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Tecnología aragonesa para vigilar la actividad volcánica en La Palma

La empresa Aragón Photonics llevó la semana pasada dos de sus equipos de “sensado acústico” a Canarias. Las máquinas monitorizan las vibraciones de la fibra óptica y dan información más precisa que los sismógrafos.

Los ingenieros de Aragón Photonics tras instalar su equipo en La Palma. En la máquina de abajo se lee HDAS, la caja patentada, que se conecta a una pantalla para ver los datos que está recogiendo. La línea vertical que se aprecia en el monitor es un terremoto.
Los ingenieros de Aragón Photonics tras instalar su equipo en La Palma. En la máquina de abajo se lee HDAS, la caja patentada, que se conecta a una fibra óptica y permite ver los datos que está recogiendo. La línea vertical que se aprecia en el monitor es un terremoto.
Heraldo

Se cumplen 50 días de la erupción del volcán de La Palma y parece que el Cumbre Vieja, lejos de calmarse, intensifica cada día su actividad y no cesa de alimentar sus lenguas de lava. En las próximas semanas, y gracias a la aportación de la tecnología aragonesa, podrán estudiarse mejor los movimientos subterráneos y tener una información más precisa de la propagación de las ondas sísmicas para saber cómo actuar.

La empresa Aragón Photonics llevó hace unos días a La Palma dos de sus equipos más sofisticados, de nombre HDAS y de fabricación 100% aragonesa, pues -de hecho- se construyen en el zaragozano barrio de Casablanca. “Nos dedicamos a hacer  instrumentación, óptica y fotónica de muy alta precisión”, explican en la empresa. El HDAS, uno de sus inventos más celebrados, es “un equipo de sensado acústico”, que se conecta a una fibra óptica y convierte todo ese cableado -que muchas veces supera los 70 kilómetros de longitud- en un sensor. 

“Lo que se hace es monitorizar y detectar las vibraciones, es decir, podemos ver gracias a estas máquinas los terremotos que estos días están especialmente activos en tiempo real”, explican en Aragón Photonics. De esta manera, se obtiene una información amplia y precisa que se facilita a las autoridades para que ellas puedan hacer sus planes de prevención o, incluso, tomar decisiones en un momento dado (los desalojos, es lo más común), dado que puede estudiar la onda de esos sismos y ver cómo se propaga.

La semana pasada un equipo de Aragón Photonics viajó hasta Canarias, donde entregó dos de sus equipos basados en los sistemas DAS, esto es, “Distributed Acoustic Sensing”. Uno fue a parar al Instituto Geográfico Nacional y se instaló en el Teide. El otro lo recibieron los responsables del Instituto Tecnológico de Energías Renovables y se llevó hasta La Palma para conectarlo a las fibra óptica que circunda la isla. Según explican los ingenieros, el aparato sirve para monotorizar el cableado que conecta la isla de La Palma con Tenerife: esta fibra tiene 3 kilómetros soterrados en tierra y se monitorizan otros 27 más que discurren por el fondo del mar.

Como un sismógrafo continuo

Pero, ¿de qué sirve este invento si ya existen los sismógrafos de toda la vida? “La diferencia principal -explican- es que los sismógrafos tradicionales solo miden las vibraciones en un punto concreto. Nosotros con nuestro HDAS es como tener un punto de medición cada 10 metros durante toda la distancia a monitorizar logrando una información más completa y precisa. En el fondo del mar cuesta mucho más poner sismógrafos y nosotros usamos la fibra disponible (la infraestructura ya está hecha), para ‘sensorizar’ y detectar esas vibraciones”.

Los equipos de HDAS son muy versátiles y tienen muchas otras aplicaciones al margen de la vigilancia sismo-volcánica, pero siempre relacionados con la monitorización de la fibra óptica con sensores en su recorrido. El aparato patentado por Aragón Photonics desvela mucha información que puede alertar de errores, accidentes o sabotajes en las líneas de fibra óptica y, de hecho, la compañía tiene como clientes a algunas de las principales empresas españolas de infraestructuras ferroviarias, autopistas y distribución de energía. “La tecnología de 'sensado acústico' permite detectar si existe algo fuera de lo normal y en qué tramo de cable se localiza el problema”, aseguran. En realidad, la magia del invento la proporcionan láseres de alta precisión que envían pulsos de luz y que radican en sensores colocados cada diez metros. Así, en un cable de 50 kilómetros habría hasta 5.000 puntos de medida que permiten detectar amenazas de forma precisa.

El Instituto Geográfico Nacional ha localizado desde la pasada medianoche más de 90 terremotos en La Palma, el de mayor magnitud de 3,7 en el municipio de Mazo, a una profundidad de 37 kilómetros y a las 7.31. Con las cajas HDAS, que están concebidas como un instrumento científico, toda esta información se monitoriza y se puede fortalecer la vigilancia del Cumbre Vieja. “Las señales que mide, registra y analiza presentes en la fibra también se pueden utilizar como plataforma para el desarrollo de aplicaciones, lo que permite el procesamiento de datos de terceros directamente en la unidad de procesamiento principal”, explican.

Aragón Photonics es una empresa que surge en 2004 fruto de Fibercom y el Grupo de Tecnologías Fotónicas de la Universidad de Zaragoza. El pasado mes de febrero, Asier Villafranca, su director general desde hace más de seis años, recogió el premio a la ‘Empresa del año’ concedido por la Asociación de Ingenieros de Telecomunicación (AIT) de Aragón. En sus orígenes -antes de crear el DHAS- diseñaron otro producto estrella que aún comercializan, el BOSA, que es “un analizador de espectros ópticos de alta resolución” y que se presentó con éxito en las ferias del sector en Estados Unidos y Europa.

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