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Huesca

El asesino de Naiara, en huelga de hambre y bajo un protocolo antisuicidio

Su abogado, que ha ido a comunicarle la condena de prisión permanente a Zuera, dice que no come nada desde hace 12 días. 

Iván Pardo, en la sesión de este viernes del juicio con jurado que se sigue contra él por asesinar presuntamente a su sobrina Naiara.
Iván Pardo, en la sesión de este viernes del juicio con jurado que se sigue contra él por asesinar presuntamente a su sobrina Naiara.
EFE

Iván Pardo, de 37 años, primer condenado en Aragón a prisión permanente revisable por asesinar en Sabiñánigo a su sobrina, Naiara Briones, de 8 años, está en huelga de hambre y sometido a un protocolo antisuicidio en la prisión de Zuera, a la que fue trasladado hace varias semanas desde la cárcel de Daroca para asistir al juicio en la Audiencia de Huesca. Su abogada, María Gabasa, lo ha encontrado "muy mal" cuando este viernes ha ido al centro penitenciario a comunicarle la sentencia, hecha pública el pasado miércoles. 

Iván Pardo no tenía conocimiento del fallo que lo condena a prisión permanente revisable por el delito de asesinato con alevosía y la agravante de minoría de edad de la víctima, y a 2 años de cárcel por malos tratos continuados en el ámbito familiar, "pero no le ha sorprendido". Esperaba la máxima pena contemplada por la ley, a tenor del veredicto de culpabilidad del jurado, que escuchó personalmente el pasado 24 de septiembre, un día después de concluir la vista oral.       

La letrada le llevó la sentencia, que no le había sido notificada ni conocía a través de los medios de comunicación, ya que está solo en una celda y no tiene información del exterior. No oye la radio, no ve la televisión y no lee los periódicos. Gabasa le ha aconsejado presentar un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón y él se ha mostrado de acuerdo con la apelación, único medio de librarse de la prisión permanente. Esta pena solo le será revisada, de confirmarse el fallo, dentro de 25 años, cuando tenga 62 años. El castigo, asegura, lo tenía "interiorizado y asumido". 

"Lo he visto mal, muy mal, está completamente abatido", ha señalado su defensora, que ha intentado convencerlo de que vuelva a comer. Lleva 12 días sin ingerir alimentos, de forma voluntaria, y está en el programa antisuicidios. "En la prisión están muy pendientes de él, pero no le han obligado a comer. Empieza a ser ya un periodo preocupante". Gabasa lo vio el día 24, cuando el jurado emitió el veredicto. "Pero hoy me he quedado muy impactada por su aspecto, demacrado, completamente abatido. La condena ya la tenía interiorizada, pero el arrepentimiento le está pesando", ha comentado la letrada, quien asegura que permanece solo en una celda "y no se relacionada con nadie". 

No es la primera vez que está bajo protocolo antisuicidio, ya que durante los días del juicio ya se le sometió a un estricto control, con revisiones cada poco tiempo. Iván Pardo está en prisión provisional desde el 7 de julio de 2017, un día después de asesinar a su sobrina, tras someterla a torturas durante horas y a malos tratos en los días previos. Los castigos se debían, según él, a que no hacía los deberes, aunque el curso estaba acabado y la pequeña, de 8 años, había aprobado todas las asignaturas. 

Cuando las asistencias sanitarias llegaron a la casa argumentó que se había caído por las escaleras, pero los médicos pronto se dieron cuenta de la mentira a la vista de la lesiones de la niña, que murió horas después en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico por los golpes en la cabeza contra el suelo y una mesa. Su cuerpo presentaba además 56 lesiones externas.

Pardo estaba en la cárcel de Daroca pero su defensa pidió que 15 días antes del juicio fuera trasladado a Zuera para que ella pudiera visitarlo y preparar la vista oral con jurado en Huesca, que se prolongó del 15 al 23 de septiembre. Este sábado regresará a Daroca. La abogada recurrirá la sentencia porque entiende que no hubo asesinato, que su intención no era matar a la niña sino castigarla, pero "se le fue la mano".

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