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Javier Lambán: "Todo ha sido una farsa"

El presidente de Aragón considera que la negociación ha sido una "farsa" e insta a que se restablezca cuanto antes el prestigio del COE, que va vinculado al de España.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, en su despacho del edificio Pignatelli, este viernes.
El presidente de Aragón, Javier Lambán, en su despacho del edificio Pignatelli, este viernes.
Oliver Duch

El relato sobre el fracaso de los Juegos ha cambiado en apenas 24 horas.

Hace mucho tiempo que tenía claro que el Comité Olímpico Español (COE) estaba totalmente alineado con la posición independentista respecto a los Juegos. Éramos vistos, en mi opinión, como unos blanqueadores de la propuesta de los independentistas, pero reservándonos un papel absolutamente secundario. Pero Aragón ha sido la que más ha intentado poner propuestas encima de la mesa. Hemos querido siempre una candidatura de Estado, de todo el Pirineo, que permitiera recomponer los lazos rotos como consecuencia de la actitud del independentismo catalán. Hemos sido coherentes. Al final, España no solo entenderá nuestra posición, sino que estoy absolutamente convencido de que la aplaudirá y será el mejor punto de partida de un nuevo proyecto olímpico. Porque Aragón lo último que va a hacer es renunciar a un sueño olímpico que tiene más de 30 años.

Ha recibido críticas de deportista de talla internacional como Pau Gasol. ¿Le duele que se haya comprado tan bien el relato del COE y tan mal el suyo?

Me sorprendió la polvareda que se originó con Pau Gasol, un gran jugador de baloncesto, un buen tipo, pero que evidentemente no tiene el don papal de la infalibilidad. Por lo tanto, si opina, tiene que aceptar que se opine sobre lo que él ha dicho. Yo dije solo que le faltaba información. Por cierto, después de trascender la investigación a Blanco, ¿qué pensarán Gasol y José Manuel Franco, que me acusaban de decir barbaridades?

¿Debería dimitir Blanco?

Las informaciones son muy graves. Son investigaciones de la Guardia Civil, bastante claras o bastante explícitas, y ponen al COE en una situación muy comprometida, muy delicada. Lo último que necesita un organismo de esta naturaleza es verse envuelto en estos ruidos, en estas sospechas de corrupción, y desde luego Blanco tiene que apresurarse a dar explicaciones solventes. No voy a ser yo quien le diga a los que tienen que tomar decisiones lo que tienen que hacer. A mí sí me importa que el prestigio del COE, que va vinculado al prestigio de España como país, se restablezca lo antes posible.

¿Debería el Gobierno suspenderle de forma cautelar en su cargo al menos hasta que se aclare todo?

No sé si el Gobierno tiene esa potestad, sinceramente, pero es un problema serio para la imagen del país. Hasta ahora siempre se había considerado que el ámbito olímpico había que preservarlo de trifulcas, de sospechas. En este momento, está sumergido hasta el cuello en un caso que huele fatal tanto por las consecuencias políticas como por otro tipo de cuestiones.

¿Se ha sentido acompañado por el Gobierno de Pedro Sánchez o piensa que le han dejado solo?

Yo he visto otras declaraciones del ministro del ramo (Miquel Iceta) que me parecieron sustancialmente correctas. Y en cuanto al apoyo, me ha resultado siempre absolutamente indiferente, porque yo he tenido siempre claro que en ningún caso me atendría para fijar mis posiciones a lo que el Gobierno de España pudiera decir o dejar de decir. Soy presidente del Gobierno de Aragón, no soy delegado del Gobierno de España en Aragón. Y estoy muy satisfecho de hasta qué punto los aragoneses han entendido mi posición de una manera mayoritaria. Se ha demostrado, y esto lo planteo como un aviso a navegantes, que al Gobierno de Aragón, que a este Ejecutivo y a este presidente nadie le va a poder imponer nunca ninguna clase de opinión, y eso me parece que es dar una señal de madurez política, una señal de mayoría de edad institucional al resto de España.

¿No tiene miedo a quedarse demasiado solo? ¿Teme que esta situación le penalice en el futuro?

En absoluto. Los cables de comunicación con Madrid los mantengo siempre vivos. Hablo con frecuencia con ellos. En cuanto a mi manera de gestionar lo de los Juegos, no he recibido ni un solo reproche.

Pidió por carta una reunión a Sánchez y no le ha contestado.

Eso es absolutamente cierto. Pero hubiera sido una reunión improductiva.

¿Es cierto que usted recibió presiones por parte del Gobierno para poder alcanzar un acuerdo con Cataluña? ¿Se llegó a reunir con el ministro Félix Bolaños?

A mí se me insta siempre, imagino que a Pere Aragonès también, a hacer un esfuerzo para llegar a un acuerdo. Nunca se me dice que estoy equivocado en mis planteamientos, pero sí se me hace saber que es importante que podamos hacer una candidatura conjunta. Si uno cree en la autonomía, lo que no se puede pretender es que el presidente de España le imponga nada a otro responsable autonómico. Por coherencia, eso yo no lo puedo hacer.

Pero el COE no actúa espontáneamente. Lo hace inducido por el Gobierno de España.

Quien ha asumido en este caso toda la responsabilidad, toda la interlocución, ha sido el COE y, de manera particular, el presidente del COE. Alejandro Blanco fue quien estableció un sistema de toma de decisiones tramposo; quien asumió la defensa de una candidatura exclusivamente catalana, reservando a Aragón el papel de comparsa.

¿En qué términos se desarrolló el encuentro con Bolaños?

Se ha reunido con todos los presidentes autonómicos, al menos con los del PSOE, y en Ferraz. Era para abordar todos los temas de gestión de cara a preparar el escenario de los próximos meses. Se habló de los Juegos, pero también, y por mi parte con más interés, de otras cuestiones que tenían que ver con inversiones, con el Ministerio de Fomento, el aeropuerto de Zaragoza...

En este proceso, usted ha llegado a reconocer que la parte aragonesa cometió algún error.

Les confieso que en algún momento he tenido la tentación de romper la baraja. No sé si fue un error no levantarse de la mesa de negociación. Los técnicos de la DGA han sufrido por parte del presidente del COE un trato absolutamente vejatorio, hasta el punto de que hay un informe jurídico que deja claro que la manipulación de los vídeos y, por tanto, del trabajo de estos señores es constitutivo de delito y nos estamos planteando seriamente interponer las correspondientes acciones legales contra el COE por difundir unos vídeos con un montaje manipulado. La explicación de que todo ha sido una decisión técnica se cae por su propio peso. Técnicamente, Aragón puede albergar igual o mejor que Cataluña el esquí alpino y sin embargo ni se discutió, lo que significa que estaba prefijado y predeterminado. Seguramente cometí la ingenuidad, eso puede ser un error, de enviar técnicos sin experiencia política. Pero siempre diré, y con mucho orgullo, que la última propuesta que se ha puesto encima de la mesa ha sido la nuestra.

En la última reunión, a los técnicos de Aragón les hicieron votar entre la propuesta negociada y otra de última hora, que dejaba todas las pruebas menos dos en Cataluña. Dijeron 'sí' a la primera y el COE anunció que había acuerdo. ¿Fue una encerrona?

Creo que se puede hablar de encerrona. Es que en realidad todo ha sido una farsa, pura ficción, un montaje, una manera más o menos ladina de llevar a Aragón a aceptar la posición catalana. Ha habido un intento de arrastrarme a mí a aceptar esa posición. ¿Han visto muchas veces a independentistas manifestarse felices con un responsable político de Madrid? Pues el señor Blanco está a punto de recibir la Medalla al Mérito de Sant Jordi de la Generalitat de Cataluña. Y eso, en los tiempos actuales, es absolutamente inusual e imposible.

¿Qué 'daño' le puede hacer en el Pirineo o con el PSOE oscense?

Ninguno, porque es fácilmente reconducible. En el Pirineo se ha extendido una especie de cuento de la lechera que no obedecía a ninguna realidad. El COE no ha propuesto nunca ninguna inversión. No hay un solo papel. Es de una falta de seriedad apabullante. De momento hemos perdido la posibilidad de presentar una candidatura. Se olvida con frecuencia que una cosa era presentarla y otra que saliera ganadora en 2030. Las expectativas no tienen nada que ver con los Juegos, sino con inversiones concretas, con los fondos europeos. Yo no me he movido exclusivamente por una cuestión de dignidad institucional y política, sino también por un puro sentido comercial. Cataluña es nuestro principal competidor.

Aragón prepara una candidatura en solitario para 2034. ¿Tendrá cabida Cataluña en ella?

Hay que dejar que se enfríen los ánimos y a la vuelta del verano empezar a plantearnos un proyecto para 2034. Yo he hablado siempre de la posibilidad de retomar el espíritu olímpico por excelencia del Pirineo, el de Jaca, que lleva 30 años soñando con los Juegos. Una candidatura del Pirineo debe contemplar a Aragón con justicia, pero debe ser de España, de Estado. Eso pasa por que sea un proyecto donde estén Cataluña y Aragón. El alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, ha hecho el planteamiento de que esté Navarra. Y me parece, de entrada, que es una idea nada desdeñable.

¿Estará Zaragoza capital?

No renuncio al sueño olímpico, pero creo que los Pirineos para su desarrollo futuro no los necesitan imperativamente. Aunque son siempre un altavoz y un elemento promocional de un territorio y una ciudad formidable.

La consejera catalana Laura Villagrà ha convocado este lunes una reunión para dar el visto bueno a un proyecto olímpico en solitario para 2030. ¿Es posible?

Si el COE y los ministros son consecuentes con lo que han dicho, está fuera de cualquier tipo de planteamiento ahora. No hace falta ser un experto para saber que sería el hazmerreír en el COI y del mundo entero. No se da ninguna condición para presentar un proyecto de una comunidad con un gobierno secesionista, independentista. Que a veces da miedo decirlo. Desde el punto de vista del prestigio internacional, no es precisamente el mejor aval que se puede presentar.

¿Ha hablado usted con el 'president' Pere Aragonès?

Hace tiempo que no. He de decir sinceramente que tanto con él como con Laura Villagrà mis relaciones son, desde el punto de vista personal, muy respetuosas. Desde el punto de vista político no, para qué nos vamos a engañar. Y en el institucional, tampoco.

Si los socios de Pedro Sánchez no fueran los que son, habría candidatura olímpica. ¿Se ha cedido en exceso a ERC?

Pero ¿qué han conseguido los independentistas con esta candidatura? Aparentemente nada. Es más, ellos, a tenor de lo que dicen sus portavoces, se sienten frustrados pues el Gobierno no los ha apoyado y según dicen, me ha apoyado más a mí. No creo que hayan obtenido demasiados réditos. Lo pienso sinceramente.

"Uno de los problemas más serios que tiene Sánchez es la inestabilidad de su Gobierno"

Las elecciones andaluzas reflejan un desmoronamiento de la izquierda. ¿Se pueden trasladar esos resultados a Aragón?

Quien dé por finalizado el actual ciclo y dé por inaugurado uno nuevo, exagera. Quien infravalore lo que sucedido en Andalucía, también. La realidad en los tiempos que vivimos es muy fluida, muy volátil. A mí me preocupa mucho la inflación y, de persistir en dos dígitos, puede provocar destrozos sociales y alteraciones en el normal desenvolvimiento de la economía, y puede tener muchas consecuencias políticas. Sí creo que uno de los elementos que ha operado a favor de Juanma Moreno Bonilla es que estaba en el Gobierno. Los ciudadanos premian a aquellos gobiernos que se demuestran estables y gobiernan con una cierta sensatez.

¿Suma o resta acudir a las elecciones con las siglas de la izquierda?

Yo nunca he renunciado a dar a conocer el partido al que pertenezco. Sí tengo claro que, de cara a postularme para la reelección en 2023, voy a poner en valor mi labor en el Gobierno, la estabilidad social y política que creo que con el resto de mis socios le he dado a la Comunidad y que ha surtido efectos muy beneficiosos en el terreno de la inversión y la creación de empleo.

Ser del partido de Pedro Sánchez, ¿resta o suma como marca?

Sánchez es un presidente al que le ha tocado una etapa muy complicada con la covid y con la guerra de Ucrania. Todo el mundo sabe que Sánchez y yo representamos maneras distintas de entender la gobernanza, que se pusieron de manifiesto en una competición de primarias hace años que, con rotundidad y legitimidad, ganó Pedro. A partir de ahí yo he tratado de tener la mejor relación institucional posible.

Y los socios de Sánchez en el Gobierno, ¿suman o restan?

En este momento uno de los problemas más serios que tiene Pedro Sánchez es la inestabilidad de su propio Gobierno. Creo que Sánchez acierta en lo fundamental, pero me chirría mucho que, por ejemplo, ante la próxima cumbre de la OTAN, algunos cargos relevantes de su gobierno pertenecientes al Partido Comunista, del ámbito de Podemos, vayan a encabezar manifestaciones. La imagen que se le da al mundo no es la mejor.

¿Debería forzar una crisis de gobierno y desvincularse de Podemos?

No sé lo que el presidente tiene en la cabeza, desde luego. Y siempre he valorado la extrema dificultad parlamentaria en la que se ha tenido que desenvolver. Ojalá en España hubiera un partido como Ciudadanos, un partido liberal con el que pactar tanto el PSOE como el Partido Popular. Ojalá fuera posible una cierta propensión al acuerdo entre el PSOE y el PP. Pero como son quimeras, cada cual se busca las fórmulas de gobernar como puede. Y desde luego, esa no es la mejor manera de afrontar el futuro en un mundo muy complicado, sometido al miedo, a una especie de terremoto geopolítico brutal y en el que los países van a tener que estar muy atentos para ver cómo se posicionan y para ver cómo se posicionan bien.

Pero usted también gobierna con Podemos. Si Sánchez rompe con ellos, ¿saltará por los aires su cuatripartito?

Por suerte para Aragón, el Podemos aragonés no tiene nada que ver con el nacional. La DGA tiene mayoría parlamentaria y eso aporta estabilidad. Seguramente es más fácil ponerse de acuerdo cuatro de una heterogeneidad clarísima en cuanto a su orientación ideológica que solo dos.

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