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Tercer Milenio

coronavirus

¿Por qué la covid azota con más fuerza a algunas Comunidades, entre ellas Aragón?

Para explicar la alta incidencia en el País Vasco, Navarra o Aragón se han buscado factores climatológicos, sociales, laborales, asistenciales... A ellos se suma ahora la posible la influencia de los genes.

FILE PHOTO: People wearing protective masks walk past bar customers after bars reopened in Spain's Basque Country, amid the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in Bilbao
Ambiente en una calle de bares de pinchos en el centro de Bilbao.
Vincent West

El mapa de la incidencia de la covid en España ha tenido un aspecto casi inalterable durante toda la pandemia. Ola tras ola, las zonas coloreadas con los tonos más fuertes se han concentrado en el norte y el este del país: País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón, Cataluña… Los expertos no acaban de encontrar un motivo claro que explique este fenómeno. Todos coinciden en que, probablemente, será una suma de varios de ellos. Pero a esta lista de posibles explicaciones se suma una más: la de la influencia de la genética de las poblaciones en la expansión y los efectos de la pandemia.

Estos días, como en casi toda la sexta ola en España, Navarra lidera la tabla nacional, con una incidencia acumulada (IA) a 14 días de 5.700 casos por 100.000 habitantes. Las tres siguientes del listado son las tres provincias aragonesas, con entre 4.400 y 4.700 casos de IA. Por encima de los 4.000 solo están las tres provincias del País Vasco, la vecina Burgos y tres de las cuatro de Cataluña (Barcelona, Gerona y Lérida), además de Castellón. El patrón no es ni mucho menos nuevo, ya que se ha repetido durante casi todos los picos epidémicos.

Se han buscado muchas explicaciones. En ocasiones, se ha apuntado a factores climatológicos, especialmente en el caso de País Vasco y Navarra, donde el frío y la humedad favorecen las reuniones en interiores. También se ha apuntado a aspectos sociales, como las reuniones en cuadrillas y la alta movilidad entre estas regiones a través del valle del Ebro. Incluso se ha mirado al carácter industrial de algunas zonas, y a las grandes fábricas como posibles medios de transmisión. Y hay quien simplemente ha apuntado que estas comunidades tienen más casos porque hacen más pruebas diagnósticas y al buscar más, encuentran más.

Fuentes del Gobierno de Aragón admiten que ni esta Comunidad ni otras de las más afectadas han encontrado un motivo claro de por qué la pandemia se ha cebado con ellas. La ciencia tampoco lo ha identificado. "Es difícil de explicar por qué la covid afecta casi por sistema más a unas comunidades que a otras, pero lo que está claro es que es un modelo multifactorial, que depende de muchas variables, sin descartar el posible componente genético", afirma el epidemiólogo veterinario Nacho de Blas. El Centro Nacional de Epidemiología hizo un estudio sobre los factores de difusión de la covid-19 en España, en el que se analizaron qué aspectos han tenido una mayor influencia en la expansión de la pandemia en cada Comunidad. Sin embargo, no acabó de encontrar una explicación de por qué el noreste del país parece ser el lugar donde la aceleración de los contagios es más fuerte en muchas de las olas. 

A estas posibles explicaciones 'clásicas' -ninguna de ellas concluyente por sí sola- se suma otro posible factor: el de la influencia genética. Y no solo la predisposición individual por los factores personales, sino también por las características genéticas de las poblaciones. Se trata de una tesis que han abordado distintos estudios a nivel mundial. El último, coordinado por la doctora Frauke Degenhardt, de la Universidad de Kiel (Alemania), ha contado con la colaboración de casi 300 científicos de todo el mundo; y apunta a que las poblaciones en las que domina el haplogrupo R1b -el más común en Europa Occidental- son más propensas a sufrir una mayor expansión del coronavirus y a que este tenga efectos más dañinos para sus quienes se contagian.

Esta hipótesis ya fue apuntada casi al comienzo de la pandemia, y ha sido desarrollada desde entonces, por el profesor de la Universidad Complutense Ángel Gómez, experto en genética de las poblaciones. La idea le empezó a rondar cuando explotó la crisis sanitaria, en concreto cuando el virus llegó de China a Italia. Aunque entró por Roma, se cebó en la zona de Lombardía, donde el R1b es muy mayoritario. En España pasó algo similar en las zonas en las que este haplogrupo es claramente dominante, como el País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña… “Se veía claramente que la pandemia no afectaba a todos por igual”, cuenta.

Según sus estudios, es “la ancestralidad genética” la que determina “la incidencia de la covid”. “España, Francia o Gran Bretaña no están como están por la torpeza de sus médicos, políticos o de sus comunidades humanas. Hay una predisposición a enfermar, y además gravemente, a causa de su genética poblacional”, sostiene Gómez.

Según apunta, el R1b está presente en “más del 70% de la población aragonesa”, un porcentaje superior a la media nacional. Aunque admite que “hay otros factores agravantes”, este experto insiste en que “el coronavirus ha afectado siempre a los mismos”, y apunta a que otras zonas en las que este haplogrupo es menos habitual, como Andalucía o Galicia, no han sufrido consecuencias tan duras durante la pandemia. “Se ha hablado del ‘milagro’ griego, el ‘milagro’ sueco… La realidad es que los estudios están confirmando que el principal factor de riesgo es la pertenencia al haplogrupo masculino R1b”, insiste.

Por último, Gómez lamenta que en España apenas se haya abordado esta línea de investigación en el laboratorio, con la colaboración de universidades y hospitales, como sí se ha hecho en otros países del mundo con conclusiones -asegura- “muy claras” sobre la influencia de la genética en la dinámica de la pandemia.

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