junto a la hoguera donde se cuecen las patatas con carne de toro.
Antonio Garcia/Bykofoto

El objetivo de la Feria de la Patata de Cella es promocionar el tubérculo de excepcional calidad que se produce en la localidad, regado con el agua de la Fuente, el pozo artesiano más grande de Europa. Sin embargo, el cultivo no termina de despegar y este año la producción rondará las 350 toneladas, la mitad que en 2021, según explica Cristóbal García, un productor miembro de la Cooperativa del Campo local. Este agricultor cuenta que la superficie sembrada se ha reducido respecto al año pasado y ronda las 12 hectáreas. A su juicio, el encarecimiento de los costes -gasóleo, fertilizantes y fitosanitarios- desanimó a los agricultores y, además, la campaña se ha visto mermada por las olas de calor y dos granizadas. 

Una de las principales consecuencias de la granizadas es, según asegura Cristóbal García, el retraso de la cosecha, que debería empezar a recogerse actualmente pero que tardará en torno a tres semanas en estar disponible. Para elaborar el guiso con carne de toro ha habido que cosechar con antelación alguna parcelas. El agricultor explica que, aun en años normales, el lento crecimiento del tubérculo en la localidad es una de las principales causas de su singular calidad, unido al clima, a una tierra propicia y al agua de riego asegurada. 

Los agricultores y los cocineros coinciden en que la patata local es de una consistencia excepcional en los guisos y también frita. Añaden a eso que su conservación es mucho más fácil y prolongada que la de otras patatas de crecimiento más rápido. A pesar de sus bondades, Cristóbal García es pesimista sobre el futuro del cultivo. Pero hoy, la patata es, sin duda, la reina de la fiesta.

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