Despliega el menú
Huesca

El brote de coronavirus de la residencia de Chimillas se extiende a ocho trabajadores

El resto de la plantilla, formada por 45 personas, ha dado negativo. Un total de 54 ancianos están contagiados.

Residencia de Chimillas / 30-7-2020 / Foto Rafael Gobantes [[[FOTOGRAFOS]]]
Un trabajador con el equipo de protección este jueves en la residencia de Chimillas.
Rafael Gobantes

El brote de coronavirus detectado en la residencia de Chimillas, con 54 ancianos positivos, justo la mitad de los internos, se ha extendido a los trabajadores. Ocho empleados del centro geriátrico también están infectados, según han confirmado las pruebas de PCR realizadas, mientras que el resto de la plantilla, formada por 45 personas, ha dado negativo.

La baja de los trabajadores afectados, que están confinados en sus domicilios, ha obligado a la empresa, del grupo Vitalia, a tener que reforzar el personal. Ha incorporado a un segundo director y dos supervisoras de la compañía, pero necesita contratar a 13 o 14 auxiliares para reforzar los turnos, ya que deben trabajar con más seguridad.

Fue el pasado miércoles cuando se conoció que 16 ancianos de esta residencia, ubicada en la localidad de Chimillas, a 7 kilómetros de Huesca, habían dado positivo. Un día más tarde el número aumentó hasta los 54. Sin embargo, la primera sospecha del brote se remonta al fin de semana del 18 de julio. Una enfermera del centro que también trabaja en el Hospital Provincial de Huesca empezó a notar síntomas. Se quedó en casa y el lunes le hicieron la prueba.

El martes se confirmó el positivo y dos o tres días más tarde un anciano con fiebre fue trasladado a San Jorge, donde al hacerle la prueba protocolaria al ingreso comprobaron que tenía el virus. El viernes comenzó la ronda de PCR a usuarios y trabajadores.

Tres ingresos hospitalarios

"Desde el minuto cero que surgió el caso de la enfermera hemos ido informando a Salud Pública", aseguró Antonio Morales, director de Operaciones del grupo Vitalia en España. Según explicó, la residencia se ha sectorializado para separar a positivos y negativos, con personal específico para cada área y todos provistos de Epi. De momento siguen asintomáticos, pero hay tres ingresados en el hospital San Jorge.

Técnicos de las consejerías de Sanidad y de Derechos Sociales han visitado ya el centro para inspeccionar y asesorar sobre las medidas a adoptar. "Estamos trabajando para cortar la cadena de transmisión", señaló el directivo, quien hizo un llamamiento para encontrar personal, sobre todo auxiliares de geriatría.

Al conocer que algunos familiares se habían quejado porque no podían comunicarse con los internos, la residencia habilitó un sistema de contacto telefónico. "Entiendo que es una situación estresante para las familias, que quieren hablar con ellos", comentó Morales, quien se excusó diciendo que hay 10 trabajadores de baja. De todas formas, se ha reforzado la recepción y establecido un protocolo de comunicación. "Desde hoy (por ayer) todos los familiares tendrán una llamada al día para poder hablar con ellos y al siguiente, una videollamada. Además, una enfermera les informará de su estado", aseguró el representante de Vitalia.

El alcalde de Chimillas, Miguel Ángel Torres, manifestó a la agencia Europa Press su preocupación por los usuarios y lamentó que la actuación de la residencia se haya visto "emborronada por los últimos contagios", ya que en el momento crítico de la pandemia no hubo casos.

Se han reforzado las labores de limpieza y desinfección en el entorno de la residencia y por ahora, según el alcalde, la población "sigue manteniendo los mismos hábitos adquiridos desde el inicio de la pandemia".

Etiquetas
Comentarios